Licores
Grupo La Navarra inicia una etapa de expansión y diversificación
Bajo las siglas GLN, se sumerge en un plan de revitalización de su imagen de marca y con nuevos espirituosos


Actualizado el 12/04/2021 a las 14:35
Grupo La Navarra, ahora bajo las siglas GLN, especializado en elaboración de licores, comienza una etapa con la puesta en marcha de un plan de expansión, diversificación y revitalización de su imagen de marca a nivel nacional e internacional que incluye la incorporación y distribución de nuevas firmas y una nueva estrategia en línea vinícola, bajo la etiqueta Marco Real. La familia Belasco, propietaria del grupo con sede en Viana, apuesta por un despegue empresarial para posicionarse como uno de los grupos de espirituosos y vinos más importantes.
GLN ha llegado a un acuerdo con la compañía Icon Spirits. El objetivo, explica José Manuel Plo, director general de GLN, es desarrollar la distribución especializada en tiendas gourmet y en restauración de día, lo que supondrá la incorporación a su oferta de productos como las ginebras G´vine, Nº 3 London y el tequila José Cuervo, entre otras. Además, ha creado una compañía cervecera independiente de la mano de Mica, referente en la elaboración artesanal para la fabricación de una gama selecta bajo la etiqueta Experiencia Salvaje. “Cuatro elaboraciones que se diferencian por completo de las actuales tendencias. Una IPA, otra sin gluten, la cerveza más picante del mundo y otra IPA sabor mediterráneo con naranja y frutas de la pasión”, anuncia Plo.
Ricardo Aguiriano, responsable de las áreas de Internacional y Marketing, asegura que la pandemia ha desencadenado nuevas tendencias de consumo. “GLN apuesta por centrar sus esfuerzos en la hostelería de día, ya que muchos de sus principales productos son bebidas que se consumen en esta franja horaria”. La firma navarra se encuentra presente en más de 30 países, aunque su objetivo es llegar a 50. Entre sus productos más reconocidos se encuentran las diferentes variedades de pacharán; sus vinos Marco Real y Homenaje, elaborados en la bodega de Olite; y los fabricados en Belasco de Baquedano, en Mendoza (Argentina).
La nueva estrategia se dibuja sobre dos líneas de actuación. La primera pone en valor la Sonsierra navarra. “Una zona privilegiada para el viñedo donde la bodega posee 47 hectáreas de viñedo propio. La segunda, la creación y elaboración de vinos en las zonas más importantes de España bajo la marca Marco Real”, avanza Plo que destaca el sello de calidad de la marca. “El equipo de bodega elabora vinos en las denominaciones de origen Rioja, Rías Baixas, Rueda, Ribera del Duero y en la DO Txacoli de Guetaria y tiene previsto ampliar su gama a otras áreas vinícolas interesantes. Marco Real siempre se ha distinguido por su espíritu explorador”, define José Manuel Plo. “Es la búsqueda permanente de la excelencia tanto en la viña como en los socios con los que seleccionamos y diseñamos vinos diferentes en cada zona”.
Actualmente, GLN tiene acuerdos de colaboración con cocineros españoles de prestigio como Martín Berasategui, con quien desarrolla una gama de vinos bajo su propio nombre, y con Karlos Arguiñano y su bodega K5, con la distribución en exclusiva para España de los vinos que elabora en la DO Txakoli.
El origen del Grupo La Navarra se remonta a 1580. Ese año nació Diego de Belasco que comenzó en el mundo de los licores fundando una pequeña destilería en Lerín. En 1831 surgió Destilerías Viana, hoy en día denominada Destilerías La Navarra con la que la familia comenzaría su primera expansión a nivel nacional con las marcas de pacharán Etxeko y La Navarra.
En 1974, Juan Ignacio Belasco se hizo cargo de la empresa y se centró en la elaboración exclusiva de pacharán. Nacido en Viana, su pasión por el vino y los viñedos le llevaron a Madrid a cursar estudios de Enología. Una vez terminados, con 22 años, se incorporó al negocio familiar.
