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Siemens Gamesa, con 1.780 empleados en Navarra, anuncia otro ajuste de plantilla y cambia de consejero delegado
Afirma que todavía no puede cuantificar el impacto exacto de la reducción de plantilla ni los países tras perder 800 millones en seis meses por los problemas técnicos detectados en sus aerogeneradores


Actualizado el 08/05/2024 a las 13:51
Siemens Energy, propietaria de Siemens Gamesa que cuenta en Navarra con 1.780 empleados, ha anunciado este miércoles que reemplazará al actual consejero delegado de la división de energía eólica, Jochen Eickholt, y abordará medidas de reestructuración, que supondrán "ajustes de plantilla", con el objetivo de afrontar un plan a largo plazo para el crecimiento rentable de su negocio eólico. Vinod Philip tomará el relevo a Eickhot a finales del verano, con el objetivo de integrar a división de energía eólica en la estructura de gestión del grupo.
En un comunicado, la energética alemana ha afirmado que todavía no se puede cuantificar el impacto exacto de la reducción de plantilla, ni por países ni por ubicaciones, aunque ha añadido que, en conjunto, "se espera que el número de empleados de Siemens Gamesa se mantenga más o menos constante en los próximos años, ya que áreas como el negocio offshore (eólica marina) seguirán creciendo". En Navarra, el grueso de la plantilla de la compañía, 1.640 empleados, trabaja en las oficinas de Sarriguren en diferentes áreas (sobre todo en onshore, servicios y corporativo) y el resto se reparte entre los centros de Arazuri y Agustinos. El objetivo de la compañía es absorber la mayor parte posible de la reducción de plantilla prevista en las áreas afectadas mediante recolocaciones en otras áreas. Con las medidas que pretende implementar, aún por concretar, confía en que el negocio eólico alcance un margen de dos dígitos. El negocio onshore se centrará principalmente en mercados estables y Europa y EEUU “serán claves”, han insistido los directivos de la compañías que admiten la necesidad de un ajuste en el empleo sobre el que todavía no han hecho públicos los detalles para que la compañía pueda alcanzar el punto de equilibrio en 2026 y volver a partir de entonces a la rentabilidad.
SARRIGUREN Y EL REFUERZO DE LA EÓLICA MARINA
El negocio de las turbinas eólicas terrestres, que recientemente se ha visto afectado por fallos, sigue tambaleándose, y en la energética hay una clara intención de ampliar el negocio de las turbinas eólicas marinas, en el que sí se podrían crear nuevos puestos de trabajo. Se trata de una área en la que ya se trabaja desde Sarriguren donde su ubica parte del equipo del primer centro de eólica marina con el que la compañía cuenta España. Se puso en marcha hace casi un año y ya cuenta con 50 trabajadores, que además de en Sarriguren se ubican en el centro de Zamudio. Esta nueva instalación está centrada en la ejecución de proyectos en las áreas de ingeniería y diseño y da apoyo al equipo global de offshore dedicado a la ejecución de proyectos eólicos marinos en el Norte de Europa. La puesta en marcha de este centro offshore no sólo está permitiendo preparar al equipo que lo integra para el futuro desarrollo de la eólica marina en España, donde aún no existen proyectos comerciales. También refuerza la capacidad de I+D de Siemens Gamesa en España que tiene en Sarriguren uno de los mayores centros de I+D de la compañía, además de un centro de control remoto con 25 personas que monitoriza 9.500 turbinas en 550 parques en 47 países en todo el mundo y funciona de forma continua las 24 horas del día. Las compras de Siemens Gamesa a proveedores navarros relacionadas con el negocio offshore en el Norte de Europa alcanzaron en 2022 los 22 millones de euros, el 8% del total y el doble que en 2022, cuando alcanzaron los 11,6 millones de euros. Se trata de proyectos offshore en Dinamarca, Alemania y Francia.
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Eickholt ha comunicado al consejo de administración de Siemens Gamesa que dejará su cargo el 31 de julio y abandonará la compañía el 30 de septiembre. El 1 de agosto Vinod Philip se convertirá en el cuarto consejero delegado de la compañía -tras Markus Tacke, Andreas Nauen y el propio Eickholt- desde que se produjo la integración entre Gamesa y la división eólica de Siemens en 2017.
El grupo, que ha asegurado que el cambio se ha producido "de mutuo acuerdo entre las partes", ha requerido recalcar que bajo el liderazgo de Philip se integrará la división de energía eólica en la estructura de gestión de Siemens Energy y él asumirá la responsabilidad operativa. Por su parte, Eickholt supervisará que el traspaso se realice de un modo ordenado y fluido durante este periodo de transición.
