Confesiones profesionales
Jesús Zorrilla, un athleticzale al frente de la comunicación de Volkswagen Navarra
Bilbaíno de nacimiento, echó raíces en Pamplona desde que llegó para estudiar Periodismo y se ha convertido en una referencia en comunicación corporativa en la Comunidad foral


Publicado el 19/04/2024 a las 20:00
Como buen forofo del Athletic Club de Bilbao, Jesús Zorrilla Ruiz (Bilbao, 1961) lleva los últimos días en una nube. "No me pude escapar a Sevilla. Vi el partido por la tele y sufrí como nunca. ¡Qué angustia! Menos mal que, cuarenta años después, todo acabó bien", explica. Gerente de Comunicación y Relaciones Institucionales de Volkswagen Navarra, mantiene los vínculos con su tierra natal y visita siempre que puede Górliz, el pueblo de la costa de Vizcaya a donde se trasladó a vivir con cuatro años. Pese a ello, no puede negar que ahora es más navarro que las alcachofas de Tudela, ya que vino a Pamplona en 1980 para estudiar Ciencias de la Información en la Universidad de Navarra y aquí se quedó.
Está casado con Ana Pérez Redín y tiene tres hijas y dos nietas. Su carácter inquieto queda patente al repasar un extenso currículo profesional. Antes de recalar en la factoría de Landaben, trabajó en Diario de Navarra (1984-2000) como redactor y jefe de Diseño; en Mediacción (2000-2005) como consultor de medios; y en la Clínica Universidad de Navarra (2005-2014), como director de Comunicación. Completó su formación con un Máster en Acción Directiva (1991-1993) y se doctoró en Filosofía (1994), ambos títulos logrados en la Universidad de Navarra. Ha mantenido los lazos con este centro académico como docente en la Facultad de Comunicación, donde fue profesor de Diseño Periodístico entre 1987 y 2005 y, en la actualidad, sigue dando clases en las asignaturas de Relaciones con los Medios y de Motivación y Liderazgo en el Máster en Comunicación Política y Corporativa.
¿De qué se siente más satisfecho profesionalmente?
De los equipos que he podido formar con libertad responsable. Algo que no siempre ha sido posible porque, lamentablemente, siguen siendo muchas las empresas y organizaciones que no entienden el papel estratégico de la comunicación, y demasiados los directivos que delegan la comunicación en profesionales sin conocimientos ni experiencia en este terreno.
¿Cuál diría que es la mayor transformación que ha vivido en su empresa?
El mayor cambio está teniendo lugar ahora mismo: la transformación de la planta para producir coches eléctricos. Desde luego, Volkswagen Navarra puede presumir de unos niveles de calidad y productividad que la sitúan entre las mejores, no ya de la marca Volkswagen sino de todo el Consorcio en el mundo. Por esta razón, nuestra fábrica es la primera planta europea no alemana de la marca Volkswagen con un proyecto de electrificación ya en marcha.
¿Cómo ha evolucionado el sector en el que trabaja desde que empezó?
Cuando comencé a trabajar en Volkswagen Navarra, en 2014, la electrificación no estaba sobre la mesa. Diez años después no es sólo el futuro, ya empieza a ser el presente. Estamos inmersos en la doble revolución: la verde y la digital.
¿Se está llevando la sostenibilidad y la eficiencia energética demasiado lejos?
El compromiso medioambiental está en el ADN de Volkswagen Navarra desde siempre, como lo demuestra la existencia de un departamento de Medio Ambiente desde mucho antes de que los “termas verdes” se pusieran “de moda”· Pero más allá de esa realidad, en el organigrama de la planta existe una conciencia generalizada entre todas las áreas de que el cuidado del medio ambiente no es delegable en un grupo aislado, más bien es parte del trabajo de cada uno de los 4.600 trabajadores.
No es de extrañar que, gracias a ese compromiso, Volkswagen Navarra lidere dos de los cinco indicadores medioambientales que la marca Volkswagen mide anualmente en todas las plantas. Somos los más eficientes en el consumo de agua y energía, y cumplimos también con creces los objetivos de reducción de emisiones de CO2 y disolventes y la deposición de residuos. Trabajamos con el objetivo de ser medioambientalmente neutros en 2050.
Dicho lo cual, y pese a los abundantes buenos ejemplos de empresas responsables, es cierto que todavía falta mucha concienciación y compromiso, y que también sobran abundantes ejemplos de 'greenwashing'.
¿Qué retos tiene pendientes Navarra como sociedad? ¿Cuál le preocupa más?
Más allá de los retos obvios (formación, competitividad, innovación…) me preocupa la baja natalidad y el envejecimiento de la población. Tengo la sensación de que no somos conscientes como sociedad de lo que significa a todos los niveles esta “bomba demográfica”.
Sea o no sea jefe, ¿qué hace falta para ser uno bueno?
No dejar nunca de luchar en cada acto diario e individual por ser una persona virtuosa. Y mantener viva la curiosidad.
Empleo
¿Está llevando a cabo alguna iniciativa en su empresa u organización para tratar de atraer profesionales? ¿Y para retenerlos?
Volkswagen Navarra quiere ser polo de atracción para los mejores alumnos de Formación Profesional (FP) de las especialidades afines a nuestra actividad. Con este objetivo, impulsamos el Programa de Aprendices, que ya va por su decimosegunda edición, en el que, siguiendo el modelo dual, los graduados en FP combinan teoría y práctica para formarse en un sector puntero desde el punto de vista tecnológico, que les garantiza un empleo y posibilidades reales de desarrollo en una multinacional que apuesta decididamente por la movilidad sostenible.
