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El dueño de Sparta vende sus 25 gimnasios e impulsa la nueva cadena Fitplace
Cuenta ya con cuatro centros fuera de Navarra y prevé invertir 89 millones de euros para llegar a los 80 gimnasios en 2031


Publicado el 05/09/2026 a las 05:00
Un total de 25 gimnasios. El navarro Óscar Vergara Ulzurrun, dueño hasta ahora de la cadena de gimnasios Sparta, ha vendido la totalidad de sus centros al fondo de inversión americano Providence.
Comenzó a forjar este proyecto en 2014, cuando compró el gimnasio que, con un nombre similar, estaba ubicado en el Parque Yamaguchi. Ahí era profesor de ‘spining’ y se enteró que la propiedad quería venderlo. “¿Con quién hay que hablar para comprarlo?”-, preguntó. No tenía ni una peseta, como él dice, pero llegó a un acuerdo con el dueño para alquilarle el local y empezar a dirigirlo. Tenía 27 años.
Al de Yamaguchi siguió en septiembre de 2016 el de San Sebastián. Más tarde llegaron los de Jaca, Oviedo, Logroño, Santander, Soria, Tudela, Cuenca, Guadalajara, Zamora, Zizur, Irún, el segundo de Cuenca, Lleida, Burgos, Alcoy, el segundo de Irún, Pamplona (en la calle Estella), Palencia, Zarauz, el segundo de Palencia, el del centro comercial Itaroa, Durango y el segundo de Alcoy. Así hasta 25.
Muchos novios
Una vez alcanzado este tamaño, a la cadena le salieron muchos ‘novios’ interesados en esta compañía. Finalmente Vergara se ha decantado por Providence a quien ha vendido una cadena con más de 300 trabajadores, más de 50.000 usuarios y 12 millones de euros de facturación. El precio no ha trascendido por los acuerdos de confidencialidad con el nuevo propietario que ha tenido en la empresa a más de 20 personas durante seis meses auditándola antes de hacerse con ella.
La venta, cerrada el pasado mes de mayo, no ha supuesto a Óscar Vergara detener su vena emprendedora. Con la experiencia y éxito conseguidos, ha impulsado en solitario, como hizo con Sparta, una nueva cadena de gimnasios a la que ha llamado Fitplace. La puso en marcha incluso antes de vender Sparta. El primer gimnasio con esta nueva enseña lo abrió el día que cumplía los 40 años, el 27 de noviembre de 2025, en Jaén. Le han seguido tres más: en Eibar, Mondragón y Calpe.
Plan ambicioso
Para esta nueva cadena tiene planes ambiciosos. Quiere contar con 80 gimnasios en 2031. “En dos años, en 2027, en este nuevo proyecto vamos a contar con 25 centros, el mismo número que conseguí tener en 12 años en Sparta”, explica. La implantación de estos gimnasios supondrá, según las previsiones que maneja Vergara, una inversión de 89 millones de euros. “Prácticamente, nunca he pedido financiación para el desarrollo empresarial. He crecido reinvirtiendo los beneficios”, explica.
“No hay grandes diferencias con Sparta, pero con esta cadena lo que quiero es crecer más rápidamente, algo que ya no podía hacer con la otra. El año más expansivo de Sparta, que fue el último, abrimos 8 centros. Y solo en el primer año de Fitplace vamos a abrir entre 8 y 10. Desde el segundo año nuestra idea es la de promover 16 aperturas al año”, señala. Para este crecimiento, quiere Vergara potenciar el personal en la estructura central y reducirlo en los centros deportivos al incorporar mayor automatización en diferentes áreas. En estos momentos, cuenta con 15 trabajadores en oficinas centrales y otros 20 en los gimnasios.
