Economía
La agroindustria navarra duplica sus ventas en diez años y suman 6.624 millones
Las 450 empresas alimentarias emplean en pueblos a 19.300 personas. Inmersas en el cambio hacia la digitalización, saca músculo a pesar de que la inestabilidad de las materias primas por los conflictos internacionales marca sus últimos ejercicios


Publicado el 28/06/2026 a las 05:00
Si la agroindustria navarra dispusiera de una carta de presentación figuraría lo siguiente: es la rama industrial que más empleo genera (el 25% del total de ocupados) y la que mayor riqueza aporta hoy a Navarra (1.320 millones al año). Por delante incluso de la automoción. Dos argumentos sólidos, de gran peso. Pero es mucho más. Cubre una necesidad básica e irrenunciable de cualquier sociedad: la alimentación. De ahí, que sea más esencial y estratégica que nunca para la economía navarra.
En su heterogéneo perfil y tamaño convergen centenarias conserveras aupadas al calor del espárrago y que han llevado el nombre de Navarra por todo el mundo, queserías artesanales, grandes productores de huevo y carne de ave, congeladoras de vegetales internacionales y el referente mundial en tripas artificiales para productos cárnicos como chistorra... Diferentes todas, pero todas vinculadas a la elaboración, transformación o conservación de productos destinados al consumo.
Hoy, en los foros se escucha que la agroindustria está de moda. Cuando menos, se la mira con otros ojos, como cuando a un actor secundario, de pronto, se le descubre como un gran protagonista, aunque quizá este no termine de creérselo. La Encuesta Estructural de Empresa, elaborada por el Instituto de Estadística de Navarra (Nastat), con los últimos datos referidos a 2024, arroja que la agroindustria emplea a 19.305 personas, sin contar los ocupados en la agricultura y ganadería (12.500 el pasado mayo según el Gobierno foral).


En resumen, la agroindustria aglutina a casi uno de cada cuatro ocupados en el conjunto del sector industrial. Y da trabajo a 7.300 personas más que hace una década. La agroindustria, por tanto, se erige como un gran motor generador de empleo. Y lo crea además donde más se necesita: en el medio rural. Su presencia diseminada en los pueblos de casi toda la geografía navarra es un potente freno contra la despoblación y un seguro para mantener la vida en los municipios rurales. La imagen tradicional del empleo precario asociada a la agroindustria ha cambiado. Aunque sigue existiendo ese imaginario, cada vez cobran mayor protagonismo perfiles vinculados a la tecnología, la automatización, el análisis de datos y la innovación, reflejando la transformación digital que vive el sector.
No obstante, la agroindustria adolece, como otros sectores, de todo tipo de mano de obra con el hándicap de su ubicación en zonas rurales, con un déficit crónico de viviendas o pésimas conexiones en trenes y autobuses. Detrás de cada nuevo empleo hay inversión, planificación y mucho trabajo. Los resultados lo avalan.
En la última década las ventas de la industria agroalimentaria se han duplicado. Los 3.300 millones de 2015 se han convertido en 6.624 en el ejercicio de 2024 (último dato oficial). El dato deja clara la fortaleza de un sector que ha apostado por crecer, buscar nuevos mercados en el exterior e innovar, incluso en contexto complejos. La automoción, por hacerse idea, facturó 6.577 millones en 2024
Otro indicador relevante es el llamado Valor Añadido Bruto (VAB). Se trata de un concepto económico que mide la riqueza generada al convertir o transformar materias primas en alimentos listos para el consumo. En 2024, la industria alimentaria alcanzó un VAB de 1.318 millones de euros, 100 millones más que el año anterior, según datos de la citada encuesta. Pero su evolución en los últimos cuatro años confirman a la industria alimentaria como el sector más dinámico. Ha logrado un incremento del 77% en su Valor Añadido Bruto, de 745 millones en 2020 a 1.318 en 2024.
Este ritmo de crecimiento duplica con creces al de la industria general, que aumentó un 31,9% en el mismo periodo. La agroindustria ya representa el 20,8% del valor total del sector industrial, ganando cinco puntos de cuota desde 2020. Y si lo trasladamos al Producto Interior Bruto (PIB), que alude al valor final de lo que produce, la agroindustria representa el 5%.
El dinamismo de la agroindustria, si hablamos de industrias agroalimentarias registradas (empresas que transforman, elaboran o procesan alimentos), Navarra cuenta con unas 450 compañías. De ellas, al menos 25 cuentan con más de un centenar de empleados. Si se considera todo el ecosistema agroalimentario (campo, industria, transformación, servicios auxiliares, logística, innovación...), las estimaciones superan las 1.200 empresas y generan alrededor de 35.000 empleos.
Que el sector agroindustrial es sólido, competitivo y que la evolución de su última década habla de un despegue que lo apuntala como la rama industrial con la proyección al alza más constante en la economía navarra es toda una realidad. Los datos así lo avalan. Y algo muy destacado es que el sector gana músculo pese a las dificultades, a convivir en los últimos años con una continua inestabilidad geopolítica (guerras) y política (aranceles como los de EE UU) que provocan una constante volatilidad en los precios de las materias primas y disparan los costes de producción.
Precisamente, en jornadas sobre el sector, se ha destacado la dificultad de realizar previsiones en sus cuentas de resultados y de tener que revisar constantemente los planes estratégicos. No menos importancia otorgan a las dificultades burocráticas, cuando no cuestionadas normas, con las que topan en su avance hacia la sostenibilidad. En los foros del sector, entre los principales retos que sus representantes exponen, destaca la necesidad de asegurar el relevo generacional en el campo, implementar la tecnología y, al mismo tiempo, equilibrar los márgenes económicos. Eso, sin olvidar la necesidad de mano de obra, de talento dispuesto a trabajar en el sector.
ALGUNAS CLAVES DEL PERFIL DEL SECTOR
* Cuna de las conservas vegetales y de algunas de las más reconocidas verduras de España por su calida. l Referente nacional e internacional en vegetales ultracongelados. Las firmas Ultracongelados Virto, Congelados de Navarra y Gelagri Ibérica elaboran en sus plantas de la Comunidad foral y de toda España. A ellas se ha sumado VIrú, en Marcilla.
*Líder mundial en tripa artificial. Viscofan. Lo de tripa artificial se debe a los intestinos de animales que se utilizaban para envolver los productos cárnicos y que Viscofan ha sustituido por el producto artificial.
* Otros campos destacados: empresas de platos preparados, productos gourmet y de cuarta gama.
*Tendencias. Valorización de subproductos y residuos para generar nuevos productos, así como el desarrollo de alimentos saludables y funcionales y avances en la nutrición personalizada y ligada a la salud, entre otras. l Centros tecnológicos y conocimiento. Navarra cuenta con CNTA, INTIA, Instituto de Agrobiotecnología (IdAB), UPNA, Universidad de Navarra, CAT...