ECONOMÍA
Nuevos usos convierten a la almendra en un cultivo en alza en Navarra
Las nuevas tecnologías han permitido que la almendra, un fruto del que en Navarra se cosechan unas 260 toneladas anuales, aumente su rentabilidad


Actualizado el 31/10/2016 a las 10:03
La almendra es un cultivo en alza con grandes posibilidades comerciales en Navarra, debido a las nuevas aplicaciones de este producto, cuya cáscara es utilizada para productos farmacéuticos, tintes para tejidos, exfoliantes para la piel, limpieza de fachadas o 'pellets' para calefacción.
Las nuevas tecnologías han permitido que la almendra, un fruto del que en Navarra se cosechan unas 260 toneladas anuales, aumente su rentabilidad y se convierta en uno de los productos agrarios con mejores expectativas de futuro.
Para canalizar la producción de almendra de sus asociados, Grupo AN ha llegado a un acuerdo con la Unió Corporació Alimentaria de Reus (Tarragona), que garantiza la comercialización de todo el producto con precios siempre por encima de los que marca la lonja.
Uno de los aspectos más novedosos del acuerdo es que la Unió de Reus no solo vende el grano, sino que transforma y comercializa también la cáscara y la piel de la almendra.
Navarra, sin embargo, está lejos de beneficiarse del potencial que ofrece este producto, ya que, de las 423.000 hectáreas de almendro existentes en España, solo 2.280 están en la comunidad foral, frente a las 110.045 de Andalucía y las más de 63.000 de Murcia o Aragón. Una comunidad limítrofe como La Rioja, por ejemplo, cuenta con 5.980 hectáreas.
En cuanto a la producción, de las 53.000 toneladas recogidas cada temporada en España, unas 260 corresponden a Navarra, una cifra muy inferior a las 9.618 de Andalucía, 9.351 de Aragón, 6.389 de Murcia e incluso las 747 de La Rioja.
El rendimiento del almendro en Navarra es alto, de 115,35 kilos de grano por hectárea (97,45 de media española), pero estas cifras no son comparables a los más de 2.300 kilos de California o Australia.
El problema, ha comentado Eduardo Díaz, responsable comercial de frutas y hortalizas del Grupo AN, es que en Navarra se ha plantado tradicionalmente el almendro en fincas muy pedregosas o con mucha pendiente.
Además, la mayoría de los almendros son de edad avanzada: el 53 % de las plantaciones tienen más de veinte años y sólo un 5 % tienen menos de cinco.
El rendimiento de las plantaciones de almendro en California, ha señalado, está a "años luz" del de Navarra porque en Estados Unidos hay cultivos 'superextensivos', con riego por goteo y en tierras llanas y fértiles.
Se trata por tanto de un cultivo con grandes expectativas comerciales. Según datos aportados por la Unió de Reus, el 35 % de los nuevos productos vendidos en 2013 con frutos secos como ingrediente tienen almendra, que es el fruto seco más utilizado en los sectores de confitería, panaderías, postres y helados, y el segundo más popular como snack.
También el consumo del chocolate con almendras ha experimentado un crecimiento notable, del 113 %, entre 2007 y 2012.
A estas utilidades del fruto se suman ahora las nuevas aplicaciones de la cáscara de almendra, que se emplea como excipiente para laboratorios farmacéuticos, para la elaboración de 'pellets' para calefacción o para la producción de un tinte de alto rendimiento para tejidos. Se utiliza asimismo en cosmética como exfoliante para la piel.
Además, el llamado 'maderón' es un nuevo material obtenido a partir de la harina de cáscara de la almendra, que, mezclado con resinas, se utiliza en campos como el recubrimiento de paredes, muebles o ataúdes.
La cáscara de almendra también se emplea como abrasivo, sustitutivo de la arena, para la limpieza de fachadas de edificios.
Grupo AN está intentando por estos motivos dar un nuevo impulso al cultivo del almendro, un producto viable en casi toda Navarra, salvo en las zonas de mayor altitud.
El almendro es un árbol resistente, tanto a sequías como a fríos, teniendo en cuenta las variedades más adecuadas para cada zona, ha afirmado Díaz, que ha subrayado asimismo las posibilidades que abre el Canal de Navarra para un cultivo que tradicionalmente (un 93 % de las hectáreas existentes) se ha plantado en secano.