Además de los cuatro centros que están en funcionamiento, tiene ya hasta 15 contratos firmados, entre otros lugares, en Benidorm, Denia, Gandía, Calatayud, Calahora, Estella, Azpeitia, Gernika y Tolosa. En 2027 abrirá, según sus previsiones, el primer centro fuera de España, en México DF, en régimen de franquicia, un sistema que está explorando como posible vía de expansión. Pamplona también es un destino en el que Filtplace quiere estar presente.
Los nuevos Fitplace van dirigidos al mismo tipo de público que el de Sparta. Contarán con aparcamiento y terraza exterior de 200 metros cuadrados, una superficie mínima de 1.000 metros cuadrados y estará abierto los 365 días al año con un horario de 5 de la mañana a 24.
Óscar Vergara Exdueño de Sparta y fundador de gimnasios Fitplace: “Encontrar personal cualificado supone una gran dificultad”
La entrevista con Óscar Vergara se celebra en las oficinas que mantiene en el gimnasio Sparta de Zizur Mayor. Es algo que no deja de sorprender si se tiene en cuenta que acaba de vender esta cadena y que desde este centro está impulsando la expansión de una nueva firma que ya cuenta con cuatro gimnasios. Es decir, tiene las oficinas en el piso superior de un gimnasio que él abrió en su día pero que hoy es su competencia. “Es que nos llevamos bien y aquí continuaremos ubicados. Hemos quedado en que continuaremos un tiempo con para apoyar el negocio de Sparta. Encima de su mesa hay un paquete que acaba de recibir por correo y que mira de soslayo desde el comienzo de la conversación. Pasado un tiempo prudencial, mientras medita las respuestas de la entrevista, y como si ya no aguantara sin saber qué hay dentro, o precisamente porque sabía que iba a encontrar, se decide a cogerlo y a abrirlo. Saca del interior del sobre un libro que le ha enviado su autor: Nacho Perelló. Se titula ‘Capitanes del Fitness: 23 gestores de gimnasios en España revelan sus números y estrategias de crecimiento’. Él es uno de los 23. Se sorprende. “He hablado varias veces con el autor, que es del sector del ‘fitness’, pero no sabía que iba tan en serio como para que las conversaciones terminaran en un libro”, se sorprende. ¿Orgulloso? Dice que no, porque considera que todavía no ha llegado a donde debería. “Jamás hubiera pensado estar donde estoy. Pero de momento, no he llegado al lugar que quiero estar”.
¿A dónde quiere llegar?
No lo sé, pero quiero llegar más lejos. No estoy hablando de un tema económico. Es que somos bastante raros los emprendedores, somos especiales. ¿Que he avanzado mucho? Sí. ¿Que he avanzado más de los que la gente y yo mismo esperaba? Sin duda. Pero a mí me mueve la ilusión de crear algo mayor. ¿Qué es mayor? No lo sé. ¿Y por qué quiero crearlo? Pues tampoco lo sé. Le he dado mil vueltas, simplemente quiero hacer algo más grande y tener más volumen. Es lo que me gusta. Y el resultado económico es una consecuencia de todo esto. Lo comparo con un equipo de fútbol. Si juega bien, terminará ganando. También puedes jugar muy bien y perder, porque influyen muchos factores externos (competencia, coyuntura económica, pandemia, guerras…), pero yo confío en que, si gestionas bien, tendrás buen resultado tarde o temprano. El tiempo así me lo ha demostrado.
¿Cuál es la razón última para querer seguir ampliando su negocio?
Me gusta trabajar en desarrollar las cosas, ser eficiente y organizar. Me produce satisfacción ver con mi equipo que organizamos, que somos eficientes y que obtenemos un buen resultado. Ver que estás mejorando es muy satisfactorio. Por ejemplo, de los 25 centros que tenía con Sparta, seis los compré en quiebra. Ver cómo los hemos puesto en una buena rentabilidad significa que estás haciendo muy bien tu trabajo y eso es muy satisfactorio.
Entonces, ¿las oportunidades no están en los negocios sino en la forma de dirigir?
