Gráfico interactivo
Gráfico interactivo | Nueva fiebre de las renovables: al menos 45 proyectos buscan el visto bueno
23 expedientes incluyen parques eólicos y 22 plantas solares y otras iniciativas con acceso a la red están pendientes


Actualizado el 11/04/2021 a las 06:00
Navarra podría cuadruplicar la generación de electricidad renovable con los proyectos en estudio o tramitación. Así se expresaba en noviembre de 2020 el todavía consejero de Desarrollo Económico, Manu Ayerdi. Anunciaba que sobre la mesa tenían iniciativas empresariales que sumaban 5.901 megavatios y los contraponía a los 1.251 que suponen la potencia instalada actualmente en la comunidad, principalmente en parques eólicos. El calendario avanza y 45 de esas iniciativas ya están en tramitación. Bien en información pública del anteproyecto y estudios de impacto, para poder ser alegadas por interesados o afectados, como las plataformas que han ido surgiendo en contra. Bien con las primeras autorizaciones gubernamentales tras superar esa fase de información.
En total se aproximan a los 2.000 megavatios de energía eólica (23 expedientes) y fotovoltaica (22). Suponen una inversión de 1.100 millones entre las plantas y sus infraestructuras de evacuación y ocuparían, en sus diferentes iniciativas, más de 10.000 ha en buena parte de Navarra. Pero el “reguero” de planes de diferentes firmas continuará un tiempo, a juzgar por los permisos de conexión que Red Eléctrica ha ido otorgando a firmas que se posicionaron para ser “interlocutores” y poder tramitar nuevos planes.
A Ayerdi, que hace cinco meses repasaba las iniciativas, le sustituyó Mikel Irujo como consejero en febrero y a su vez éste relevó a la directora general de Energía. Uxue Itoiz ocupa el cargo en lugar Yolanda Blanco. Y esa oficina es la que analiza en este momento los proyectos en tramitación que dependen de Navarra (menos de 50 MW de potencia instalada) y no del gobierno central (más de 50 MW). Algunos han pasado antes por Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, en fase de consultas previas. Y volverán a ellos para que informen sobre la autorización ambiental integrada o el impacto que puedan generar. Las 45 iniciativas ya en marcha han ido apareciendo en el Boletín Oficial de Navarra desde febrero.
DESCARBONIZACIÓN Y FONDOS
¿Pero cómo se explica esta “fiebre” de proyectos verdes tras años de casi parálisis? La crisis de 2008 “frenó” los planes y las ayudas públicas para el sector y pasaron años sin nuevas implantaciones. Y en los últimos tres años empezaron a retomarse iniciativas y a buscarse terrenos, en crestas de montes y en zonas altas para los eólicos y en tierras de cultivo o más yermas para los solares. Un cambio legislativo en 2020 buscó evitar la “especulación” y dar continuidad a proyectos “firmes y viables”. Y fijó un calendario para la presentación de proyectos con permisos de acceso o pendientes de recibirlos. También para la retirada de otras iniciativas “sin penalización” económica. De aquel cribado siguen los planes ahora públicos.
Varios son los motivos que han llevado a “revitalizar” un sector que en Navarra ha sido vanguardista, especialmente en el sector eólico, tanto en instalaciones como en fabricación y desarrollo de componentes. Fruto de la cumbre del clima de París, los países y regiones fueron marcando sus objetivos de descarbonización y de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y eso ha tenido eco en iniciativas renovables en diferentes países y comunidades. En Navarra, el acuerdo alcanzado con apoyo de todo el espectro político pasa por llegar a 2030 con un 50% de energía total consumida de origen renovable. La descarbonización total se contempla para 2050. Y estos objetivos necesitan de más parques que contribuyan a alcanzar esas cifras. Lo saben en el sector y otras empresas que han entrado en el mundo de las renovables, como filiales de constructoras o de eléctricas. Y ellas están detrás de los planes ahora en estudio y tramitación en Navarra.
Los fondos europeos también han contribuido a esta estrategia. En el marco de la Navarra Green se contemplan 761,5 millones procedentes de los fondos Next Generation europeos para el impulso a las energías renovables. Además, se esperan ayudas europeas (218 millones) para la instalación de aerogeneradores, lo que ha llevado a buscar planes en este ámbito. Las empresas del sector han empezado a cotizar en bolsa y las entidades bancarias se han lanzado a productos “sostenibles” como forma de colocar el dinero de sus clientes ahorradores.
BALANCE PENDIENTE
Con todo, no todas las iniciativas terminarán tal y como las han presentado sus promotores. Se analizará su adecuación a la normativa urbanística, medioambiental y energética. Pero se espera que contribuyan a aumentar la producción y a mejorar los porcentajes de la Comunidad.
El balance energético situaba en 2018 en un 23,20% el consumo total de energías “limpias”. En 2019 bajó al 21,41%. La producción, según Red Eléctrica Española, está más repartida y las renovables producen el 52,9% (36% eólica) de la energía generada, que ascendió a 6.607 GWh. Son datos de 2020, año que la entidad definió como “verde” por el mayor peso de energía a partir de recursos naturales e inagotables: viento, sol y agua.