Más adelante se anunciará el sucesor de Vinod Philip como director de Funciones Globales -entre las que se incluyen IT, Compras, Innovación, Logística y Gestión de Proyectos-.
Además, Jochen Eickholt y Vinod Philip ultimarán en las próximas semanas las medidas concretas referentes a los ajustes de plantilla, que se negociarán con los representantes de los trabajadores en los próximos meses.
El consejero delegado de Siemens Energy, Christian Bruch, ha valorado el compromiso de Eickholt "en un periodo especialmente complicado", sentando "los pilares centrales para la reorganización que urgentemente necesitaba la compañía y su integración" recordando que las causas de los problemas de calidad no se produjeron durante su mandato como CEO".
Con estos relevos en la cúpula, Siemens Gamesa pondrá en marcha importantes medidas de reestructuración y de desarrollo estratégico a largo plazo con el objetivo de alcanzar un margen operativo de dos dígitos. El objetivo de estas medidas es alcanzar el punto de equilibrio ('break-even') en 2026 y volver a la rentabilidad a partir de entonces.
EN EÓLICA MARINA SE CENTRARÁ EN EUROPA Y ESTADOS UNIDOS
Para ello, la empresa seguirá activa tanto en el negocio 'onshore' como 'offshore' (terrestre). En el caso concreto de la actividad 'onshore' se centrará principalmente en Europa y Estados Unidos, mercados que ofrecen un marco regulatorio estable y en los que Siemens Gamesa puede satisfacer de forma óptima y rentable las necesidades de sus clientes. Además, se atenderán otros mercados locales solo si tiene sentido desde el punto de vista económico en cada caso específico.
En el caso del área de eólica terrestre se adaptarán a esta nueva situación y la tarea más importante seguirá siendo el aumento de la capacidad de producción, que actualmente sigue adelante según lo previsto en las plantas de Cuxhaven (Alemania), Aalborg (Dinamarca) y Le Havre (Francia). La actividad de servicios se mantendrá como un pilar importante.
Igualmente, con el objetivo de aumentar la presencia en el área de mantenimiento de turbinas terrestres, se combinarán las responsabilidades del negocio onshore y de servicios.
Siemens Energy considera que este enfoque integral se ha aplicado con éxito en otras áreas de negocio del grupo en los últimos años y que el nuevo modelo organizativo ayudará "a reducir los niveles jerárquicos y regulará las responsabilidades de forma más clara".
GANANCIAS DE 108 MILLONES DE SIEMENS ENERGY EN EL SEGUNDO TRIMESTRE
La energética germana adopta estas medidas después de presentar unas ganancias de 108 millones de euros en su segundo trimestre fiscal, frente a las pérdidas de 189 millones de euros en el mismo periodo del ejercicio anterior.
No obstante, Siemens Gamesa sigue siendo el gran talón de Aquiles para el grupo, sumando en este trimestre unas pérdidas de 365 millones de euros, de 600 en el semestre y con una previsión de unos 'números rojos' de 2.000 millones de euros en el total de este ejercicio.
Los problemas arrastrados por Siemens Gamesa llevaron a Siemens Energy a solicitar ayuda financiera al Estado alemán, que avaló al grupo con 7.500 millones de un importe total de 12.000 millones de garantías. de los cuales 11.000 millones de euros se proporcionarán a la compañía a través de un consorcio de bancos, tras anunciar unas pérdidas récord de 4.588 millones de euros en su ejercicio fiscal 2023, lastrada principalmente por su filial eólica.
El año pasado las pérdidas netas de la filial española de Siemens Energy ya ascendieron a 4.347 millones de euros. Surgida en 2017 de la integración de Gamesa con el negocio eólico de Siemens, la compañía, desde que en 2020 el grupo alemán tomó el control total de la empresa, tras adquirir su participación del 8% a Iberdrola, ha visto como ejercicio tras ejercicio se han sucedido los 'números rojos'.
Así, en el ejercicio 2020 registró unas pérdidas de 918 millones de euros, otros 626 millones de euros en 2021 y 937 millones de euros en el año 2022.
Además, el Gobierno español ya anunció el año pasado que estaba trabajando en una posible línea de avales bancarios para nuevos contratos de Siemens Gamesa en el exterior, con la cobertura de CESCE por cuenta del Estado.