Conservas Rubio invierte 300.000 euros en ampliar la planta de Cárcar

La ampliación permitirá aumentar un 20% la plantilla de 50 empleados en fábrica y 90 en invernaderos y campo

Conservas Rubio invierte 300.000 € en ampliar la planta de Cárcar
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Conservas Rubio invierte 300.000 € en ampliar la planta de CárcarMari Paz Gener
Conservas Rubio invierte 300.000 € en ampliar la planta de Cárcar

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Mari Paz Gener

Actualizado el 05/07/2017 a las 14:31

Conservas Artesanas Rubio, la única conservera que queda en Cárcar y que se dedica, fundamentalmente, a la elaboración de guindillas (piparras) ha invertido 300.000 euros en ampliar sus actuales instalaciones con un almacén de producción de 1.300 m2 y un nuevo patio en la parte posterior de la fábrica.

La ampliación prevé un aumento de un 20% de la plantilla que, en estos momentos, suma 50 trabajadores en fábrica y entre 80 y 90 personas más, según temporada, en los invernaderos y en el campo.

En 2016, la conservera facturó 2 millones de € y contempla cerrar este año con un incremento del 30% de la producción
La empresa de carácter familiar la fundaron en 1998 Carmelo Rubio Arróniz y su mujer Begoña Mendoza, en una bajera situada en el centro de la localidad, en el número 6 de la avenida de la Paz. En 2002, la actividad se trasladó a una zona industrial de la calle Cadena. Después de dos décadas, en las que Carmelo Rubio ha introducido el cultivo de la guindilla vasca en Tierra Estella, la conservera se ha consolidado como una de las principales productoras de esta hortaliza de la que elabora 450 toneladas al año.

Ciclo integral

La empresa, según explicó Carmelo Rubio, desarrolla el ciclo integral del cultivo de la guindilla. Utiliza sus propias semillas, que después se desarrollan en un vivero. Las plantas obtenidas se cultivan en 56 invernaderos propios y en 10 ha de campo y después se envasa en la fábrica. “De esta forma garantizamos no solo la calidad del producto, sino que también ampliamos el periodo de producción que, gracias a los invernaderos y a su cultivo en parcelas, se prolonga entre abril y octubre, incluso hasta noviembre”. En 2016, Conservas Artesanas Rubio facturó 2 millones de euros y tiene previsto cerrar 2017 con un incremento del 30 % en la producción.

El empresario carcarés, ligado siempre al mundo de la conserva, se inició en la fabricación de guindilla o piparra de la mano de amigo de Bera de Bidasoa. “Traía las guindillas desde un almacén situado en esa localidad y las envasaba después en Cárcar. Pero pronto me di cuenta que podía cultivar mis propias plantas, ahorrándome el traslado. La calidad de la guindilla que se cultiva en Cárcar no tiene nada que envidiar a la del norte de Navarra o la del País Vasco”.

Fiesta temática

Rubio señaló que, en contra de lo que pudiera parecer, la piparra, la guindilla vasca, no pica. De cada planta se viene a obtener hasta un kilo de fruto. El momento idóneo para cogerla es cuando la guindilla mide 9 centímetros. Algo que no siempre se logra, pero tendemos a unificar el tamaño”. El próximo 12 de agosto, la piparra centrará una de las fiestas temáticas del Consorcio Turístico de Tierra Estella que este año se organiza por primera vez en torno a la guindilla de Cárcar. Conservas Rubio participará aportando las piparras en vinagre, frescas y fritas con las que se elaborarán los diferentes pinchos que se degustarán partir de media tarde en el Paredón.

Tras su entrada en fábrica, lavado y seleccionado por tamaños, las guindillas se introducen en frascos y se envasan con vinagre de vino pasando después por un proceso de pasteurización que le imprime un periodo de caducidad de 3 años. “No se pueden someter aun autoclave porque son un producto muy tierno”, apuntó.

La producción de guindillas de la conservera carcaresa se dirige, principalmente, a las grandes superficies-entre sus clientes está el grupo Eroski para el que elabora la marca blanca- y al sector hostelero. “Una de las variedades que ofrecemos, las aceitunas rellenas de guindillas se utiliza mucho por bares y restaurantes para la preparación de las tradicionales gildas. También ha aumentado la venta de las guindillas en fresco”

Las piparras de Cárcar se venden en el todo el territorio nacional, sobre todo en el Pais Vasco, Navarra y Madrid. Parte de la producción se exporta a Estados Unidos, Japón y Francia.

CLAVES
La empresa


1 Invernaderos y parcelas. Cultiva las guindillas en 56 invernaderos y en 10 ha.


2 Trabajadores. En la fábrica trabajan 50 personas y otras 90 entre los invernaderos y el campo.


3 Producción. 450 toneladas de guindillas. Elabora 2 millones de tarros de piparras en vinagre.


4 Facturación (2016). 2 millones de euros.


Ampliación

1 Superficie. Una nave de producción de 1.300 m2.


2 Inversión. 300.000 euros.


3 Número de trabajadores. La empresa espera contratar un 20% más de trabajadores.


4 Previsiones. La conservera tiene previsto aumentar un 30% su producción para este año.


Fiesta temática

1 Fecha. Girará en torno a la guindilla y se celebrará el 12 de agosto en El Paredón.

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