El coronavirus dispara el teletrabajo aunque sólo llega al 23% de los ocupados navarros
La pandemia ha obligado a miles de empresas a adaptar contra reloj su organización y tecnología


Actualizado el 19/04/2020 a las 06:00
Hasta ahora el teletrabajo había sido una opción casi excepcional en Navarra. Pero la llegada del coronavirus ha tenido un efecto inmediato en los centros de trabajo ante una crisis sin precedentes, de salud, en primer término, pero también de continuidad de los propios negocios. Y de ahí que hasta el 23% de los ocupados de la comunidad, algo más de 66.000 trabajadores, se haya adentrado durante esta crisis, bien de manera total o parcial, en el hasta ahora desconocido mundo del teletrabajo. Son los que, según un análisis que ha llevado a cabo la consultora Randstad, pueden hacerlo en función de sus desempeños profesionales. Sobre todo, perfiles técnicos y de oficina que desarrollan desde trabajos científicos y administrativos, hasta contables, consultoría y formación, además de directivos.
Muchas empresas ya estaban preparadas para teletrabajar, especialmente las grandes y las de los sectores TIC. Pero en muchas otras, como las que dan servicios de cara al público, la industria y la construcción, directamente no es posible para una gran parte de sus trabajadores. Otro grueso de empresas de servicios que trabajan en oficinas, en su mayoría pymes, no estaban preparadas y han tenido que hacerlo contra reloj. No para todos es tan sencillo como tener un portátil, un teléfono móvil y una conexión a internet. El personal de administración o contabilidad necesita, por ejemplo, acceso a la intranet o a un servidor.
El porcentaje de ocupados con opción para el teletrabajo en Navarra, estimado por la consultora en base a los datos de población ocupada del Instituto Nacional de Estadística, es inferior al registrado en comunidades como Madrid, Cataluña y País Vasco, pero superior al de la media del país y al de muchas otras comunidades.
El reto no tiene precedentes y quizá, como reflexiona Alberto Andreu Pinillos, director ejecutivo del Máster Executive en Recursos Humanos y Digitalización de la Universidad de Navarra, “el coronavirus sea el desencadenante para acelerar un cambio que permita un mix óptimo entre el trabajo presencial y el digital”. En opinión de este experto, para las empresas, tanto grandes como pymes es un desafío no solo tecnológico sino cultural, porque supone un cambio de hábitos que puede prolongarse en el tiempo. “Estamos ante una enorme oportunidad para consolidar un nuevo tipo de trabajo utilizando plataformas colaborativas, desde casa o desde cualquier lugar del mundo”. Porque teletrabajar, apostilla, es algo más que estar conectado por mail o teléfono. “Contar con medidas de teletrabajo y flexibilidad supondrá una ventaja competitiva para hacer frente a esta crisis, en la que aquellas empresas que ya lo tuvieran implantado o hayan reaccionado a tiempo, verán minimizado el menoscabo económico”, concluye Valentín Bote, director de Randstad Research.
Así está siendo la experiencia en algunas de las empresas que se han apuntando al teletrabajo en Navarra. Desde grandes corporaciones como Gamesa, acostumbradas a trabajar en red, a asociaciones como AIN (Asociación de la Industria de Navarra), donde el grueso del trabajo se realizaba hasta ahora de manera presencial, pasando por entidades financieras, centros de formación o consultorías.
Gamesa “Hasta ahora nuestra plantilla teletrabajaba dos días a la semana”
Gamesa fue una de las primeras en reaccionar. El 10 de marzo, cuatro días antes de que el Gobierno decretara el estado de alarma, mandó a trabajar a casa a sus empleados de oficina. Una medida que afectó a buena parte del millar y medio de personas que trabajan en las instalaciones que la empresa tiene en Sarriguren. Algo que, explican desde la compañía, su personal ya venía haciendo dos días por semana. “Cada trabajador tiene su portátil; estamos acostumbrados a trabajar en red y a las reuniones por skipe”. También sus sistemas tecnológicos estaban ya preparados y de ahí que, reconocen, apenas les costara dar el paso.