Nuestro sector está en plena transformación hacia la electrificación. La clave para contar con los mejores profesionales en todos los ámbitos pasa por desarrollar una mayor agilidad interna que sea capaz de detectar las nuevas necesidades y los nuevos perfiles que las satisfagan, para captar talento lo antes posible.
¿Comparte el mantra de que van a dejar de existir los trabajos para toda la vida o será así sólo en algunos sectores?
Dependerá, en efecto, de los sectores y, sobre todo, de las personas. Siempre habrá profesionales que ”sólo” busquen un trabajo de 9 a 5 y un sueldo acorde que les permita vivir dignamente, algo muy respetable si se trabaja con honradez. Pero creo que las oportunidades de progresar en todos los sentidos, no sólo en lo económico sino también en lo personal, van a ir de la mano de la movilidad, la formación y la meritocracia. Soy de los que desconfía del currículo de una persona que no se ha movido, no ya de empresa sino de tarea en 30 años, pero también de los que han cambiado de empresa o de tarea treinta veces en treinta años.
¿Algún fichaje con el que le gustaría contar en su empresa?
Me gustaría tener a los mejores profesionales del mundo de la comunicación, a los que me complementan, a los que me superan y, por lo tanto, a quienes me hacen crecer. Eso sí, prefiero a alguien que me aporte un siete sobre diez y que sea buena gente, antes que a un genio intratable.
Tecnología
¿Cómo cree que va a afectar la Inteligencia Artificial a la organización de su empresa?
El nuevo T-Cross que lanzamos al mercado el pasado 11 de diciembre es un coche integrado en las regulaciones de UNECE WP.29 R155 y R156 de ciberseguridad del vehículo. Por esta razón, hemos adaptado todos los sistemas e infraestructuras digitales del producto y sus ecosistemas, entre otras, el refuerzo de la seguridad y segmentación de redes, el cifrado de comunicaciones y los dispositivos IoT para la actualización del software del vehículo.
Adicionalmente, se han diseñado soluciones de inteligencia artificial y visión artificial para comprobaciones del proceso productivo, que nos van a permitir mejorar aún más la calidad y la eficiencia.
En primera persona
¿De que se siente más satisfecho personalmente?
De lo que más satisfecho me siento personalmente es de mi familia. Sin duda. Todo lo demás es secundario, el trabajo incluido. Admiro a las personas con principios. Valoro la lealtad, la honradez, el compromiso, el gusto por la calidad y el trabajo bien hecho. Me incomoda (por decirlo de una manera suave) el espíritu burocrático y conformista, la mentira y la búsqueda de atajos para llegar antes.
¿Qué le diría a su yo del pasado?
Le diría: tenías razón, es imposible construir una casa sin cimientos.
¿Cree en las segundas oportunidades? ¿Cuándo?
Sí. Nunca es tarde para empezar de nuevo.
¿Le cuesta desconectar del trabajo? ¿Cómo lo consigue?
Más de lo que quisiera, pero cada vez menos.
¿La mejor manera de desconectar?
Estar con mi familia: mi mujer, mis hijas, mis nietas. Y compartir tiempo e intereses comunes con mis amigos.
¿Qué propósito tiene para este año?
El mismo que el año pasado y el siguiente: ser útil a las personas que quiero.
¿A qué le gusta dedicar los fines de semana? ¿Cuáles son sus aficiones?
No soy nada original: me gusta pasear (mejor con el mar de fondo), escuchar música, leer y ver (ya no estoy para jugar…) fútbol.
Un recuerdo de la infancia (un olor, imagen, vivencia…)
Los buenos momentos en verano con la cuadrilla de mis amigos de Górliz: los partidos de fútbol en la plaza, las tardes en la playa, las trastadas propias de la edad sólo posibles en un pueblo... la sensación de que los veranos eran interminables.
¿Con qué lugar de Navarra se queda para su tiempo libre? ¿Algún destino soñado?
Pamplona ofrece buenos lugares para caminar a diario. El paseo del Arga es un buen ejemplo. Y Navarra es una invitación permanente a contactar con la naturaleza. Tengo pendiente regresar a Nueva York y a Londres.
Libro, película, un momento del día.
Libro: me gusta especialmente la obra de Fernando Aramburu y Eduardo Mendoza. Y también “La muerte de un viajante”, de Arthur Miller.
Película: casi todas las de los hermanos Coen (Fargo, Muerte entre las flores, Sangre fácil, Barton Fink, El Gran Lebowski, Valor de ley, Un hombre serio, No es país para viejos... ¡creo que mejor decir que todas!), y algunas de Michael Mann (Heat o Collateral, por ejemplo).
Momento del día: ¡Depende de cómo haya ido el día! Un disco de Toto tras un día intenso, un buen libro rodeado de silencio, un partido de fútbol en San Mamés, una ducha tras una caminata, una siesta veraniega, un helado a la sombra, un chuletón,... La vida está llena de momentos, es más, la vida es la suma de pequeños momentos.
¿Qué desayuna?
Leche con cacao, un par de magdalenas y un yogur.
¿Cómo va al trabajo?
En un Volkswagen, claro.
¿A qué personajes admira y por qué?
A Jesucristo. En un mundo cada vez más lleno de charlatanes, vendedores de humo y ególatras, nadie tiene mejor “programa” que Él.
Y a Steve Lukather, porque me gustaría tocar la guitarra como él. Y a Jeff Porcaro y a Simon Phillips, porque me gustaría tocar la batería como ellos. Y a David Paich, porque me gustaría componer música como él.
Y a Fernando Aramburu y a Eduardo Mendoza, porque me gustaría escribir como ellos.
Y a Antonio López, Edward Hopper y Caspar David Friedrich, porque me gustaría pintar como ellos.
Y a Norman Foster, porque me gustaría tener su capacidad de pensar y ver en tres dimensiones.
