Pamplona
Semilla y Belarra reúne a agricultores y ganaderos por San Isidro Labrador
Un encuentro en la calle Eladio Oliveti de Pamplona ha permitido a miembros del sector comparar los avances tecnológicos de la maquinaria agrícola y honrar a su patrón


Actualizado el 15/05/2025 a las 15:15
Alrededor de San Isidro Labrador se reunían agricultores y ganaderos este jueves por la mañana en la trasera del Navarra Arena en Pamplona para pedirle que proteja sus cosechas. Acompañados de su patrón, han podido recordar de donde viene y hacia donde va su profesión, comparar los avances tecnológicos de las máquinas y debatir como estos influyen en su trabajo. Un itinerario organizado por la asociación Semilla y Belarra con el fin de mostrar a las nuevas generaciones la evolución de las tecnologías que emplean sus máquinas.
"Hemos querido traer la evolución de nuestro sector, que viene exigida por el mundo moderno. La gente quiere alimentos a buen precio, pero que se elaboren con el mayor respeto al medio ambiente, al consumidor y al trabajador", ha expuesto el presidente de Semilla y Belarra, Alberto Alecha. A su derecha, se encontraban aparcados tractores con las mejores tecnologías, los de última generación. Mientras que, a su izquierda, se presenciaban otros más antiguos. "Estos tractores viejos, hace dos lunes, con el apagón, hubieran seguido trabajando, de su forma y modo, mientras que los modernos dependen tanto del GPS que la dosificación variable y los cortes de tramos, para contaminar lo menos posible, no hubiesen funcionado", explicaba Alecha. Un claro ejemplo de que el mundo moderno llega con numerosas ventajas, pero también con algún que otro inconveniente.
Entre los planes de Semilla y Belarra estaba el de acercar el campo a la ciudad en el día de su patrón. "Los ciudadanos han perdido el vínculo con el mundo rural, por eso queríamos llevarlo al centro Pamplona. Pero el ayuntamiento no ha encontrado un sitio con paseantes a los que les pudiéramos explicar, nosotros y los concesionarios que han cedido los tractores, el porqué de esta tecnología y el por qué de estos costes, que son carísimos y no son capricho", citaba su presidente, que ha tenido que convocar el encuentro en la calle Eladio Cilveti.
Aun así, compañeros de gremio han podido charlar, comparar y compartir experiencias en un entrañable almuerzo. En el que no ha faltado una exposición de maquetas de maquinaria agrícola con abonadoras, carros de herbicida, rastrones o molones en miniatura.


PROTECCIÓN PARA LA COSECHA
La figura de San Isidro Labrador ha podido pasearse entre los tractores esta mañana, bendiciendo la temporada que asoma y dando protección a sus trabajadores. El padre capuchino Óscar Guerendiáin ha tenido el honor de presidir la ceremonia. "Este año a San Isidro, en vez de pedirle agua, le vamos a pedir que la pare", apuntaba observando la cantidad de lluvia que ha caído en la comunidad. "Vamos a pedir buen tiempo para unas buenas cosechas, buenas condiciones de trabajo y vamos a pedir justicia y paz para todos", destacaba Guerendiáin, recordando al patrón como "un hombre agricultor, trabajador y sobre todo generoso, hospitalario y que compartía aquello que había recibido".
Además, a las 12.15 los tractores se han desplazado hacia la Casa de la Misericordia para entregar a sus trabajadores el Galardón Semilla y Belarra como "homenaje al trabajo que hacen por nuestros mayores que son parte importante de nuestras raíces, como lo es nuestro mundo rural".
El investigador roncalés Fernando Hualde Gállego ha querido recordar que "el 12 de marzo de 1622 San Isidro Labrador fue canonizado junto a nuestro paisano San Francisco Javier. El mismo que en 1960, el papa Juan XXII, de ascendencia roncalesa, nombraba patrón de los agricultores". Destacando que "no hay mejor día que el de la festividad de San Isidro labrador, nuestro patrón, para atender esa necesidad que nos han impuesto los nuevos tiempos de sentirnos juntos, de sentir que nos apoyamos y que nos tenemos unos a otros". Alzando la voz para manifestar que "nos sentimos como Quijotes frente a los molinos, como David frente a Goliat. En esta andadura en la que mandan las agendas impuestas por Europa, elaboradas por quien nunca se ha manchado los zapatos en el campo, en esta andadura en la que nuestros tractores incomodan, en la que tratan de normalizar el reírse de nosotros, pero no admiten nuestra protesta".

