VIII Cursos Europeos de Verano
La UE rechaza una guerra comercial frente a Trump y su política arancelaria
No obstante, se reserva el actuar si EE UU cambia el arancel pactado (15%)

Publicado el 28/08/2026 a las 05:00
La Comisión Europea “actúa siempre bajo el mandato de los estados miembros”, y varios de ellos rechazaron entrar en una guerra comercial frente al presidente de EE UU, Donald Trump y su política de aranceles. Así lo detalló este jueves Daniel Calleja, director de la representación de la Comisión Europea en España, cuando un asistente a los Cursos Europeos de Verano preguntó si puede perjudicar a la UE su “falta de beligerancia” ante decisiones como las del mandatario estadounidense.
Calleja formó parte de la mesa redonda que tuvo lugar en la segunda jornada de los cursos y que se centró en 'Europa en la carrera por la industria del futuro'. Participaron, además, el consejero de Industria y Transición Ecológica y Digital Empresarial del Gobierno navarro, Mikel Irujo; la eurodiputada del PSN Elena Sancho, y la directora de la Oficina en Bruselas y Asuntos Europeos de Adigital y presidenta del Comité Ejecutivo de Digital Europe, Raquel Jorge. Moderó Elena Manzanares, de Equipo Europa.
El representante de la Comisión Europea en España recordó que cuando Estados Unidos planteó la “amenaza” sobre los aranceles, elaboraron una lista equivalente de productos de ese país a los que someter recíprocamente a las mismas condiciones. “Cuando esto fue a los estados miembros, estos dijeron que no querían una guerra comercial. Las industrias, tampoco”.
EL ACUERDO CON EE UU FUE "SATISFACTORIO"
Señaló que el compromiso que se alcanzó es que Europa podía aceptar un arancel, siempre que el tope fuese el 15%. “Fue, por cierto, mejor negociación que la de cualquier otro país, porque el Reino Unido consiguió un 10%, pero ese 10% va por encima de los aranceles existentes. En productos europeos que tenían un 14% de arancel, este subió un punto”.
El acuerdo fue aprobado por el Parlamento Europeo y por el Consejo y es el que está en vigor. “Europa tiene poder para afrontar sus retos, lo que pasa es que es muy importante hacerlo con el acuerdo de todos los países, y no todos los países tienen la misma vocación de beligerancia”, dijo.
Destacó que en negociaciones comerciales como esta es “muy importante mantener la unidad” de la UE, “preservar la política comercial común y luego conseguir un acuerdo satisfactorio, como lo fue este”.
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EL CAMBIO DE UN MODELO QUE HA SIDO DEPENDIENTE
La UE tiene una hoja de ruta con actuaciones para reforzar su competitividad. Su modelo está “en cuestión” y debe “adaptarse”, señaló Calleja, ya que se ha basado en una cuádruple dependencia externa: en energía, industria, defensa y tecnología.
“Tenemos que ser más autónomos y competitivos” y al mismo tiempo “continuar ofreciendo nuestro modelo social”. Esa hoja de ruta se basa en pilares como el aumento de la producción con una ley de aceleración industrial; la simplificación administrativa; la apuesta por las energías renovables; posibilitar que empresas europeas puedan aumentar su tamaño para competir en mercados más globales; evitar que el ahorro europeo salga fuera y se canalice en beneficio de su economía; la digitalización y la inteligencia artificial, y el refuerzo de su apertura comercial a otros países que encontrarán en la UE un socio “estable, previsible y de confianza”, resaltó.
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ENCONTRAR NICHOS DE MERCADO ESTRATÉGICOS
Raquel Jorge defendió la necesidad de abordar la competitividad tecnológica de Europa de manera comunitaria. Destacó que es importante encontrar nuevos nichos de mercado para que despunten empresas europeas que se sumen a los ya existentes.
Por su parte, la eurodiputada Elena Sancho recalcó la importancia de unir competitividad y sostenibilidad, romper las dependencias externas y una transformación que se haga siempre con empleos de calidad. En tecnología, apostó por combinar inversiones públicas y privadas.
