Cierra el Hotel Palacio de Guenduláin de Pamplona
Los propietarios han comunicado la clausura a la plantilla, formada por unos 30 empleados


Actualizado el 15/06/2020 a las 16:50
Cerró sus puertas al igual que otros establecimientos como consecuencia del estado de alarma por el coronavirus, pero ya no va a volver a abrirlas. El Hotel Palacio de Guenduláin de Pamplona cesa su actividad tras once años de funcionamiento y los propietarios ya han comunicado a los empleados la clausura.
Según indicaron este domingo a este periódico fuentes de la plantilla, la comunicación se ha producido esta última semana y el cierre se hizo efectivo desde el pasado miércoles. En el hotel trabajan unas treinta personas a las que, según las mismas fuentes, se les aplica un despido colectivo.
El Hotel Palacio de Guenduláin se inauguró en junio de 2009, de cuatro estrellas y ubicado en la calle Zapatería del Casco Antiguo pamplonés, frente a la Plaza del Consejo. Su puesta en marcha supuso la recuperación y reutilización de un palacio del siglo XVIII, propiedad de los actuales Condes de Guenduláin. La gestión del establecimiento correspondió a la empresa MHM (con Pablo Carrington Londáiz, sobrino de los actuales condes, en la gerencia de la misma), si bien posteriormente recayó en la firma Kadarnavarra, sociedad limitada unipersonal.
El establecimiento disponía de 24 habitaciones y 2 suites, además de siete salones destinados a restaurante, reuniones y salas de lectura. En la planta baja, además de la recepción y un salón-bar, se rehabilitó el patio como zona de estancia. La reutilización del inmueble como hotel supuso la recuperación de tarimas, molduras y artesonados originales, así como su combinación con buena parte del mobiliario perteneciente a la familia de los actuales condes de Guenduláin, como una antigua carroza del primer cuarto del siglo XVIII, una de las principales piezas antiguas expuestas en el interior del establecimiento. El Palacio de Guenduláin fue edificado a mediados del siglo XVIII por orden de Sebastián de Eslava, virrey de Nueva Granada. Tras una larga historia como residencia familiar, en 1845 Isabel II se alojó en el palacio con su séquito convirtiéndolo en residencia real por unos días.