Industria
Qué es un centro de datos y para qué sirve
La industria de centros de datos se espera que alcance a nivel mundial los 464.600 millones de dólares en 2032


Actualizado el 11/04/2025 a las 18:15
Se trata de grandes espacios físicos que permiten almacenar y procesar grandes volúmenes de información y también ponerla a disposición de los usuarios sin importar el lugar en el que se encuentren. Una especie de columna vertebral de los servicios de conectividad digital. Aunque desde el exterior se asemejan a un complejo industrial cualquiera, en su interior miles de servidores, discos duros, sistemas de comunicaciones y cables conviven con sistemas de refrigeración para almacenar y procesar millones y millones de datos con los que las organizaciones, tanto públicas como privadas, trabajan y dan servicio a los usuarios. A nivel mundial, la industria de centros de datos estaba valorada en unos 196.900 millones de dólares en 2023 y se proyecta que alcance los 464.600 millones en 2032, con una tasa de crecimiento anual compuesta del 10,30%. Un incremento impulsado por la creciente demanda de servicios digitales, la adopción de la computación en la nube y la necesidad de infraestructuras de almacenamiento de datos más eficientes y sostenibles.
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En Europa, los mercados de centros de datos se han concentrado tradicionalmente en Fráncfort, Londres, Ámsterdam y París (conocidos como FLAP, por su acrónimo). De hecho, el gobierno de Reino Unido ha clasificado estos centros como Infraestructura Crítica Nacional. Aunque estos FLAP siguen experimentando un crecimiento significativo para satisfacer la fuerte demanda, la disponibilidad de energía sigue siendo un desafío, lo que ha llevado a incrementar los costes de alquiler y a la búsqueda de soluciones más sostenibles. Ahora son los centros de datos verdes, que utilizan fuentes de energía renovable, los que están en auge para cumplir con las regulaciones ambientales y reducir los costos operativos. Y es aquí donde España está atrayendo una gran inversión, especialmente en los últimos años. La combinación de generación de energías verdes gracias a la posición geográfica de la Península Ibérica (que garantiza sol, pero también aire) y la disponibilidad de espacio (algo de lo que carece, por ejemplo, Italia) están haciendo que España sea un lugar donde situar estos centros de datos, especialmente como punto de conexión de Europa, África, Asia y América.
Los servidores, que son dispositivos de alto rendimiento que se encargan de almacenar la información y de ejecutar aplicaciones, suponen la base sobre la que se construyen los centros de datos. Estos terminales se organizan en racks y permanecen conectados entre sí mediante redes de alta velocidad que garantizan que las transferencias de archivos se realicen de la forma más rápida posible. Es necesario alimentar estos servidores, para lo cual es imprescindible el uso de sistemas de energía ininterrumpida (UPS, por sus siglas en inglés). En previsión de que puedan fallar, también se emplean generadores de emergencia que, llegado el caso, suministrarán la electricidad suficiente como para mantenerlos encendidos y operativos.