Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

Economía

Laboral Kutxa prevé que Navarra crezca en 2021/22 por encima de la media

La pandemia seguirá marcando los ritmos de la economía según el análisis de la entidad

Presentación informe Laboral Kutxa. Hotel 3 Reyes, Pamplona
Presentación informe Laboral Kutxa. Hotel 3 Reyes, PamplonaJesús M Garzarón
  • C.L. PAMPLONA
Actualizado el 01/07/2021 a las 21:35
Los nubarrones de las variantes de la covid no son todavía lo suficientemente oscuros para ensombrecer la recuperación económica de Navarra, según los analistas de Laboral Kutxa. El estudio de previsiones de esta entidad financiera, presentado ayer en Pamplona, vaticina que la Comunidad foral experimentará un crecimiento para este año del 6,4% y del 6,7% para el que viene. Estas tasas se sitúan por encima de las estimadas para el conjunto de España, cuya economía crecerá un 6% en 2021 y un 6,5% en 2022 según los datos expuestos por Joseba Madariaga, director de estudios de Laboral Kutxa.
Los cálculos del informe se basaban principalmente en el avance del proceso de vacunación, un elemento clave para dejar atrás la crisis económica y consolidar el levantamiento de las restricciones a la movilidad y a la actividad económica del sector servicios. Es por ello que la incertidumbre sobre la eficacia de las vacunas sobre las variantes continúa como uno de los principales riesgos que amenazan el creciente optimismo, lo que se une a las dudas en torno a los ajustes en próximos ejercicios para hacer frente a “los costes económicos de la pandemia”, tal como especificó Ibon Urgoiti, director de desarrollo de negocio de Laboral Kutxa.
El comportamiento de la economía navarra, así como la del resto de España, está en sintonía con la que experimentarán el resto de los países desarrollados. Según la entidad financiera vasca, EE UU liderará el crecimiento mundial con un 6,4% para 2021, dos puntos por encima de las expectativas en la Eurozona, que tendrá que conformarse con un más modesto 4,4%. Uno de los mayores temores expresados por los analistas de Laboral Kutxa fue la dificultad para estimar las dimensiones reales de “la destrucción de tejido y deterioro real del mercado laboral” debido a las distintas ayudas públicas y créditos blandos, con el consiguiente incremento de la deuda, que se han puesto a disposición de las empresas para mitigar las consecuencias de la covid. Una preocupación que se compensaría, según el razonamiento de los analistas de la entidad financiera, con la “excelente oportunidad” que plantean los fondos europeos de recuperación Next Generation para modernizar el tejido productivo y actualizar la estructura económica del país.
LOS SERVICIOS RECOBRAN VIGOR Y LA INDUSTRIA DESACELERA 
Las tensiones internacionales en la cadena de suministros de la industria, que tienen su reflejo en la escasez de algunos “bienes intermedios” o el incremento en el precio de las materias primas, está muy relacionado con las diferencias que se observan en el proceso de vacunación entre los países desarrollados, en los que se han administrado más dosis, y los emergentes, con tasas de la población inmunizada mucho más bajas. Así lo explicó ayer Joseba Madariaga, director de estudios de Laboral Kutxa, durante la presentación del informe de perspectivas económicas elaborado por la entidad financiera para 2021 y 2022. Una situación que está afectando en especial a la industria del motor debido a los problemas para conseguir un suministro suficiente de semiconductores y limitando las ventas de coches nuevos.
Madariaga reconoció la imposibilidad de anticipar el final de la crisis de los microchips, una confesión fundamentada en las distintas expectativas de los analistas alemanes, que prevén una vuelta a la normalidad en el tercer trimestre de este año, respecto de los japoneses, que no creen que la situación mejore antes de 2022. Con este panorama, Laboral Kutxa proyectaba una progresiva desaceleración de la actividad industrial, que tiró de la economía cuando terminó el confinamiento estricto tras la primera oleada del coronavirus, mientras que los servicios pasarán a ser la locomotora económica a través del aumento del consumo.
Los problemas de escasez de algunos componentes y materias primas también está provocando un aumento de los precios industriales que tarde o temprano se trasladarán al resto de la economía. Ello estaría contribuyendo, según el estudio de Laboral Kutxa, a retomar “el debate sobre la inflación y las posibles consecuencias negativas de un cambio en la orientación de la política monetaria en una fase tan temprana del ciclo de crecimiento”. Un riesgo que, tal como explicó Ibon Urgoiti, director de desarrollo de negocio de la entidad financiera, es mayor en EE UU debido al “impresionante paquete fiscal” de dos billones de dólares para reactivar su economía.
volver arriba

Activar Notificaciones