La red eléctrica
Los proyectos de baterías se disparan en Navarra: 2.795 MW han pedido conexión a la red
De momento no hay en servicio ninguna instalación pero 89 MW cuentan con permiso y las que han pedido conexión superan en MW a la generación eólica activa


Actualizado el 12/05/2025 a las 09:14
Los proyectos para desplegar plantas de baterías que permitan almacenar energía se han disparado en Navarra y sus promotores ya han solicitado permiso para conectar a la red 2.795 MW. Se trata de una tecnología que aunque está llamada a ser una de las grandes protagonistas del panorama energético al ser esencial para integrar renovables, mejorar la estabilidad del sistema eléctrico y avanzar en la transición energética no ha tenido todavía desarrollo en la Comunidad foral. A día de hoy no hay en servicio ninguna instalación y según los datos que maneja REE de momento sólo cuentan con los permisos necesarios de conexión a la red (transporte o distribución) para seguir adelante con la tramitación de los proyectos 89 de los MW solicitados. El resto, se encuentra de momento en tramitación.
El último proyecto de baterías del que sus promotores han informado públicamente es el de la empresa navarra Ríos Renovables para instalar ocho baterías con 150MW de capacidad que se ubicará en las inmediaciones de la nueva subestación de Orkoien y que según la compañía ya cuenta con el preceptivo permiso de acceso a la red de la distribuidora. También está en fase desarrollo otro proyecto del grupo Acciona que permitirá almacenar energía aunque de forma diferente a las baterías. Se trata de un proyecto para desarrollar una central de bombeo reversible en la Sierra de Alaiz que proyecta generar energía para abastecer a dos tercios de Navarra y que permitirá almacenar agua, para turbinarla en picos de demanda.
En toda España el sector de las baterías tiene en servicio tan sólo 11 MW en la red de distribución aunque cuentan con permiso proyectos que suman 9.053 MW y están en tramitación 17.292 MW más. Desde el sector se reconoce que se está llegando a unos niveles de saturación tal que no hay prácticamente accesibilidad a la red. Como ocurrió en su día con los permisos de acceso y conexión a la red para conectar instalaciones de generación eólica, temen que ahora se puedan estar acaparando permisos para la conexión de estas plantas de baterías con fines especulativos. Con todo, el Gobierno ya introdujo en su día medidas para poner coto a esas prácticas de acaparar permisos de acceso a la red para proyectos de generación renovable, aunque luego no hubiera avances para hacer las instalaciones, ya que la finalidad de esos solicitantes era poder revender los permisos obtenidos a otros que los necesitaran.


CRECE EL INTERÉS TRAS EL INÉDITO APAGÓN
El apagón del pasado 28 de abril ha aumentado todavía más el interés por el sector de las baterías al que no pocos apuntan ya como solución para evitar que ese inédito cero energético se vuelva a producir o para que, en el caso de que se repita, se puedan al menos mitigar sus efectos. Aunque España lleva años de retraso en la instalación de estos sistemas, países como Australia, EEUU, Reino Unido o Chile llevan años operando parques de baterías para almacenar energía y liberarla cuando es necesario.
Los especialistas consultados por este periódico explican que cuando ocurren incidentes como el que pasado abril afectó a la red española si se dispone de energía de la fotovoltaica o la eólica almacenada en baterías se puede decidir en milisengundos cuánta capacidad inyectar en el sistema. Lo más eficaz en estos casos, coinciden, es la electrónica de potencia. “Ninguna planta de generación es capaz de hacer esto, ni siquiera las hidráulicas. Aunque son las más flexible que tenemos, las baterías lo son aún más, únicamente dependen de lo que tienen almacenado, y si están a tope, pueden volcar todo lo que se necesite”, explica un especialista.
Entre los desafíos que el sector de las baterías tiene por delante están desde la tramitación de los permisos, a la implementación del mercado de capacidad que se lleva meses esperando, o el desarrollo de una normativa clara y estable que atraiga las inversiones y la aceptación social. “No hay todavía una regulación económica clara del modelo. Vamos a ciegas”, admiten desde Ríos Renovables.
Se espera que este mismo mes el Ministerio para la Transición Ecológica lance la esperada convocatoria de ayudas para el despliegue del almacenamiento energético a gran escala, tras haber recibido la aprobación de la Comisión Europea. La línea de subvenciones contaría con un presupuesto total de 700 millones de euros, financiados con cargo al Programa Plurirregional FEDER 2021-2027, y será gestionada a través del Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDAE).
