Proyectos
Nilsa impulsa en Tudela un proyecto que elimina un 80 % de antibióticos del agua
La investigación se ha llevado a cabo en una planta construida en la depuradora de la capital ribera


Publicado el 04/08/2021 a las 03:00
Un proyecto de investigación llevado a cabo por la empresa pública Nilsa, encargada de la depuración de aguas en Navarra, ha logrado eliminar hasta un 80% de los antibióticos presentes en las aguas residuales gracias a una patente propia basada en oxidaciones avanzadas. La iniciativa se ha llevado a cabo en una planta construida en la depuradora de Tudela, donde se han realizado ensayos de experimentación con agua contaminada. Y es que de los residuos existentes en el agua, como pesticidas, medicamentos, café, hormonas o incluso drogas, desde Nilsa destacaron que son los antibióticos los más relevantes por su “especial afección al medio natural”.
El sistema consiste en combinar la fotocatálisis con dióxido de titanio y carbón activo. Durante el estudio, se analizó la línea de agua para comparar con diferentes tratamientos la eliminación de microorganismos en depuradoras, en concreto en la línea de fangos y, por último, la aplicación de estos fangos en suelos agrícolas para observar la evolución de los patógenos desde que se aplican hasta que se recoge la cosecha. La tecnología se basa en la fotocatálisis, un proceso capaz de eliminar contaminantes mediante oxidación activada por la energía solar. “Nilsa ha podido aportar al proyecto su experiencia con los procesos de dióxido de titanio, a los que también ha añadido carbón activo y ferrato potásico”, indicaron desde Nilsa.
Durante tres años
La investigación se ha llevado a cabo durante tres años y comenzó con la planta instalada en Tudela para detectar los antibióticos. Además, ha sido objeto de estudio en la primera tesis doctoral llevada a cabo en Navarra sobre la eliminación de antibióticos a través de procesos de oxidación, presentada en la Universidad de Zaragoza por el ingeniero Samuel Moles y que contó como codirector con Jairo Gómez, responsable de I+D+i de Nilsa. “El trabajo desarrollado por Moles demuestra las ventajas de una patente registrada por Nilsa en 2018 para la limpieza del agua residual de estas sustancias, a través de procesos de oxidación”, afirmaron.
La investigación todavía no está concluida, ya que, según explicaron desde Nilsa, queda trabajo experimental por hacer en los próximos 3 o 5 años. Y es que la empresa pública está estudiando implementar esta tecnología a futuro como una etapa extra del tratamiento del agua residual en las propias depuradoras. “El objetivo no se centra en que las depuradoras traten los vertidos antes de devolverlos al río, sino que los sistemas se puedan instalar en los propios focos de salida del agua contaminada, como mataderos, granjas, fincas experimentales u hospitales, entre otros”, explicaron.
Esta iniciativa se enmarca en el proyecto transfronterizo entre España y Francia denominado ‘Poctefa Outbiotics’, un programa pionero en la Unión Europea. Precisamente, se ha centrado en explotaciones ganaderas, que Nilsa señaló que “constituyen un motor económico rural, pero, al mismo tiempo, son importantes emisoras de antibióticos al medio ambiente por su presencia en carnes, purines y su transmisión directa a las aguas”. “El objetivo fundamental ha sido diagnosticar el estado de las aguas para aplicar herramientas de sustitución de antibióticos en la producción animal y eliminar la carga contaminante del agua”, añadió.
La investigación ha contado además con la participación de tres universidades (Universidad de Navarra, Universidad de Zaragoza y Universidad de Lérida), así como el Centre National de la Recherche Scientifique, los laboratorios Enosán y la ingeniería francesa experta en residuos PSI. Para completar el estudio, se han realizado estudios en los ríos Bidasoa, Arga, Aragón, Urumea, Arba, Irati, Veral, Subordan, Gállego, Ara, Cinca, Segre, Esera, Adour, Garona y Le Salat, con el objetivo de detectar y cuantificar los antibióticos y bacterias resistentes a los distintos tratamientos.
El presupuesto total del programa asciende a 1.955.730 euros, cofinanciados al 65% por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional. De esta cantidad, Nilsa ha aportado 173.000 euros, que han sido destinados a los trabajos desarrollados en la planta de Tudela.