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Apelan a la “solidaridad”entre fábricas para abordar la electrificación en el grupo Volkswagen

Así lo reconoció la presidenta del comité mundial en el encuentro celebrado ayer en Pamplona con directivos y sindicalistas de las fábricas de la península ibérica y Europa central y del este

Ampliar Arne Meiswinkel, Alfredo Morales, Gunnar Kilian, Daniella Cavallo y Carlos Zalduendo
Arne Meiswinkel, Alfredo Morales, Gunnar Kilian, Daniella Cavallo y Carlos ZalduendoCEdida
Actualizado el 08/09/2022 a las 22:03
La transformación hacia la electromovilidad del grupo Volkswagen fue, según la nota oficial remitida ayer, el asunto central que se abordó ayer en Pamplona durante el encuentro de los presidentes de los comités de empresa de las plantas de la península ibérica y Europa central y del este. Una cita en el que también participaron el director de recursos humanos de la marca alemana, Gunnar Kilian, y la presidenta del comité mundial, Daniela Cavallo, líder sindical de todas las fábricas, además de otros directivos de recursos humanos de la marca.
A la espera de lo que pueda trascender hoy tras la reunión del comité en la que Alfredo Morales (UGT) y Carlos Zalduendo (CC OO), que intervinieron ayer en las conversaciones, van a dar cuenta de lo debatido, quien más pistas ofreció fue la propia Cavallo, quien reconoció que los trabajadores del grupo afrontaban “tiempos exigentes en el marco de la transformación”. La presidenta del comité mundial explicó que, “con independencia de las diferentes situaciones” en cada fábrica, hay que afrontar los cambios “de forma justa y equitativa”. “Me complace sobremanera que nos hayamos reunido en Pamplona con todos los representantes de los trabajadores de Europa central y del este y de la península ibérica para debatir sobre los retos y las posibles soluciones. Solo juntos y con solidaridad internacional superaremos estos desafíos”, declaró antes de iniciarse el encuentro.
Se esperaba que este foro sirviera para sentar las bases de las nuevas reglas de juego con las que tendrán que competir las diferentes plantas por la adjudicación de modelos y volúmenes de trabajo. Los representantes sindicales de las distintas fábricas expusieron a lo largo de la jornada sus mejores argumentos, al tiempo que trasladaron al resto de los asistentes las principales preocupaciones. Los planes de los portavoces del comité de Volkswagen Navarra pasaban por destacar la calidad de su producción, recientemente galardonada, y la solvencia técnica y humana con los sucesivos lanzamientos exitosos de tres modelos sobre la misma línea en un pequeño margen de años. La rentabilidad también es un punto importante que resaltar gracias a unos beneficios por encima de los 60 millones de euros anuales.
CARGA DE TRABAJO
No obstante, hay inquietud debido a que la difícil situación que afronta Martorell con la electrificación, que implicará la pérdida de 2.800 puestos de trabajo, pueda influir en las decisiones que tome el grupo respecto al reparto del coche eléctrico pequeño. La única forma de compensar el menor número de horas de trabajo de un vehículo de baterías es fabricar más coches, por lo que Seat presionará al máximo para adjudicarse la mayor cantidad posible de unidades y modelos. Pero darle una mayor porción de la tarta a Martorell dejará menos para los demás, según temen en Volkswagen Navarra.
La factoría de Landaben necesita garantizar unos volúmenes en torno a los 350.000 coches para mantener su peso y actividad. De ahí para abajo, supondrá un progresivo declive de la fábrica navarra con cada vez menos trabajadores y facturación. Existe miedo a que el grupo decida topar las producciones en cantidades sensiblemente inferiores y aprovechar la evolución natural de la plantilla, cuya edad media sigue siendo elevada pese a las prejubilaciones. Por el contrario, si se lograran acercarlas a los 400.000 coches por año, Landaben cobraría mayor relevancia como una de las fábricas de referencia para el grupo.
Precisamente, uno de los peores escenarios que se plantean para Volkswagen Navarra es que, como está previsto que un buen número de trabajadores se vaya retirando en los próximos años, no se incorporen nuevos empleados dejando así que se achique su plantilla sin ruido ni medidas traumáticas. Esto es algo a lo que el comité no está dispuesto a transigir y es la razón por la que resulta clave continuar con el proceso de rejuvenecimiento de la plantilla a través del contrato de relevo, de forma que, por cada veterano que abandone la cadena, entre un nuevo trabajador menor de 30 años.
Otra de las grandes fortalezas de Volkswagen Navarra ha sido y es la tradicional buena sintonía entre la dirección y la mayoría social, integrada por los delegados UGT, CC OO y Cuadros, que ha permitido culminar importantes acuerdos para el futuro de la fábrica. Precisamente, los representantes navarros de UGT y CC OO en el comité mundial han hecho valer los pactos firmados en 2016 y 2019 . Gracias a ellos, la marca se comprometió a mantener volúmenes de producción en torno a los 350.000 coches al año y a abrir la puerta a la adjudicación de coches eléctricos.
El problema reside en que estos acuerdos fueron rubricados en un contexto completamente diferente y, pese a que todos en Volkswagen Navarra dan por hecho que más pronto que tarde se adjudicará un modelo de baterías, la cosa no está tan clara en lo que respecta a los volúmenes de fabricación. La acelerada transición hacia el coche eléctrico le ha metido la prisa en el cuerpo a todas las plantas del grupo, que ven peligrar su estatus y pondrán toda la carne en el asador para no salir perdiendo en el juego de la silla.

Ocho traductores simultáneos y una comida a las 11,30 horas

La delegación de sindicalistas de las diferentes fábricas del grupo Volkswagen y directivos de recursos humanos de la marca fue recibida a las nueve de la mañana por Miguel Ángel Grijalba, director de producción y máximo responsable de facto de la planta hasta que llegue el nuevo presidente, Michael Hobusch. Grijalba hizo la habitual presentación para quienes visitan la factoría de Landaben, con un breve repaso a su historia y evolución. Posteriormente les guio en un paseo por los talleres de montaje y motores, tras lo que dio comienzo la reunión a las diez y cuarto en el salón de actos. Allí se había preparado la instalación de todos los medios telemáticos y se acomodó a ocho traductores simultáneos para que todos los 26 asistentes pudieran seguir el desarrollo de la jornada. Conforme al horario alemán, el encuentro tuvo un alto a las once y media para reponer fuerzas con un cáterin dispuesto en una sala contigua. La reunión se prolongó hasta las cuatro y media de la tarde.
La mayoría de los participantes se había desplazado hasta Pamplona el miércoles desde sus diferentes orígenes, por lo que esa noche se aprovechó para celebrar una cena en la que estrecharon lazos todos los presidentes de los comités de las fábricas. Ya el martes habían llegado a Landaben varios miembros del comité mundial para supervisar los preparativos del encuentro. Los últimos en viajar hasta la capital navarra fueron el director de recursos humanos de la marca Volkswagen, Gunnar Kilian, y a la presidenta del comité mundial de Volkswagen, Daniela Cavallo, que junto a otro directivo de la marca volaron en un avión privado de la compañía y aterrizaron en Noáin ayer por la mañana con unos minutos de demora, lo que retrasó ligeramente el horario previsto para la visita a la fábrica.
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