En el sector hay optimismo y el próximo quinquenio se perfila como el de las baterías y la hibridación. “Son proyectos que no necesitan demasiada densidad, son relativamente pequeños, no es como los fotovoltaicos que necesitan gran superficie y la tendencia siempre es acercarlos lo máximo posible al punto de conexión para que los costes de la red de interconexión sean los menores posibles”, explican en Ríos Renovables.
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Los expertos coinciden en el papel estratégico que juega el almacenamiento de energía en la transición energética. Y es así porque a pesar de no ser su principal motor, sí permite garantizar la estabilidad del sistema eléctrico y actuar como un aliado imprescindible para el desarrollo de las energías renovables.
EÓLICA Y FOTOVOLTAICA A LA CABEZA CON 1.652MW EN SERVICIO
El sector renovable (eólica y fotovoltaica, fundamentalmente) tiene en Navarra permisos para conectar a la red eléctrica 1.156MW y si esos proyectos, todavía en tramitación, llegan a buen puerto incrementarán de forma muy notable los MW renovables que actualmente están e servicio, 1.652 MW según la información que maneja el operador del sistema eléctrico y tiene recogida en su web con datos actualizados a 30 de abril. Se trata de autorizaciones de conexión tanto a la red de transporte con 495 kilómetros de líneas de 220 kV y 400 kV, donde se conectarán el grueso de las instalaciones autorizadas, como a la de distribución que pertenece a Iberdrola que cuenta en Navarra con 3.648 centros de transformación y 87 subestaciones. La tecnología que cuenta con más permisos de conexión para nueva generación es la fotovoltaica: tiene en servicio 190MW pero con permiso 843MW más.
Almacenar energía en Orkoien para abastecer a una parte de Pamplona
Ríos Renovables trabaja en un proyecto para instalar ocho sistemas de almacenamiento de energía basado en el uso de baterías (BESS) con capacidad para reservar 150 MW de la energía generada con fuentes renovables y devolverlos a la red cuando sea más necesaria para abaratar costes. El presidente de la compañía, Adalberto Ríos, explicó a principios de abril que esta infraestructura “permitirá minimizar pérdidas energéticas y mejorar la gestión del suministro contribuyendo a un sistema eléctrico más eficiente y resiliente”. Se prevé que esta planta “pueda abastecer aproximadamente a una cuarta parte de Pamplona y sus alrededores”.
El documento inicial sitúa la planta de almacenamiento en terrenos ahora agrícolas frente a la subestación de Orkoien. Y se completa con las infraestructuras de evacuación y conexión con la subestación. Desde la promotora destacan el valor “cualitativo” del proyecto para almacenar energía cuando más se produce y más barata resulta, y poder ofertarla cuando la demanda crece. Contaría con siete baterías con 5 MW de potencia y 20 MWh de capacidad de almacenamiento y una octava con 22,6 MW y 10,40 MWh de almacenamiento.
Desde la compañía, no obstante, apuntan al problema para encontrar en la comunidad terrenos para ubicar los proyectos de baterías porque hay municipios donde se desestima el uso de los suelos rústicos por tema de plan general de ordenación urbana y los terrenos industriales son más costosos y, por ende, es más difícil albergar en ellos los proyectos.
Este tipo de almacenamiento basado en baterías permite optimizar la estabilidad de la red, reduciendo los picos de sobrecarga y evitando desperdicios de energía. Además, según explican desde Ríos Renovables, el diseño modular de la instalación facilita futuras expansiones y adaptaciones a la demanda energética”.
Antes de someter el proyecto a información pública, la compañía solicitó a I-DE Redes Eléctricas Inteligentes un punto de conexión que se autorizó con la condición de compartir un sistema de evacuación conjunto.
El proyecto es otra de las iniciativas que han llegado al Gobierno foral al abrigo del Real Decreto 23/2020 de medidas en materia de energía y reactivación económica. Como lo han sido los planes repartidos al norte y sur de la comarca para plantas de generación de energía eólica y fotovoltaica, buena parte de ellos rechazados tras informes negativos hasta ahora. Fue presentado ante la Dirección General de Energía, I+D+I Empresarial y Emprendimiento del Gobierno de Navarra, que abrió el proceso de información pública previo a la solicitud de autorizaciones administrativas y de construcción.