Banco
Santander abre la puerta a 5.000 trabajadores a prejubilarse a los 55 incluso con el 95% de la pensión
El banco cierra con los sindicatos el nuevo plan voluntario de salidas para los próximos dos años y medio al que podría adherirse un cuarto de la plantilla


Publicado el 18/07/2026 a las 05:00
Mayor de 55 años y dispuesto a abandonar la compañía. Este es el público objetivo al que se dirige el nuevo plan de prejubilaciones acordado este viernes entre los sindicatos y el Banco Santander. El 'target' -así se denomina en la jerga publicitaria- es alrededor de 5.000 personas, una cuarta parte de la plantilla. Aunque serán muchos menos, según la representación de los trabajadores.
El acuerdo permitirá a los empleados de la entidad en España con 55 años o más que decidan abandonar voluntariamente su puesto conservar hasta el 95% de la pensión que les correspondería sin penalización. No establece, sin embargo, un objetivo concreto de salidas. "No hay número", han repetido ambas partes desde que las conversaciones comenzaron a finales del mes pasado. "Es voluntario", insisten.
La voluntariedad será, además, recíproca. Los trabajadores no estarán obligados a acogerse al plan, pero la entidad también podrá rechazar determinadas solicitudes cuando considere necesario mantener esos puestos o perfiles dentro de la organización.
Así, una cuarta parte de la plantilla de Santander en España podrá valorar las condiciones durante la vigencia del acuerdo: unos 3.500 ya tienen 55 años, mientras que otros 1.500, actualmente con 53 o 54 años, alcanzarán esa edad en los próximos dos años y medio. Esto no significa que todos ellos vayan a abandonar la entidad. Los propios sindicatos reconocen que el banco no podría prescindir de un volumen tan elevado de empleados y que no todos los que cumplen los requisitos estarán interesados en acogerse al plan.
La edad mínima ha sido uno de los principales caballos de batalla entre los sindicatos y la dirección del banco. Los representantes de los trabajadores querían rebajar esta frontera hasta los 50 años, aunque no ha sido el único punto de fricción. Su principal línea roja era conseguir "unas condiciones mejores que las del anterior ERE firmado", según apuntaban a este periódico fuentes de la negociación. "No tiene sentido cuando la situación financiera es mucho mejor", añadían.
La primera propuesta de la entidad presidida por Ana Botín contemplaba prejubilaciones con el 75% del sueldo para los trabajadores de entre 55 y 57 años y con el 76% para los mayores de 58 años. En el segundo encuentro, los sindicatos movieron ficha con una propuesta del 76% del salario para los trabajadores de entre 50 y 54 años; del 84% para los de entre 55 y 57 años, y del 86% para los mayores de 58. También plantearon abonar una prima de antigüedad de entre 19.000 y 30.000 euros a quienes llevaran más de 15 años en la plantilla, además de otras medidas, como una cláusula de relevo generacional y actualizaciones anuales conforme al IPC.
El acuerdo final contempla el pago del 74% del salario bruto para los trabajadores de entre 55 y 57 años y del 76% para los mayores de 58. Santander también asumirá el coste del convenio especial con la Seguridad Social hasta los 63 años y seis meses, con la posibilidad de ampliarlo hasta los 64 años mediante el prorrateo de la asignación económica.
Este mecanismo permitirá prolongar las cotizaciones y reducir el impacto de los coeficientes reductores aplicados a la jubilación anticipada. Según los cálculos sindicales, un trabajador que adelantara su jubilación un año y medio podía sufrir hasta ahora una penalización del 21%. Con el nuevo acuerdo, el periodo de anticipación se reduciría a un año y el recorte bajaría hasta alrededor del 5,5%.
Para una pensión teórica de 3.000 euros mensuales, el empleado pasaría de percibir unos 2.370 euros a cobrar cerca de 2.835 euros gracias al acuerdo. La pérdida mensual se reduciría así de 630 a 165 euros, una diferencia de 465 euros al mes.
Además, la entidad mejorará la revalorización anual del convenio especial hasta un máximo del 4% -anteriormente era de hasta un 3%-. El acuerdo también garantiza la continuidad del seguro colectivo de vida, las condiciones preferentes de los préstamos e hipotecas para empleados y las aportaciones al plan de pensiones de empleo, fijadas en 1.000 euros anuales. Asimismo, se mantendrán las ayudas por discapacidad y el derecho a percibir el premio por antigüedad.
Aunque ambas partes han alcanzado ya un pacto, el texto definitivo todavía deberá desarrollarse y firmarse formalmente, previsiblemente a principios de la próxima semana.
GOTEO DE SALIDAS
Esta es la fórmula que Santander ha utilizado en los últimos años para reducir su plantilla, después de que el último Expediente de Regulación de Empleo (ERE) se ejecutara en 2020, en plena pandemia de covid-19. Aquel proceso de reestructuración terminó con la salida de 3.572 empleados y recibió más solicitudes de adhesión de las previstas inicialmente. Desde entonces, el banco ha optado por un goteo de bajas voluntarias y prejubilaciones en lugar de recurrir a un nuevo despido colectivo.
El ajuste se aceleró especialmente en 2025, cuando la entidad redujo su plantilla un 4%, el mayor recorte en más de dos décadas, después de haberla rebajado ya un 3% en 2024. En España el banco también acumula varios ejercicios de salidas. Solo el año pasado abandonaron la entidad alrededor de 800 trabajadores, con lo que la plantilla se sitúa en unos 34.000 empleados en el país y cerca de 198.000 en todo el mundo.
Los representantes de los trabajadores calculan que el nuevo acuerdo podría elevar ese ritmo hasta cerca de 1.000 salidas anuales. De este modo, estiman que entre 2.500 y 3.000 empleados podrían acogerse al plan durante sus dos años y medio de vigencia.