Energía
La factura por calentar la casa este invierno puede elevarse hasta rozar los 1.300 euros en pleno repunte del gas
La volatilidad de esta materia prima y el sobrecoste de las tarifas libres encarecen una campaña con brechas de más de 1.000 euros según el tipo de vivienda y el clima


Publicado el 22/10/2026 a las 05:00
El encendido de la calefacción viene este otoño acompañada de una nueva sacudida geopolítica en los mercados energéticos ya está impactando sobre los presupuestos familiares más tensionados. Según cálculos de Roams a partir de datos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), los hogares con gas natural afrontarán un coste medio de 741,61 euros en el periodo comprendido entre mediados de octubre y finales de marzo y puede alcanzar hasta los 1.300 euros. Aunque la reforma de la tarifa regulada de la luz -PVP- de 2024 amortigua los repuntes, las tarifas indexadas al mercado libre se mantienen expuestas a estos vaivenes, por lo que quien utilice sistemas eléctricos para calentarse pagará una media de 511,83 euros.
El precio del gas en Europa se ha encarecido desde el 5 de octubre unos 14 euros/MWh, lo que se traduce en un aumento superior a los 20 euros en la factura, según las estimaciones de Tempos Energía. Tres de cada cuatro euros de esta subida, según esta consultora, responden a una campaña de Irán contra el precio del petróleo que desde esta consultora vinculan a las elecciones legislativas que celebrará EE UU el próximo 3 de noviembre. Y sus expertos proyectan que, al ritmo actual, el gas llegará a la votación en un rango de entre los 95 y 105 euros/MWh y encarecerá la electricidad a comienzos de 2027. En concreto, supondrá uno de cada seis euros del recibo en enero y más de uno de cada cuatro en febrero.
Pero el ticket eléctrico varía en función de los metros cuadrados del inmueble y del clima del lugar de residencia. El cruce de los datos de consumo analizado por Roams dibuja una brecha de más de 1.000 euros entre calentar un piso en el litoral mediterráneo o un chalé en la meseta interior. Calentar un piso con gas cuesta una media de 421 euros frente a 779 euros de una vivienda unifamiliar, un 84% más.
En calefacción eléctrica el gasto es de 252 euros en pisos frente a 552 euros en chalés. Por climas, el interior peninsular registra el mayor gasto (697 euros en gas y 488 euros en luz). La horquilla nacional oscila entre los 245 euros de un piso mediterráneo con luz regulada y los 1.283 euros de un chalé en el interior con gas libre.
"Hoy, con el gas, el mercado regulado sale entre un 31% y un 35% más barato que el libre. Y en la luz ocurre lo mismo: la tarifa regulada sale más rentable en cinco de cada seis casos", señala Sergio Soto, experto en energía de Roams.
LAS COMUNIDADES PAGAN HASTA 16.000 EUROS DE MÁS
El sobrecoste golpea con idéntica fuerza a las fincas colectivas. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) alerta de que la mayoría de comunidades de propietarios paga de más por tarifas poco competitivas y potencia sobredimensionada. En luz comunitaria, la OCU cifra el sobrecoste en hasta 1.500 euros anuales para un suministro estándar (6,94 kW y 5.500 kWh), más otros 314 euros por contratar potencia punta excesiva, detectada en el 84% de las facturas revisadas. En comunidades con calefacción central de gas, pagan de media un 54% más que con la tarifa regulada TUR: un sobrecoste de 3.515 euros al año para un consumo de referencia de 133.000 kWh (peaje RL4). En grandes fincas con consumos de 630.000 kWh, el ahorro al pasar a la TUR supera los 16.000 euros anuales.
El esfuerzo económico para afrontar estos recibos convive con deficiencias estructurales en las viviendas. El IV Observatorio UCI sobre Vivienda y Sostenibilidad revela que el 46,4% de los españoles no consigue mantener una temperatura confortable en casa de forma habitual, ni en meses de frío ni de calor. Solo el 9,5% lo logra siempre y el 44,1% la mayor parte del tiempo, frente al 27,6% puntual, el 14% rara vez y el 4,8% nunca.
El problema castiga con fuerza a las rentas bajas y al sur peninsular: Murcia (57%), Extremadura (55,2%) y Andalucía (55%) lideran las dificultades térmicas, frente a Castilla y León, Cantabria y Aragón, donde dos de cada tres sí logran confort. Pese a que el 92,5% sabe que la eficiencia influye en su factura, el parque sigue desprotegido. Frente a la inestabilidad de los precios, los expertos sitúan la rehabilitación energética de cubiertas, fachadas y calderas como la única solución estructural. Como señala Laura Visier, directora de Rehabilitación de UCI, "el reto no es solo cuánto cuesta la energía, sino cuánta necesita cada vivienda para alcanzar las condiciones de confort. La rehabilitación energética permite reducir esa dependencia, contener el gasto y mejorar la calidad de vida de las familias".