Comercio exterior
La crisis del mar Rojo hace daño ya a las empresas navarras
El 87% del comercio exterior entre Navarra y Asia está comprometido. Ya hay compañías que han empezado a sufrir retrasos en los pedidos de hasta tres semanas y el aumento de costes podría obligar a revisar contratos


Actualizado el 26/01/2024 a las 12:46
La logística mundial está sufriendo graves alteraciones como consecuencia de la inseguridad en el mar Rojo, una arteria del transporte marítimo internacional clave para conectar Asia y Europa que se ha vuelto casi impracticable por los ataques de las milicias hutíes y está comprometiendo más del 87% comercio exterior entre Navarra y Asia. En los primeros diez meses de 2023, últimos datos disponibles, las empresas navarras exportaron e importaron productos hacia o desde ese destino por vía marítima por un valor superior a los 1.000 millones de euros.
Sólo en la primera quincena de enero se estima que el canal de Suez ha perdido el 30% de los barcos. Las navieras están desviando sus buques para evitar ataques pero el desvío de la navegación por el cabo de Buena Esperanza de África incrementa más de 10 días el tránsito de las mercancías con todo lo que eso implica. Desde subida de los costes de carburante, a cargos excepcionales además de una menor disponibilidad de buques que anticipa subastas en los puertos chinos para ver quién es capaz de pagar más dinero para que su mercancía llegue a tiempo después de que algunas compañías hayan empezado a reportar retrasos en los pedidos de hasta tres semanas.
El precio de los fletes también se ha disparado y como advierte Íñigo Gomariz, director general en Mitsubishi Logisnext Europe, la escalada de los costes todavía no ha tocado techo. “Seguirá subiendo al menos hasta el final del año chino (10 de febrero)”, augura. El directivo navarro de Mitsubishi Logisnext Europe, que fabrica en Noáin carretillas elevadoras, es uno de los que siguen estos días con preocupación la dramática subida de tarifas que han sufrido fruto de la tensión geopolítica en la ruta del mar Rojo que ha reactivado los peores fantasmas de la crisis de suministro sufrida tras la pandemia y el estallido de la guerra en Ucrania. “Acabamos de salir de un año convulso, caracterizado por la incertidumbre económica y la inestabilidad política y jurídica, a lo que ahora se suma el conflicto y la tensión geopolítica en la zona de Oriente Medio. Y todo esto no ayuda a la planificación y a la seguridad necesaria que debe tener el tejido empresarial para acometer nuevos proyectos e inversiones”, razonan desde la Confederación Empresarial Navarra. Hay mucho dinero en juego y son numerosos los sectores afectados. Los datos de exportaciones e importaciones entre Navarra y Asia por vía marítima recogidos en la estadística facilitada por la dirección territorial de comercio del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa en Navarra incluyen productos de hasta nueve sectores: bienes de equipo, alimentación, bebidas y tabaco, semimanufacturas, automóvil y productos energéticos, entre otros. Y de ahí la preocupación empresarial por las consecuencias que esta crisis puede tener en el suministro y el abastecimiento de las empresas. “A nivel nacional ya se están apreciando síntomas de falta de algunas materias primas y aumento de precios debido al cambio de ruta por el sur de África que encarece la mercancía. Este impacto se puede trasladar rápidamente a empresas navarras, sobre todo a aquellas que importen componentes y materias que vengan a España por esa ruta, y repercutir en una mayor inflación”, señala la patronal navarra.
LOS FLETES, DISPARADOS
Lo apuntaba hace unos días Lorenzo Amor, presidente de ATA: “la inflación en España empezó a subir no con la guerra de Ucrania, sino cuando empezaron a faltar componentes para la fabricación a las empresas y subieron los precios para su transporte”. Un indicador que acerca ese escenario es el precio de los fletes. Según la plataforma Freightos, enviar un contenedor estándar desde China a Europa a través del mar Rojo y el Canal de Suez costaba a mediados de enero casi cuatro veces más (5.440 dólares) que a mediados del mes de noviembre, cuando estalló la crisis. El precio también se ha duplicado en el sentido inverso. “A principios de diciembre un contenedor de 30 pies costaba 1.600 euros y sólo once días después ese coste ya había subido hasta los 7.500 euros”, describe Gomariz. La subida de tarifas afecta de lleno a las empresas que importan y exportan. Si la situación se prolonga, muchas podrían verse obligadas a revisar contratos a fin de valorar la conveniencia de subir los precios a mayoristas y clientes.


El Club de Exportadores e Inversores Españoles calcula que los costes de redirigir los buques bordeando el continente africano son entre un 40 y un 60% superiores si se comparan con los de la ruta del mar Rojo. Pero además de a la subida de los precios las empresas se enfrentan al problema de los retrasos en la entrega de la mercancía ya que bordear África puede llegar a retrasar el transporte entre dos y tres semanas. Con todo, es pronto para conocer el impacto del conflicto que va a depender, en gran medida, del tiempo y la extensión que finalmente adquiera. “Si no afecta a más zonas, esperamos que a partir del segundo semestre la actividad económica se reactive”, concluyen desde la CEN.
Piezas del Taigo, bienes de equipo y metales, entre las mercancías afectadas
La dependencia del sector automóvil de la vía marítima es notable y llega en Navarra al 86%. No obstante, Volkswagen no se ha visto afectada, de momento, por problemas de suministro debido a la situación en el mar Rojo. Fuentes bien informadas aseguran que un barco cargado con alfombrillas del maletero y lunas del Taigo ha llegado a quedar bloqueado ante el riesgo de sufrir un ataque por los hutíes, pero la factoría de Landaben ha podido seguir con la producción gracias a las existencias almacenadas de estas piezas. Ello ha permitido ganar tiempo para que un nuevo envío con estos componentes llegue por la ruta larga rodeando África y que llegará con margen antes de que se agote el pulmón. Entre las mercancías más dependientes de la vía marítima entre Navarra y Asia también destacan los bienes de equipo. La utilizan, en concreto, el 85% de las importaciones (348,4 millones de euros entre enero y octubre de 2023) y exportaciones (96,9 millones en el mismo periodo) de estos productos entre Navarra y Asia que en gran medida necesitan atravesar el canal de Suez. En esta categoría se incluye desde maquinaria específica a equipos de oficina y telecomunicaciones pasando por material de transporte. También elevada es la dependencia de las manufacturas, sobre todo el hierro y el acero. Se trata de mercancías clave para que pueda funcionar a pleno rendimiento la industria papelera, las empresas metalúrgicas, el motor y la construcción. Las importaciones marítimas de hierro y acero superaron en los diez primeros meses del pasado año los 74,5 millones, mientras que las exportaciones ascendieron a 34,8 millones superando en conjunto los 109,3 millones de euros. También cuantiosas fueron las exportaciones de productos químicos superando los 82 millones de euros hasta octubre.