La Navarra se convertía así en el pacharán líder en el norte de España, lo que permitió a Juan Ignacio Belasco aumentar el negocio y con 46 años elaborar vino en Navarra. A finales de los años 80, adquirió el cien por cien del accionariado de Bodegas Marco Real (Olite) para poder controlar de principio a fin la elaboración de sus vinos e incorporó los viñedos de la familia.
A finales de los 90, junto al enólogo Bertrand Bourdil, comenzó a buscar nuevas zonas vinícolas en España y la primera decisión fue adquirir en 1999 cien hectáreas en Villaester, en la DO Toro, creando Viñedos de Villaester.
Juan Ignacio Belasco Baquedano, que falleció hace justo cinco años, contó en 2006 con la incorporación definitiva a la empresa de su hijo Mikel Belasco Jáuregui, que cambió el camino de la banca por el de los vinos, y ha seguido con la dirección de empresa familiar, comenzando así la octava generación de la Familia Belasco. El capital del grupo sigue siendo cien por cien nacional y su catálogo actual está formado por pacharán, vinos, champagne, vermú, cremas y licores incorpora nuevas marcas premium en la categoría de ginebra, tequila, amaretto, cerveza craft y moscatel.
La pandemia no ha dejado en absoluto en cuarentena a GLN. Todo lo contrario. José Manuel Plo, director general, destaca que ha servido a la firma para reflexionar y adaptarse a un nuevo mercado que se abre paso. “Volveremos a la normalidad, pero de una forma distinta. Esto ha acelerado nuestro proyecto de diversificación”. El pacharán, uno de los productos que ha distinguido a la familia Belasco desde sus inicios, es un gran producto, añade Plo. “Teníamos que rodearlo de otras grandes cosas”. Una gama con productos distinguidos y exclusivos que les permite acceder a nuevos mercados.
El proyecto de diversificación se fraguó antes de la alerta sanitaria. “La pandemia ha ralentizado por una parte el proceso, pero también nos ha permitido estar con nuestros clientes, ayudarles y emocionarles con nuestro proyecto y hacerles partícipes. El hostelero y el consumidor ya no buscan una etiqueta”. En mayo de 2020, lanzaron un nuevo albariño. “Fue tal el reconocimiento que prácticamente vendimos la producción”.
Hay que invertir en dar valor al género, subraya. “No solo hacer un buen producto, que ya lo hacemos. En plena pandemia, hemos incrementado nuestro equipo, invertido en las instalaciones para obtener nuevos sellos de calidad. No hemos parado”. Sin poder salir del país, se ha abierto camino en el mercado internacional. “Cuando China se ha despertado, hemos estado allí. Lo mismo ha ocurrido con el continente americano, en Rusia y en otros mercados abiertos. Europa está más cerrada, por la incidencia del coronavirus”. ¿Cómo lo han conseguido? Creando una nueva red de colaboradores en su distribución. “Lo que no hemos podido invertir en viajar, lo hemos hecho en captar y formar a personas que nos han ayudado a trabajar físicamente en el terreno. Ahora obtenemos sus resultados. Es complicado vender un vino por Zoom”.
El trato humano también ha sido clave. “No hemos abandonado a nuestros clientes nunca. Hemos estado con ellos desde marzo. Conociendo sus necesidades y prestando nuestra ayuda. Yo no he dejado de viajar ni un día. Aunque solo fuera para saludar. Sabíamos que no nos podían comprar, pero teníamos que estar con ellos. Yo admiro a los amigos en los momentos malos”.
150 distribuidores forman la red de Grupo La Navarra en España, lo que se traduce en unas 500 personas. A ellos se suman los que trabajan en el campo internacional.
47 hectáreas. Una de las líneas de acción del Grupo La Navarra es poner en valor la finca que la firma tiene en la Sonsierra navarra.
70 productos. El abanico de marcas que ofrece Grupo La Navarra alcanza esta cifra, con lo que cubren la hostelería del día al completo con vinos, pacharán, vermú, cremas, licores, ginebra, tequila, amaretto, cerveza craft y moscatel.