Para mí, el secreto está en la gestión o dirección. A Juan Roig (Mercadona) le daría igual dirigir un supermercado que cualquier otro negocio. Otra cosa es que te guste más o menos. Es impensable que a Amancio Ortega le fuera a ir mal una cadena de gimnasios porque él sabe dirigir una empresa.
Gestionar es una palabra casi comodín. ¿Qué es la gestión y gestionar bien?
La gestión es dirigir la empresa en cada una de sus áreas. Una empresa tiene en general 8 áreas y cada una de ellas tiene que dirigirse y conseguir hacerla más eficiente, que consuma menos recursos económicos y humanos, que falle menos, que sea más ágil… Para mí todo eso es gestionar.
¿Dónde ha aprendido todo esto?
Solo. Vas detectando las necesidades de cada momento. Cuando arranqué el primer centro, tenía unas necesidades y unos recursos, y ahora tengo otros. De hecho, iniciar esta segunda cadena no tiene nada que ver con los comienzos de la primera. Porque ahora me sobran recursos económicos.
¿Cómo empezó sin dinero?
Yo no tenía dinero. Alquilé el local y el negocio me lo cedieron gratis porque perdía dinero. Como mínimo tardé dos años en cobrar una nómina.
Defender esta idea le procuró cierta polémica en La Sexta, en el programa ‘La Sexta Xplica’. Eso de decir que no hace falta dinero...
Pues estoy convencido de ello, de que no hace falta tener dinero para emprender un negocio. A los hechos me remito. La capacidad de gestión es la que te hace llevar el negocio a un buen puerto, no el dinero que tengas. Podemos poner siete millones de ejemplos, como Amancio Ortega, que empezó de cero. El 99% de personas influyentes de grandes empresas (no como la mía, que es una chatarra) han empezado de cero. Lo cual quiere decir que no necesitarás tanto dinero para arrancar. En ocasiones, incluso lo consiguen sin formación específica para ello, como es su caso. Es que no creo que haya una formación específica para emprender. La gente da por hecho que dirigir una empresa es saber de finanzas, de cuestiones administrativas y económicas…
¿Y no lo es?
Dirigir una empresa es dirigir multitud de áreas y de frentes, que además son cambiantes con el desarrollo de la empresa.
¿Algo le ha salido mal? (Dedica tiempo a pensarlo). Seguramente que sí y no me acuerdo porque tengo esa capacidad de olvidar (Se ríe). Pero sí que ahora con la experiencia que tengo veo que me podría haber ido mucho mejor haciendo las cosas de forma diferente. No es que las haya hecho mal, pero había una manera mejor de hacerlas con la que me hubiera ido mejor.
Puestos a elegir, ¿quién sería su empresario modelo?
No sería solo uno. Pero cuando tengo dudas siempre pienso qué haría Amancio Ortega en mi lugar. Hay gente tan, tan buena profesionalmente… Normalmente conoces sus historias de éxito pero no lo que realmente me interesa: su forma de gestión. Considero que detrás de toda historia de éxito hay unas dificultades enormes. No conozco a nadie que haya hecho un desarrollo sencillo, cómodo, sin llanto… Y creo que eso no se valora y no se habla de ello. Las dificultades que tenemos todos son brutales.
¿Cuáles son las suyas?
La Administración Pública. Porque estamos suplicando que nos den licencias. Suplicando, literalmente. La Administración no tiene obligaciones respecto a los plazos para entregar las licencias y al solicitarla se abre un espacio de tiempo indeterminado en la que quedas al merced de un tercero que no tiene responsabilidad alguna para resolverlo.
¿Alguna más para destacar?
Encontrar personal cualificado es una dificultad muy grande. La continuidad del personal y que se involucre mínimamente es complicado. Nosotros tenemos gente extraordinaria, pero una empresa de servicios como la nuestra necesita mucho personal.
¿Cuál cree que es la razón, que buscan más salario, oportunidades, que tienen trabajo de sobra…?
