Economía verde
El sector renovable pide en Madrid “menos regulación y más mercado”
La jornada ‘Navarra, energía pura’ organizada por Desarrollo Económico y Empresarial reunió a unos 180 profesionales, directivos y empresarios


Publicado el 24/02/2022 a las 06:00
En un ejercicio para dar a conocer los principales proyectos del sector renovable en Navarra, el departamento de Desarrollo Económico y Empresarial celebró este miércoles en colaboración con Enerclúster una jornada en Madrid a la que acudieron unos 180 profesionales, directivos y empresarios, que en su mayoría se desplazaron desde la Comunidad foral. El evento tuvo lugar en la sala Bertelsmann de la capital de España, que se quedó justa para acoger a todo el público asistente, y fue presentado por el consejero del ramo, Mikel Irujo. En su intervención, reconoció que el 78% de la energía que consume la Comunidad foral todavía tiene origen fósil. Por ello calificó de “reto enorme” el avance hacia la descarbonización de la economía. “Queremos seguir siendo una región atractiva para las inversiones verdes, para lo que es preciso abordar las ayudas directas, adaptar la normativa y tener presente el debate fiscal”. Irujo indicó que el principal objetivo de la estrategia verde en Navarra pasaba por “arraigar la industria” para lo que señaló que este año hay 65 millones en ayudas directas.
El arranque de la jornada también contó con la presencia telemática de Antonio López-Nicolas, jefe adjunto de la Unidad de Renovables de la Comisión Europea, y de Joan Groizard, director general de IDAE. López-Nicolas recordó que el pacto verde europeo suponía “una oportunidad de crecimiento y transformación”, así como la posibilidad de reducir la “dependencia energética exterior”. En ese sentido, trasladó a los asistentes que el conjunto de Europa necesitará realizar unos 400.000 millones de euros en inversiones anuales en el sistema eléctrico para avanzar hacia la descarbonización. Por su parte, Groizard advirtió del riesgo que existe de pasar de una dependencia exterior en energía a una dependencia tecnológica, un peligro que el PERTE específico del sector pretende conjurar para conseguir que España logre “capacidades propias”.
El punto reivindicativo lo marcaron los primeros directivos de Acciona Energía e Iberdrola Renovables, Rafael Mateo y Julio Castro respectivamente, que aprovecharon el momento para solicitar una mayor agilidad en la tramitación de los proyectos y unos precios más estables para la energía renovable. Según expuso Mateo, expresó su deseo de que no se repitan “los baches regulatorios del pasado” para dar a la industria y toda la cadena de valor una mayor estabilidad. “Menos regulación y más espacio al mercado”, sintetizó. En la misma línea, Castro reclamó que no se atendiera a “la evolución caprichosa del mercado en el que cotizan las energías fósiles”, al tiempo que censuró la presencia de los “especuladores” que alteran los costes energéticos.
RECUPERAR LA CONFIANZA SOCIAL
Centrándose en la situación de Navarra, Mateo indicó que Navarra se había convertido en un “hub de innovación” para Acciona Energía, aunque también advirtió contra la presencia de “actores cortoplacistas que prometen cosas que no se van a cumplir”, lo que acababa dañando a la imagen del sector en su conjunto. También admitió que se estaba generando un creciente rechazo social a la construcción de nuevos parques solares y eólicos, por lo que llamó al sector a tratar de “recomponer” la confianza perdida. Para Castro, el futuro de la construcción de nuevos parques pasaba por la “hibridación” de las tecnologías eólica y fotovoltaica para mejorar la eficiencia y aprovechar la infraestructura de evacuación de la energía.
Tras la celebración de los coloquios sobre el hidrógeno verde, el futuro del almacenamiento de la energía renovable y el presente y el futuro del sector, la presidenta del Gobierno foral, María Chivite, puso el punto final a la jornada con algunos datos de la importancia económica que esta industria tiene en Navarra. Así, recordó que en la Comunidad foral cuenta con más de cien empresas dedicadas a este sector que dan empleo directo a 5.900 personas, la mayoría de las cuales ocupan puestos de alta cualificación, y cuya facturación representa el 8,5% del PIB.
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Viscofan, un ejemplo de hidrógeno verde
Las instalaciones de Viscofan en Cáseda son pioneras en el uso de hidrógeno verde como alternativa al uso del gas natural, tal como expuso este miércoles su director general de operaciones, Jesús Calavia. Con el objetivo de reducir sus emisiones de CO2 un 30% para final de esta década, la empresa especializada en la producción de tripas alimentarias ya está experimentando con el uso de este nuevo combustible cuyo único residuo es el vapor de agua. Las calderas que generan el calor necesario para el proceso de sintetización empezaron a quemar al 50% hidrógeno verde en septiembre, una prueba piloto que demostró la viabilidad técnica. Lo mismo puede decirse de tres de los ocho motores que hay en las instalaciones capaces de quemar entre un 5% y un 10% del mismo carburante. Con ello, Viscofan ya está preparada para dar el salto tecnológico a la espera de que el precio de este combustible alcance un “nivel competitivo”.
Aire comprimido, almacén de energía
Los aerogeneradores no pueden producir electricidad sin viento, ni los paneles fotovoltaicos sin luz solar. Este es uno de los principales hándicaps de las energías renovables, que no son capaces de adaptarse a la demanda. Para solucionar este inconveniente, los expertos están investigando distintas formas de almacenar la energía que producen los parques renovables para que esté disponible para cuando se demande. Aunque la tecnología más conocida se centra en el uso de baterías, el director general de CENER, Pablo Ayesa, recordó este miércoles que existen alternativas para sistemas de alta potencia. En ese sentido, se refirió al aire comprimido como una prometedora tecnología que podría complementar al uso de las baterías tradicionales para alcanzar la gran capacidad de almacenamiento que será necesaria para cumplir con los acuerdos de París.
Programa para reciclar los molinos
Aunque parezca mentira, ya han pasado casi 30 años desde que se inauguró el primer parque eólico de España, que fue ubicado en la sierra del Perdón. Desde entonces, este tipo de instalaciones se han multiplicado por todo el país y muchos de aquellos aerogeneradores están al final de su ciclo de vida. Para afrontar este problema, un consorcio liderado por la empresa navarra Enhol ha propuesto la iniciativa ‘R al cubo’ con el que se pretende reutilizar y reaprovechar la mayor cantidad posible de componentes y materiales, tanto metálicos como las tierras raras. Así lo expresó este miércoles en Madrid el director general grupo Enhol, Diego Oliver, que explicó a los asistentes a la jornada ‘Navarra, pura energía’ que el reacondicionamiento de muchas de esas máquinas podrá destinarse a países en vías de desarrollo para darles una segunda vida.
