Inundaciones
La agroindustria se suma a las críticas a la CHE por no limpiar los ríos
Desde Alinar dicen que la pérdida de cultivo afectará a su actividad y señala daños en empresas de Funes y San Adrián


Actualizado el 16/12/2021 a las 14:04
Alinar - la Asociación de Industrias Agroalimentarias de Navarra, La Rioja y Aragón- muestra su preocupación tras las históricas riadas acontecidas en la ribera del Ebro el pasado fin de semana. El impacto de las aguas ha causado daños materiales en las instalaciones de algunas de sus empresas socias, principalmente en las localidades de San Adrián y Funes, así como graves destrozos en los campos de cultivo de la Ribera del Ebro, en mayor medida en la Comunidad foral.
“Esta riada se ha llevado por delante miles de hectáreas, algunas en pleno pico de recogida de campaña como es el caso del brócoli, la coliflor o el cardo y otras que acababan de ser plantadas o estaban siendo preparadas para los cultivos de primavera, dejando las parcelas destrozadas”, afirma el director de la asociación, Diego Galilea. “El campo es nuestro proveedor principal, sin su materia prima no podemos producir, y estas pérdidas resentirán inevitablemente al sector primario y al agroalimentario”. Esta situación se añade a las desproporcionadas subidas en los costes de materias primas y auxiliares, energéticos y de transporte, que ya habían denunciado desde Alinar, y que llevan asumiendo las empresas agroalimentarias desde prácticamente el fin del confinamiento.
Asimismo, Galilea pone el foco en la responsabilidad de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) "por una dejadez en las tareas de limpieza y mantenimiento de los ríos", con lo que se suma a las denuncias de otras asociaciones agrarias. “Nuestros socios y socias nos trasladan esta misma reivindicación que, además, se llevan denunciando desde hace muchos años, sobre la falta de mantenimiento de los cauces de los ríos, y que sin duda consideramos desde Alinar, es un agravante fundamental en estas riadas que se repiten con demasiada frecuencia”.
El director general de Alinar apunta "la urgente necesidad de actuaciones por parte de las administraciones públicas en la reparación y refuerzo de los diques de contención que eviten nuevas inundaciones a corto plazo, así como en programas de limpieza selectiva del cauce de ríos como el Ebro". El objetivo, afirma, es prevenir una situación que “tristemente no es nueva, pero que esta vez ha superado con creces todas las expectativas”.
Las consecuencias de estas crecidas, producidas por las precipitaciones persistentes y el aumento de las temperaturas que intensificaron rápidamente el deshielo, ha
generado una devastación que, unida al escenario de subida de costes de producción que llevan arrastrando las empresas agroalimentarias desde prácticamente el primer
trimestre de 2021, esbozan un panorama de cara a 2022 que inquieta a la asociación. Diego Galilea recalca que “si la situación para muchas de nuestras empresas no era fácil, el escenario que ha dejado ahora la riada es complicado”.