Carburantes
El diésel ha subido en Navarra 17 céntimos en un mes y la gasolina, 8 céntimos
La nueva crisis en Ormuz y la falta de capacidad de refino, motivos de las alzas


Publicado el 21/08/2026 a las 05:00
Los precios de los combustibles no dan tregua. Los usuarios de las estaciones de servicio navarras tienen que desembolsar de media, respecto a hace un mes, unos 17 céntimos más por el litro de diésel y 8 céntimos más en el caso de la gasolina. Si el 21 de julio el gasóleo de automoción rondaba 1,65 euros, durante las últimas semanas ha escalado hasta los 1,82 euros.
En el caso de la gasolina, el aumento ha sido de 1,61 euros a 1,69 euros. Estos precios medios están calculados a partir de los datos del geoportal del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico de aquellas gasolineras que hayan actualizado sus tarifas a lo largo de esta semana.
Llenar un depósito típico, de unos 55 litros, está rondando los 100 euros para el diésel, cifra que se sitúa en 93 euros para la gasolina. No obstante, la variación de los precios por zonas es más que notable. Una pequeña cata por localidades repartidas por toda la geografía arroja diferencias de hasta 18 céntimos para el litro de gasolina y 19 céntimos para el diésel.
Así, el precio medio en Alsasua se sitúa en 1,78 euros el litro de gasolina 95, en 1,75 en Bera, en 1,71 en Pamplona, en 1,66 en Estella y en 1,6 en Tudela. Otro tanto se observa para el gasóleo, que se vende de media a 1,93 euros en Alsasua, a 1,9 euros en Bera, a 1,83 en Pamplona, a 1,77 en Estella y a 1,74 en Tudela. Elegir bien la estación de servicio puede suponer una diferencia de hasta 11 euros para llenar un depósito.
INESTABILIDAD INTERNACIONAL
Los carburantes encadenan varias semanas consecutivas de alzas, algo que, lejos de revertir, ha vivido en los últimos días una fuerte presión por el estancamiento diplomático entre Estados Unidos e Irán. El barril de crudo Brent ha llegado a escalar por encima de los 93 dólares, a lo que se suman las recientes amenazas de la administración Trump para endurecer el bloqueo económico a Teherán.
La situación global se agrava debido al embudo que supone la ajustada capacidad de refino, algo que está incidiendo especialmente en el precio del diésel. El petróleo acumula una subida del 15% desde principios de agosto, un comportamiento mejor de lo esperado que se explicaría, según los expertos, en la aportación que se está realizando con las reservas de los distintos países.
Sin embargo, los últimos informes de la OPEP y de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) alertan que el déficit de suministro como consecuencia de las dificultades para el tránsito de buques por Ormuz puede desembocar en un aumento más acelerado de los precios de cara a final de año.
Este panorama ha llevado al Gobierno de España a elevar a partir de septiembre la rebaja para el litro de gasóleo a 20 céntimos frente a los 5 céntimos que inicialmente estaba previsto descontar. La bonificación que se aplica desde el 1 de agosto es de 10 céntimos de euro por litro tanto para gasolina como diésel. En el caso de la gasolina, el descuento se ceñirá a 5 céntimos el litro desde septiembre tal como se había planeado.
La anomalía del diésel más caro que la gasolina
La actual crisis del precio de los combustibles ha traído consigo un cambio en las referencias de los conductores, que históricamente han conocido a la gasolina más cara que el diésel y ahora es al revés. Este fenómeno obedece a una capacidad limitada para refinar suficiente gasóleo en España, que ha causado una endémica dependencia del diésel de importación.
La gran demanda de gasóleo, del que depende en gran medida el transporte de mercancías por carretera, se ha convertido en un acicate para ver precios cada vez mayores pese a que el diésel disfruta de una tributación más ventajosa respecto a la gasolina.
Navarra ha consumido en lo que va de este año 325.780 toneladas de gasóleo de automoción frente a las 42.618 toneladas de gasolina 95 y 98 según los datos de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (CORES). Eso supone que la demanda de diésel es entre siete y ocho veces mayor que la gasolina, lo que contribuye a tensionar los precios de un carburante que es más difícil de encontrar en los mercados internacionales.
Todo apunta a que la fuerte demanda de diésel en Europa y la falta de capacidad para refinarlo en cantidad suficiente va a seguir empujando el coste de este combustible en los próximos meses.