Cierre de BSH
Unos 400 puestos de trabajo indirectos están en vilo ante el cierre de BSH en Esquíroz
Decenas proveedores y subcontratas dependen de la actividad de la planta productora de frigoríficos y lavavajillas para las marcas Bosch, Siemens y Balay


Publicado el 18/12/2024 a las 05:00
El comité de empresa de BSH (7 UGT, 3 LAB, 2 CC OO, 2 ELA, 2 ATISS y 1 Solidari) ha vuelto a advertir este martes de que el cierre de la planta de Esquíroz no solo traería consigo la pérdida de 655 empleos directos, sino de otros 400 correspondientes a proveedores de piezas y subcontratas de servicios, por lo que el número de personas damnificadas superaría el millar según los sindicatos.
Al mediodía, el acceso a la fábrica de frigoríficos y lavavajillas compactos todavía contaba con un intenso trasiego de camiones pese al acuerdo alcanzado este martes con la dirección para suspender la producción martes y miércoles. El aparcamiento frente a las naves estaba también repleto, claro indicador de que la empresa todavía registraba una intensa actividad. Los pocos trabajadores que se dejaban ver no tenían ganas de comentar su situación, algo que también compartían aquellos otros vestidos con ropa con los logos de proveedores y contratistas.
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El encuentro celebrado a las nueve y media de la mañana ha terminado con el acuerdo unánime de todos los representantes sindicales para movilizar a la plantilla y ejercer la máxima presión posible para revertir la decisión de la multinacional alemana. Ha decidido así convocar para este miércoles una concentración ante el Parlamento de Navarra, así como una manifestación que recorrerá las calles de Pamplona el próximo sábado. El objetivo declarado por el presidente del comité, Juanjo Hermoso de Mendoza (LAB), es concienciar a los responsables políticos y al conjunto de la sociedad de la importancia de mantener en marcha una de las empresas industriales que más empleo y actividad generan en la Comunidad foral.
Tras el choque sufrido este lunes con una noticia inesperada, ya que nadie esperaba un cierre tan repentino, los empleados han comenzado a darse cuenta del complicado panorama que se les presenta en los próximos meses. La media de edad que ronda los 50 años les pone las cosas cuesta arriba, a lo que se suma que es frecuente encontrar parejas que se quedarán en el paro.
Según ha comentado desde el comité de empresa, los compañeros de otras empresas que acceden a la planta de Esquíroz se cuentan por decenas. Corresponden a las subcontratas que proporcionan distintos servicios ya sea de mantenimiento de la maquinaria, limpieza o informática. Son muchos años compartiendo espacio con el personal de empresas de servicios conocidas en el sector y que, de ejecutarse el cierre de BSH para junio del año que viene, se verán abocadas también a emprender algún ajuste de plantilla o, como mínimo, encontrar soluciones imaginativas para capear la pérdida de un importante cliente en un contexto de creciente incertidumbre internacional.
SERVICIOS Y PIEZAS
Entre las mencionadas por fuentes sindicales se encuentran Tasubinsa o Aizoain, especializada en mantenimiento industrial, mecanizado y montajes. También habría que contar con el personal que no está físicamente en Esquíroz, pero cuyo trabajo depende de los pedidos que llegan de BSH. Este sería el caso de proveedores de piezas de plástico por inyección como Plásticos Lezo, Inplastic, esta última ubicada en Tudela, o Mecacontrol, situada en Cascante.
Otras de las empresas importantes que proveen a BSH Esquíroz serían Knauf, que proporciona los embalajes de poliestireno y polipropileno que protegen los electrodomésticos para su transporte, o Ilpea, empresa de Aoiz que suministra las juntas de goma para la estanquiedad de los frigoríficos y los lavavajillas compactos. Por no olvidar a instaladores de automatismos y líneas de producción como Fluitecnik, ubicada en Orkoien.
El tirón que ejerce Esquíroz para todas estas empresas resulta evidente cuando se tiene en cuenta que en la planta navarra se produjeron en 2023, un año en horas bajas, 290.000 frigoríficos y 100.000 lavavajillas compactos de las marcas Bosch, Siemens y Balay. El efecto de arrastre en la pérdida de empleo y actividad que produciría el cierre de esta emblemática empresa a partir de junio del año que viene resultaría, por tanto, innegable. Desde el comité de empresa de BSH Esquíroz se han marcado como prioridad agotar todas las vías para evitar su final, por lo que tocarán todas las puertas dispuestas a escucharles y, principalmente, capacidad de influir en un gigante de la industria como Bosch-Siemens