Espacios
Un inversor navarro compra por 6 millones el local de Super Amara en San Sebastián
El inmueble de 2.000 metros cuadrados se encuentra en la planta sótano de la parroquia Iesu, diseñada por Rafael Moneo en Riberas de Loiola


Publicado el 31/05/2026 a las 08:39
Un inversor privado de origen navarro ha cerrado la compra del local comercial que alberga el supermercado Super Amara en el barrio donostiarra de Riberas de Loiola, según confirmó el pasado jueves 28 de mayo el 'Diario Vasco'. La operación inmobiliaria ha alcanzado los seis millones de euros, según han confirmado fuentes del sector. El espacio adquirido forma parte de la planta sótano de la emblemática parroquia Iesu, el templo religioso firmado por el arquitecto Rafael Moneo junto al Jardín de la Memoria.
El inmueble cuenta con una superficie aproximada de 2.000 metros cuadrados y seguirá manteniendo su uso actual como establecimiento comercial. En la actualidad, el local está arrendado al Grupo Uvesco, la compañía irundarra propietaria de las cadenas BM Supermercados y Super Amara. La transacción se ha materializado gracias a la mediación de Areizaga Inmobiliaria, consultora donostiarra especializada en el sector, junto con la firma C&M, que han facilitado el acuerdo entre ambas partes.
Esta adquisición representa una apuesta por el sector retail en San Sebastián, en una zona residencial consolidada que cuenta con alta densidad de población. El nuevo propietario mantiene así la continuidad comercial del espacio, garantizando el servicio de proximidad que presta el supermercado a los vecinos del barrio. La zona de Riberas de Loiola se ha convertido en los últimos años en un área estratégica de la capital guipuzcoana, con importante desarrollo urbanístico y comercial.
UN LOCAL EN LA PARROQUIA IESU
El local comercial adquirido se integra en el conjunto arquitectónico de la iglesia Iesu, cuya ceremonia de consagración tuvo lugar hace 15 años, concretamente el 14 de mayo de 2011. El acto estuvo presidido por el entonces obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, quien en su homilía pidió a los fieles que alzaran sus ojos para mirar a la cubierta del templo. «En ella se nos narra extraordinaria y amablemente nuestra fe», afirmó durante la celebración.
«La luz sostiene la cruz. Por la cruz llegamos a la luz», explicó el prelado, resumiendo en una sola frase el significado arquitectónico y religioso de la nueva parroquia. «Rafael Moneo nos ha ofrecido esta arquitectura de la luz y de la cruz», subrayó el obispo durante su intervención. La denominación de la parroquia, 'Iesu', corresponde a la designación con la que en Galilea llamaban a Jesucristo, aportando un carácter distintivo al templo.
El edificio religioso cuenta con 9.000 metros cuadrados de planta total y 21 metros de altura en la nave central, aunque el conjunto arquitectónico llega a alcanzar una altura de 28 metros en la capilla del sacramento. Estas dimensiones convierten al templo en uno de los más singulares de la provincia de Gipuzkoa, tanto por su envergadura como por su concepción espacial.
ESTRUCTURA ARQUITECTÓNICA DEL COMPLEJO
La parroquia Iesu es un edificio compuesto básicamente de tres elementos diferenciados. Por una parte, un cubo acoge el templo propiamente dicho, y adosada a esta estructura una forma en 'L' se reserva para las oficinas, despachos, el salón de actos, el centro parroquial y la vivienda de los sacerdotes, entre otros usos complementarios. Por último, cerrando el patio que se forma entre ambos volúmenes, se erige un muro por el que se accede al complejo religioso.
El cubo que acoge la parroquia de Iesu está orientado hacia Oriente, como las iglesias antiguas, siguiendo la tradición arquitectónica religiosa. Su interior reproduce una cruz griega desestructurada, recuperando así el concepto del crucero tradicional. En el lateral derecho de la cruz se encuentran el sagrario y la capilla de la reconciliación, mientras que en el izquierdo se sitúan la entrada al templo, la pila bautismal y la sacristía.
Desde el Obispado de San Sebastián precisaron en su momento que el templo es un exponente de la arquitectura de la luz, en la que destacan la «sencillez» de líneas y el «elaborado» uso de la luz y de las distintas alturas, que «dotan al edificio de una gran fuerza». También hicieron hincapié en que no se trata de una iglesia basada en la decoración ni el ornamento, sino en la pureza de formas y espacios.
DISEÑO DE RAFAEL MONEO
La vidriera de alabastro situada sobre el sagrario, además de permitir la entrada de luz hacia el templo, sirve de seña de identidad del mismo desde el exterior. «Es de líneas muy sencillas, como todo el conjunto, pero llena de contenido y simbolismo. Tiene partes de cristal que simbolizan la cruz, el sol y las dos fases de la luna y los meses del año grabados sobre el alabastro», matizaron fuentes del Obispado en su momento.
En un breve discurso pronunciado hace 15 años, el propio Rafael Moneo explicó el sentido de su obra arquitectónica. «Agradezco que se me haya permitido llevar a cabo un proyecto que ayuda a establecer contacto con lo trascendente», señaló el arquitecto navarro, Premio Pritzker de Arquitectura. Esta iglesia se suma al extenso catálogo de obras religiosas y civiles que Moneo ha desarrollado a lo largo de su trayectoria profesional.
EL MERCADO DE LOCALES COMERCIALES EN SAN SEBASTIÁN
La operación inmobiliaria cerrada en Riberas de Loiola refleja el dinamismo del mercado de locales comerciales en San Sebastián. Los espacios destinados a supermercados de proximidad mantienen una alta demanda entre inversores, especialmente cuando cuentan con contratos de arrendamiento estables con operadores de reconocido prestigio como el Grupo Uvesco. La rentabilidad de este tipo de activos se sustenta en la seguridad de los flujos de caja a largo plazo.
Areizaga Inmobiliaria, con sede en San Sebastián, se ha consolidado como una de las principales consultoras inmobiliarias del País Vasco, especializada en la intermediación de activos comerciales y residenciales. Su participación en esta operación, junto con la firma C&M, demuestra la complejidad y el nivel profesional requerido en transacciones de esta envergadura. El sector inmobiliario donostiarra ha experimentado un incremento de la actividad inversora en los últimos años.
UNA UBICACIÓN ESTRATÉGICA
El barrio de Riberas de Loiola se ha convertido en una de las zonas residenciales más dinámicas de San Sebastián durante las últimas dos décadas. Su desarrollo urbanístico ha transformado completamente el área, que ha pasado de ser una zona industrial a un moderno barrio residencial con todos los servicios. La presencia de equipamientos como la parroquia Iesu y el Jardín de la Memoria ha contribuido a dotar de identidad propia al conjunto.
La densidad de población en esta área garantiza un flujo constante de clientes para los establecimientos comerciales de proximidad. Super Amara, como parte del Grupo Uvesco, ofrece un servicio adaptado a las necesidades de los vecinos, con una oferta de productos frescos y de primera necesidad. La continuidad del arrendamiento tras la compraventa asegura la estabilidad comercial del local y el mantenimiento del servicio a la comunidad.