Navarros globales

Un pamplonés, asesor mercantil en Shanghái (China)

Eligió el mayor puerto comercial del mundo, para “aprender chino y descubrir una cultura totalmente diferente”. Seis meses después, sigue fascinado por esta ciudad asiática

Álex González Jiménez, en un evento en Shanghái.
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Álex González Jiménez, en un evento en Shanghái.

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Eva Fernández

Actualizado el 29/12/2025 a las 08:12

Cuando el pasado julio Álex González Jiménez aterrizó en Shanghái, la primera impresión que tuvo fue la de “un calor horrible” y la de que esta ciudad -considerada el motor financiero, comercial y marítimo de China- no era tan internacional como él había imaginado: “Nadie hablaba inglés y se veía a muy pocos occidentales por la calle”. Así que, a sus 23 años, iba a poder cumplir con creces sus tres principales deseos: desarrollar profesionalmente el comercio internacional, aprender un nuevo idioma basado en símbolos y tonos, y conocer una cultura diferente por completo.

González Jiménez se encontraba allí, porque había sido adjudicatario en 2024 de una beca NAEX Talento, convocada por el Gobierno foral y cuyo objetivo es preparar a jóvenes para que desarrollen labores de internacionalización en empresas navarras o con capital o sede en Navarra. En la 1ª fase de la beca, el joven pamplonés había cursado un Máster en Negocios Internacionales en la UPNA, íntegramente en inglés; y ahora, en la 2ª, iba a trabajar en la Oficina Económica y Comercial de España en Shanghái apoyando a empresas nacionales a establecerse o a expandirse en el mercado chino.

Su primera noche en la ciudad fue toda una aventura ( una habitación de hotel por 15€ con cucaracha incluida), pero para la siguiente ya había alquilado vivienda. Un bajo con jardín, una habitación, baño, salón-cocina y comedor, situado en el distrito de Jing’an, un barrio residencial con casitas para extranjeros -a diez minutos de la oficina- y con un estilo muy europeo, de cafés y boutiques, que recuerdan a París por la herencia de los primeros colonos franceses.

Sobre esta experiencia en particular, el joven navarro relata: “Tener una cocina individual en Shanghái es un lujo solo al alcance de los occidentales, porque la mayoría de la población comparte este espacio con los vecinos (también las zonas comunes, que usan de trasteros)”. Gracias a ello ha podido evitar situaciones exóticas: “Una vez entré en la cocina común y me encontré una tortuga viva en la fregadera. Qué susto. Luego me explicaron que iban a hacer sopa con ella”, prosigue riendo, tras señalar que durante la semana suele encargar comida china porque es lo más rápido y barato, pero que los fines de semana le gusta hacer la compra para tomar ensaladas, verduras o pasta sin los aceites o salsas típicas. “He descubierto que los habituales rollitos de primavera son una versión occidentalizada de la comida china, ya que aún no los he visto por aquí en ningún restaurante, y los fideos tampoco se parecen en nada”, añade.

También le llamó mucho la atención en Shanghái el uso de aplicaciones en el teléfono móvil para “absolutamente todo”. “El WhatsApp chino, que se llama WeChat, es esencial para hacer la compra, pedir comida, avisar a un taxi, pagar el alquiler, la luz y el agua, hacer bizums...”. Las dos primeras semanas le costó acostumbrarse, porque están en chino y no todas tienen traductor, pero luego se dio cuenta de su comodidad. “Una noche organicé una cena en casa y  me faltaban dos sillas, así que las pedí por la aplicación y en media hora las tenía en casa ¡y solo por 3€! Creo que ahora las echaré de menos cuando vuelva a España”, remarca.

Dice el pamplonés que la gente es “bastante simpática” y, por lo general, “amable”; “respeta mucho las distancias personales” y es “muy ruidosa”. Con casi 30 millones de habitantes, los fines de semana y en las zonas turísticas, Shanghái “puede llegar a ser un poco agobiante”. Los domingos, en la zona del Bund (el famoso paseo marítimo a orillas del río Huangpu) o del templo budista de Jing’an (rodeado de modernos rascacielos), se crean carriles para poder “circular más fácilmente en un sentido o en otro”.

El joven navarro concluirá su estancia en la oficina comercial de Shanghái el próximo julio, pero si surgiera la oportunidad de permanecer en la ciudad en la 3ª fase de la beca (trabajando en una empresa) dice que “se quedaría”. “China es fascinante; un país clave en el comercio internacional y en el día a día de la geopolítica global actual”.

DNI
Álex González Jiménez (Pamplona, 19/11/2002). Formación. Colegio Liceo Monjardín, Graduado en ADE Internacional (UPNA, 2024). Máster en Negocios Internacionales (UPNA, jul 2024-jun 2025). Experiencia profesional. Erasmus Dreamland - Practicas internacionales en Bratislava, Eslovaquia (ene-abr 2024); Caja Rural de Navarra (abr-jun 2024) y Oficina Económica y Comercial de España en Shanghái (desde julio de 2025). Familia. Su madre, Mª Leticia Jiménez Marquínez, trabaja en WV-Navarra; y su padre, José Fernando González Soriguren, en el Dpto. Obras Públicas del Gobierno foral. Ambos son del año 1969 y viven en Berrioplano. Tiene una hermana, Leire (19 años), que estudia Fisioterapia en la UPNA-Tudela.

El joven pamplonés posa delante de la 'Perla de Oriente', el icónico rascacielos sede de la televisión china
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El joven pamplonés posa delante de la 'Perla de Oriente', el icónico rascacielos sede de la televisión chinacedida
El joven pamplonés posa delante de la 'Perla de Oriente', el icónico rascacielos sede de la televisión china

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