Activar Notificaciones

×

Su navegador tiene las notificaciones bloqueadas. Para obtener mas informacion sobre como desbloquear las notificaciones pulse sobre el enlace de mas abajo.

Como desbloquear las notificaciones.

Electromovilidad

Seat y Landaben: una relación de amor y odio que comenzó en 1975

Un Seat 124 producido en la fábrica de Landaben.
Un Seat 124 producido en la fábrica de Landaben.
Diario de Navarra
  • C.L.
Actualizada 14/05/2021 a las 06:00

Para entender la complicada relación entre Seat y Volkswagen Navarra es necesario retrotraerese a los orígenes del sector auto en la Comunidad foral. La fabricación de vehículos en Navarra comenzó en 1966 con el nacimiento de Automóviles de Turismos Hispano Ingleses (AUTHI), dedicada a la producción bajo licencia de los modelos propiedad de la multinacional British Motor Company (BMC). Por aquel entonces, las fábricas asentadas en España orientaban el grueso de sus producciones a atender un cada vez más sediento mercado interior. Los aranceles encarecían la importación de vehículos de otros países, una política expresamente diseñada para favorecer la producción nacional.

Pese a los notables esfuerzos por rentabilizar AUTHI, lo cierto es que nunca llegó a ser un buen negocio debido al elevado precio de los modelos ingleses respecto a la competencia y la escasa red de talleres de asistencia, que desanimaba a los potenciales compradores. Por contra, Seat en aquellos años vivía una época dorada con producciones crecientes. En esas circunstancias, la factoría navarra afrontó una grave crisis que le llevó a la suspensión de pagos el 11 de febrero de 1975. A ello contribuyó la crisis económica de 1973, provocada por el alza del precio de los combustibles, el incendio que en octubre de 1974 destruyó parte de la fábrica y la propia decadencia de la empresa matriz BMC. Tras una etapa en la que todo iba viento en popa, Seat tampoco atravesaba su mejor momento afectada también por la crisis de 1973.

Una de las salidas que se planteó para reflotar AUTHI fue venderla a la multinacional norteamericana General Motors (GM), una operación que estuvo a punto de fructificar. La intervención de Seat, que quería evitar a toda costa la implantación en España de un competidor tan potente, frustró estos planes a cambio, por imposición del Instituto Nacional de Industria (INI), de adquirir la planta de Landaben por 1.100 millones de pesetas, una fracción del montante que ofrecía GM. Curiosamente, esta maniobra solo retrasó la llegada de GM a España, que terminó levantando la fábrica de Opel en Figueruelas (Zaragoza) unos años después. Y, para más inri, la compra de AUTHI por Seat desbarató el objetivo de la marca española de levantar una gran factoría en Zaragoza.

Para Seat, AUTHI era un problema más que debía gestionar en plena crisis del mercado automovilístico nacional. Tras una inversión en las instalaciones de 8.000 millones de pesetas, asignó a Pamplona la fabricación del 124, un modelo lanzado en 1966 ya obsoleto, mientras que se quedó para su fábrica de Zona Franca con el más moderno 131. Tras otra importante inversión y modernización de 15.000 millones de pesetas, que supuso la expansión de las instalaciones al otro lado de la vía férrea, Landaben pasó en 1980 a ensamblar el Panda, un utilitario de bajo coste que fue un inesperado y sorprendente éxito de ventas. Y cuando Volkswagen llegó a un acuerdo con Seat para fabricar en España una tirada de Polos en 1983, la dirección de la marca dejó en Cataluña el demandado Panda y responsabilizó a Landaben de lidiar con el lanzamiento de un coche que era un auténtico enigma, aunque resultó siendo una bendición que vino acompañada de otra inversión de 6.500 millones de pesetas.

Para 1990 el grupo Volkswagen ya controlaba el 100% del capital de Seat y, a partir de abril de 1994, el gigante alemán adquirió en propiedad la factoría de Arazuri. No obstante, la que por entonces se llamaba Fábrica Navarra de Automóviles S.A. siguió dependiendo orgánicamente de Seat e, incluso a día de hoy, continúa consolidando sus cuentas con aquella. Uno de los anhelos de Volkswagen Navarra es la total independencia de Seat, vieja aspiración que, por el momento, no ha logrado culminar. Aunque oficialmente las relaciones con Martorell son correctas, es un secreto a voces que existe cierto pique debido a las interferencias que, en ocasiones, provoca la supervisión de Seat en decisiones relacionadas con las compras o la elección de proveedores.

Los coqueteos de Martorell con los modelos eléctricos

Seat lleva varios años trabajando con ahínco para asegurarse la fabricación de un coche eléctrico, aunque ha sufrido más de un revés. El más duro llegó con la salida de Luca De Meo, máximo responsable de la marca española hasta enero del año pasado. El grupo Volkswagen, en un intento por retener a este talentoso directivo, había asignado a Seat el desarrollo de la plataforma del coche pequeño eléctrico, un auténtico caramelo para el centro técnico de Martorell. Sin embargo, De Meo prefirió marcharse a dirigir Renault, lo que llevó al grupo alemán a retirar el proyecto de manos de la marca española. Lejos de tirar la toalla, la dirección de Seat se puso manos a la obra para quedarse con la industrialización y la producción del vehículo eléctrico pequeño para las marcas Volkswagen, Seat y Skoda, un objetivo que parece haber alcanzado gracias a una importante inyección de los fondos europeos de recuperación.

El coche eléctrico pequeño parece una apuesta segura a tenor de la creciente demanda de estos vehículos que se sitúan por debajo de los 20.000 euros sin ayudas. Así lo demostró el inesperado éxito que tuvo la versión eléctrica del Volkswagen Up, el Seat Mii y el Skoda Citigo, tres coches gemelos urbanos desarrollados a partir de un equivalente convencional que había pasado por el mercado sin pena ni gloria. El grupo Volkswagen no tenía grandes expectativas cuando lanzó la versión eléctrica de estos al mercado, pero la acogida fue tan arrolladora que resultó imposible atender la demanda. Como no tenía sentido aumentar la capacidad de la fábrica eslovaca que los producía, debido a que eran coches en el final de ciclo de vida comercial, el gigante alemán ha centrado sus esfuerzos en crear una plataforma nueva que dará vida a los modelos pequeños desde 2025. Estos coches tendrán, por tanto, un amplio mercado que atender, por lo que han sido muy codiciados.

 

Te puede interesar

Etiquetas

Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

volver arriba
Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE