Planificación eléctrica
Encuentro clave en Madrid para conocer cuánta potencia eléctrica conseguirá Navarra para relanzar su industria
El consejero de Industria y Transición Ecológica y Digital Empresarial, Mikel Irujo, se reúne este mediodía en Madrid con el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, para conocer la propuesta de planificación de electricidad con horizonte 2030 en Navarra


Publicado el 18/09/2025 a las 11:26
Conocer la parte del pastel que el Gobierno central ha decidido otorgar a Navarra en el marco del reparto de capacidad de la nueva planificación eléctrica para asegurar la demanda de potencia eléctrica y evitar que proyectos de inversión que necesitan un permiso de acceso y conexión a la red se queden fuera. Es el objetivo que persigue el consejero de Industria y Transición Ecológica y Digital Empresarial, Mikel Irujo, que este mediodía se reúne en Madrid con el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, para analizar la propuesta de planificación de electricidad con horizonte 2030.
Navarra es una de las comunidades donde la situación de las redes de distribución es más crítica. Según los datos que recientemente han hecho públicos las empresas distribuidoras, el 94% de los nudos para conectar nueva demanda eléctrica ya están saturados lo que impide a la comunidad dar respuesta a las peticiones de las empresas para conectar nuevos proyectos y por ende limita el crecimiento de su industria. En el sector empresarial la preocupación por no entrar en la nueva planificación es máxima. Están en juego decenas de proyectos para atender proyectos de descarbonización, planes de expansión y la llegada de nuevas inversiones algunas millonarias como la proyectada en el centro de datos de Gazólaz.
La demanda con la que Navarra acude a la reunión es clara: conseguir potencia eléctrica suficiente para garantizar el desarrollo industrial de Navarra. El departamento no ha querido avanzar los megavatios adicionales a los que aspira tras escuchar las peticiones de las empresas a la espera de conocer la propuesta del ministerio.
El encuentro se produce después de que el pasado viernes la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, anunciara las líneas generales de la propuesta de planificación eléctrica a 2030 que tendrá como principal objetivo atender las peticiones de acceso a demanda. En concreto, según la propuesta planteada por Aagesen en toda España se plantean atender 33GW de nueva potencia (27,7 desde la red de transporte y 5,3 desde la de distribución). Los 27,7GW de la red de transporte multiplican por catorce los 2 GW de la planificación vigente. En la nueva propuesta se plantean 422 ampliaciones de conexión (142 en la red de transporte para nuevos consumidores, 84 para agentes especiales como ADIF y puertos y 196 apoyos a la red de distribución. 9 de los gigavatios se reservarán para proyectos industriales; 13,1 GW para la producción de hidrógeno verde; 3,6 GW para centros de procesamiento de datos y 1,8 para desarrollos residenciales y nuevas viviendas.
Las peticiones de nuevas instalaciones renovables también se mantienen. Según la propuesta, hay peticiones por 60GW de nueva eólica -el doble de lo previsto en el PNIEC-, otros 150 GW de fotovoltaica -cinco veces más que en el PNIEC- y más de 100 GW de almacenamiento que multiplican por nueve las peticiones.
Con la nueva planificación, el Gobierno central quiere potenciar la inversión en redes eléctricas, pero también reforzar su control sobre qué se invierte y cómo en una infraestructura crítica cuyo colapso amenaza el crecimiento económico de todo el país. La propuesta, que próximamente saldrá a información pública, contempla elevar a 13.500 millones el desembolso en las líneas de alta tensión, que gestiona Red Eléctrica; además de elevar el tope de gasto que las empresas privadas pueden destinar a las redes. Eso sí, impone nuevos controles al sector para fiscalizar cómo se invierte y qué se conecta a la red española. Una de las medidas más relevantes de las incluidas en el nuevo decreto que regulará los planes de inversión de las redes de transporte y distribución de energía eléctrica es la revisión al alza del tope a la inversión en redes que encorseta el desembolso de las eléctricas. Hasta ahora, se situaba en el 0,13% del PIB nacional en la red de distribución y del 0,065% en la de transporte. La idea del ministerio es aumentar estos límites un 62% para 2030, aunque solo temporalmente para este periodo.
El nuevo decreto, que salió el viernes 12 de septiembre a consulta pública, atiende a una de las peticiones históricas del sector: las inversiones anticipatorias. Las limita, eso sí, a casos concretos. Cuando un industrial ya asentado en un punto concreto de la red necesite desdoblar la capacidad eléctrica en esa zona saturada. Hasta ahora, era el propio industrial el que tenía que asumir el coste de esta ampliación, lo que suponía un enorme esfuerzo y concentraba en un único consumidor todo el riesgo. Ahora, y bajo ciertas restricciones, esas inversiones podrán computarse con cargo a la planificación de forma anticipatoria. Este tipo de actuaciones deberán representar, como máximo, el 15% del margen de inversión extra que el Gobierno ha concedido a las energéticas y será el ministerio el que fiscalice a qué se destinan.
La propuesta de planificación eléctrica, que próximamente saldrá a información pública, era un documento que se llevaba meses esperando y cuya aprobación parece más urgente sobre todo a raíz de la publicación por parte de las empresas distribuidoras del primer mapa oficial de capacidad de la red de distribución, que ha encendido todas las alarmas en torno a la red eléctrica de la que se llevaba meses advirtiendo.
