Protesta
Defontaine, trabajadores riojanos y navarros alzan su voz en Estella
A las puertas del cierre, la plantilla se manifestó en la cabeza de merindad pendiente de las decisiones judiciales


Actualizado el 19/05/2021 a las 06:00
La plantilla de la empresa Defontaine Ibérica de Viana trasladó este martes a Estella su protesta en la cuenta atrás para el cierre de la planta -anunciado para el 31 de mayo- y el despido de sus 37 trabajadores. Riojanos en su mayor parte y con solo un pequeño porcentaje de navarros, se manifestaron en la cabeza de merindad con el proceso ya en los tribunales en una pelea que continúa hasta que “un juez no determine lo contrario”. Mientras, mantienen la huelga que iniciaron el 26 de abril con el proceso judicializado en un doble frente.
Primero, con una demanda de medidas cautelares presentada para que la maquinaria no salga de la empresa. En los próximos días, impugnarán el ERE para que el expediente de extinción de empleo sea declarado nulo por considerar que “no concurren las causas productivas alegadas ni se ha actuado de buena fe”. Sonia Ontoria, responsable de negociación colectiva de ELA, sumaba a ambos frentes una denuncia en inspección de Hacienda al entender que se ha podido producir “una evasión de impuestos de sociedades” al imputar los datos de la planta vianesa a Francia, donde la multinacional tiene su matriz.
AL AYUNTAMIENTO DE ESTELLA
Con este contexto, la manifestación desembocó a las 12 del mediodía junto a la casa consistorial tras partir una hora antes de Merkatondoa y recorrer la localidad.Lo hicieron con expresiones como “nos quitan el trabajo”, “no al cierre”, Koldo, escucha, estamos en la lucha” y “Koldo, deja de estar sordo”, en alusión al alcalde de Estella. Representantes sindicales indicaban después que el pasado 4 de mayo habían registrado en el consistorio una solicitud para plantear una reunión en la que -señalaba Sonia Ontoria- explicar la situación y recabar el apoyo simbólico municipal. Al no recibirse respuesta, aludieron así a Leoz al concluir la marcha por la ciudad.
Con una plantilla que ronda de media los 20 años de antigüedad en la empresa, el grupo fabrica en Viana coronas, piezas destinadas al sector de la automoción tanto para automóviles como para camiones. Iñaki Palacios Villar, del comité de empresa, y Álvaro Cámara Peciña, compañero de plantilla, señalaban que el anuncio del cierre había llegado de repente el 16 de abril sin que hubieran esperado un desenlace así para una actividad que tiene -según datos sindicales- el 55% de la producción orientada a los vehículos pesados. No convence por tanto, añadían, el argumento de que el coche eléctrico bajará su demanda puesto que su implantación de forma generalizada en el mercado queda aún lejos. “Están aprovechando el covid y la coyuntura actual para deslocalizar la planta con unas previsiones en cuanto a la caída de facturación como si vinieran tres pandemias seguidas”, señalaban. Consideran que había otras opciones antes de llegar a la extinción de la actividad, como la opción de prejubilaciones e incluso modificación del convenio alcanzado en 2019 que no se han entrado a valorar porque “el relato desde el principio era el cierre” con la deslocalización a una planta en Túnez. “A Navarra hay que decirle que pierde una empresa y a Logroño que se quedan más de treinta familias sin empleo”, apuntaban.