Economía social
Cooperativas: incentivos para ir al trabajo en bici y diez minutos de estiramientos al empezar la jornada
Representantes de seis entidades de economía social presentan sus experiencias para adaptarse al cambiante entorno económico y desarrollar “buenas prácticas”


Publicado el 06/05/2023 a las 06:00
Conscientes de que la final de la Copa de Rey iba a eclipsar informativamente la celebración de la asamblea de la Asociación Navarra de Empresas Laborales (Anel), tanto el presidente del Parlamento de Navarra, Unai Hualde, como el presidente de Anel, Ignacio Ugalde, han colado en sus intervenciones alguna alusión al evento deportivo. El máximo representante del legislativo, que ha destacado la labor de Anel en el ámbito de la colaboración con la cámara y, específicamente, el papel jugado por el propio Ugalde, ha reconocido que se había visto obligado a retrasar su partida hacia Sevilla para asistir a la asamblea, una circunstancia que era común a muchos de los participantes en el acto de clausura.
Ugalde ha aprovechado para hacer un paralelismo entre los valores de la afición rojilla y los del cooperativismo, entre los que ha incluido la capacidad para generar ilusión y unidad, así como la firme voluntad de seguir luchando y de sobreponerse tras un traspiés. “Es imposible obviar que Osasuna juega la final y no podemos dejar de desearle todo el ánimo y la fortuna posible”, ha trasladado ante los asistentes a la asamblea de Anel a modo de guiño antes de terminar su intervención, que ha concluido con un “¡aúpa Osasuna!” para regocijo de los allí congregados que lo festejaron con un aplauso.
Las menciones a la cita copera, que han sido el centro de la mayoría de las conversaciones en los corros previos a la clausura de la asamblea de Anel, tampoco han impedido desarrollar el programa, que ha contemplado el testimonio de representantes de seis empresas y entidades de economía social. Tres de ellas han abordado como tema de una mesa redonda los retos de futuro. El encargado de romper el hielo ha sido Gorka Lacunza, gerente de la sociedad laboral Atecna, quien ha hecho hincapié en la importancia de implicar a las plantillas en el proceso de transformación digital. “Las personas tienen que estar impregnadas del cambio de cultura”, ha explicado. También se ha referido a la importancia “crítica” de “retener el talento”, para lo cual recomendó “cuidar a las personas” con distintas iniciativas en el ámbito laboral.
La responsable de selección y formación de la cooperativa Fagor Ederlan Tafalla, Edurne Gil, ha afirmado que experimentan una creciente preocupación por el “desajuste de perfiles” entre lo que se requiere para un puesto vacante y la formación que traen los candidatos. Según ha dicho, este problema ha pasado en pocos años de ser anecdótico a afectar “al 80% de las empresas”. Gil se ha referido asimismo a la creciente diversidad cultural en las plantillas y ha ofrecido como dato que en Fagor Ederlan Tafalla hay trabajadores de treinta nacionalidades diferentes. Por último, ha advertido del desconocimiento que la mayoría de los jóvenes demuestra en torno al cooperativismo, un problema a la hora de incorporarlos en estas organizaciones que requieren a sus plantillas una implicación mayor que en otras empresas.
SOSTENIBILIDAD Y MENTIRAS
Quien ha ofrecido una visión más crítica con los retos que afronta el conjunto de la sociedad ha sido el presidente de Lacturale, Juanma Garro, que ha lamentado que, pese a los discursos imperantes en el ámbito público y privado, “nadie se toma en serio la sostenibilidad”. Partidario de impulsar un verdadero cambio de mentalidad, Garro ha pedido que se deje de vanagloriar el crecimiento económico y se piense más en las consecuencias que este tiene sobre la destrucción de los ecosistemas. “El objetivo no puede ser solamente hacer dinero. Tal como están las cosas, habría que decirle a Galileo Galilei que la Tierra no gira alrededor del Sol, sino del dinero”, ha ironizado.
La segunda mesa redonda se ha centrado en buenas prácticas, entre las que la representante del consejo rector de Kamira, una sociedad cooperativa de iniciativa social, María León ha destacado la importancia de hacer un “acompañamiento” continuo de todos los empleados para “inculcar” la cultura propia de las cooperativas. El director de zona en Navarra de Laboral Kutxa, Eduardo Elizalde, ha mencionado un amplio programa de medidas impulsadas “desde la dirección” para mejorar la calidad de vida de la plantilla. Estas pasan primero por fomentar el ejercicio físico, con incentivos para ir al trabajo andando o en bici, clases digitales de fisioterapia en casa, talleres posturales y dedicando los diez primeros minutos de la jornada laboral a hacer estiramientos. La segunda faceta de este programa se centra en el “bienestar emocional”, para lo que se organizan charlas con expertos en la materia o se colabora con especialistas médicos de unidades de sueño. Estas iniciativas se complementan con una tercera que ha llevado a poner en las máquinas de 'vending' solo alimentos sanos y bebidas con poca azúcar.
Laura Rodríguez, directora general del grupo Ausolan, ha explicado que habían introducido un sistema de evaluación continua para mejorar la “gobernanza” de la organización. Aunque ha presumido de que en Navarra han logrado alcanzar el “máximo grado de cooperativización”, ha confesado que en otras zonas de España, como Madrid, está resultando “difícil” conseguir que cale el modelo de socios-trabajadores.