Es que esto es un melón… Simplemente ocurre que está cambiando la cultura y esto es un reflejo. La cuestión es por qué cambia la cultura. No valoro si está bien o mal. Probablemente el modo de vivir ahora es más inteligente que el que tenían mis padres o mis abuelos, que iban a trabajar y libraban con suerte el domingo. Ahora hay una reflexión profunda y constante sobre qué tengo que trabajar para hacer lo que realmente me gusta. Es una reflexión muy inteligente. Pero prefiero no extenderme...
¿Por qué hay sitio para tantos gimnasios?
Cada vez va más gente al gimnasio porque cada vez estamos más concienciados de que hay que hacer deporte. Además, es un servicio extremadamente económico para el valor de su producto que necesita monitores, entrenadores, un horario de apertura enorme… Hoy en día no puedes ir a cenar por menos de 30 euros y el gimnasio te cuesta eso en un mes, con una disposición amplísima, con monitores con actividades…
Como negocio se ve que es rentable. Pero como sociedad... ¿no es exagerada la afición al gimnasio?
Es lo mejor que le ha pasado a la sociedad en los últimos años. Hace años, iba muy poca gente joven al gimnasio. Estaba el 'chalao' de turno y poco más. Ahora de 18 a 30 años se habla de un mínimo del 30% de la población inscrita en un gimnasio. Es buenísimo. Seguramente consumen menos alcohol, menos droga, fuman menos y el ambiente es más sano.
Espíritu emprendedor por herencia de su abuelo
Su abuelo materno le dejó como herencia la iniciativa para poner en marcha un proyecto, el afán por ser emprendedor, el no preguntarse “por qué me meto en tantas cosas”... Eso dice Óscar Vergara Ulzurrun (Estella, 27-11-1985). Su admirado abuelo se llamaba Alejandro Ulzurrun y fue el impulsor del restaurante La Conrada, en Puente la Reina.
El día de la entrevista este empresario llevaba ocho horas de coche, cinco de reuniones y tenía previstas algunas más para después de la cita informativa. Reconoce que podría vivir más tranquilo, “pero es que esto es lo que me gusta y no reflexiono mucho sobre por qué lo hago”. “Igual es mejor así, no pensar mucho sobre ello…”, reconoce. Y eso que está cansado de escuchar de quienes le rodean una repetitiva pregunta, que es casi una petición: “¿Por qué no paras un poco?” Pero no, no lo hace, disfruta con su trabajo y, además, le va bien.
Es hijo único de José Antonio Vergara Alecha, de Bearin, y de María Asunción Ulzurrun Lardies, de Puente la Reina. Estudió en el colegio del Puy, de Estella, para pasar después al centro Virgen del Camino, en Pamplona, donde cursó un grado superior de Formación Profesional de delineante. Al terminar, empezó a trabajar de ayudante de jefe de obra en Construcciones Ecay, “donde pasé una muy buena etapa rodeado de muy buenas personas”.
Después de dos años, prescindieron de él cuando llegó la crisis en 2008 y montó una academia de enseñanza en Estella, de Primaria, Secundaria y Bachiller. Contó con 6 personas contratadas. Después de tres años, lo dejó cuando le llegó la oportunidad de coger el gimnasio Sparta, en el parque Yamaguchi, donde daba clases de ‘spining’. Gran aficionado al ciclismo, contaba con el título en esta modalidad. Se estrenó como empresario el 1 de enero de 2014. Después de 12 años, ese gimnasio se ha convertido en una cadena con 25 centros. El pasado mayo la vendió al fondo de inversión americano Providence. Antes, en 2025 había puesto en marcha otra cadena, Fitplace. Ya cuenta con cuatro centros. Patricia Autonell Salanueva, su mujer, le acompaña en sus negocios. “Fue responsable de operaciones de Sparta y quien se ha encargado de mantener los centros deportivos en correcto funcionamiento con las directrices que tiene la empresa. Ahora tiene el mismo cargo en Fitplace. Yo monto el negocio y Patricia lo mantiene”, resume el empresario navarro.