AIN “Hemos virtualizado las reuniones presenciales con empleados y clientes”
El aterrizaje de Daniel Morán Martínez en AIN, donde trabajan 95 personas, ha sido muy rápido. Es desde hace apenas un mes director de Transformación Interna y una de sus primeras encomiendas fue la de montar y generalizar los sistemas de teletrabajo en la asociación donde el grueso del trabajo se realizaba de manera presencial. Ahora son apenas veinte los trabajadores que acuden a diario a sus instalaciones, sobre todo para dar soporte a los que lo hacen desde casa y sólo por la mañana. Lo primero, cuenta Morán, fue determinar las tareas que eran susceptibles de llevar fuera. “No te puedes llevara casa la máquina del laboratorio, pero cuando trabajas con cualquier archivo electrónico todo es susceptible”. Después, las personas que podían trabajar desde sus casas. A partir de ahí se generalizaron las herramientas que parte de la plantilla utilizaba de manera puntual. Desde portátiles, a accesos remotos a la red interna de AIN. Han aprendido a sacarle partido a las herramientas colaborativas que ofrece Office 365, como Microsoft Teams. “Hemos virtualizado todas las reuniones presenciales y también muchos temas con clientes”, cuenta asegurando que tratan de hacer reuniones de forma frecuente para que los empleados sientan el contacto con los compañeros. La actividad se mantiene sin apenas cambios y en el área de formación estamos aprovechando para avanzar en la virtualización. Una experiencia “muy positiva” que promete compartir con el resto de pymes navarras cuando acabe esta crisis.
Delta Consultores “Teníamos la información en la nube y eso nos ha servido”
En Delta Consultores son 27 personas del área de consultoría y asesoría. Hace ya tiempo que se plantearon la necesidad de trabajar en la nube y con flexibilidad, “practicar” la experiencia del teletrabajo que ahora han extendido a toda la plantilla. “Lo vimos necesario. Tenemos personas de factores de riesgo tanto por edad como por ser padres con niños pequeños”, explica Javier Duque Alonso, socio de la consultora. La sede no está abierta al público aunque han colocado un buzón para poder seguir recibiendo documentación. Los sistemas de Delta Consultores ya estaban adaptados para el teletrabajo y lo único que han tenido que hacer es dar apoyo informático a los que no estaban conectados. “Tenemos medios para atender a nuestros clientes en cualquier momento”. Y más en un momento en el que tienen más trabajo que nunca y deben, explica Duque, han tenido que preparar a las empresas tanto para los ERTE como para las medidas económico financieras y fiscales que vamos a tener que anticipar para lo que pase después de esta crisis. “Hay excesiva información, no muy buena a nivel técnico y tenemos que filtrarla mucho y adaptarla a cada cliente”.
CTL Formación Imagen y Sonido “Teníamos preparada la plataforma para dar clases online”
Se dedica a la formación profesional reglada, que no se ha detenido. Al igual que los colegios y las universidades, ya no ofrecen clases presenciales de grado medio y superior en Imagen y Sonido, pero Educación les conminó a seguir trabajando haciendo formación online algo en lo que su director, Roberto Elizalde Montoya, reconoce que no tenían experiencia. “Nos comunicábamos con los padres a través de nuestra plataforma Moodle”. Una experiencia y una plataforma ya preparada para la formación online que ahora han aprovechado para seguir dando las clases. Hay profesores que hacen las clases online en directo y otros cuelgan contenidos. En el centro, donde trabajan unas doce personas, existen además funciones administrativas y de gestión que también se hacen a distancia.
Caixabank “Tenemos a 435 de nuestros empleados teletrabajando”
El Gobierno incluyó a las oficinas bancarias entre los servicios públicos esenciales y, en base a las recomendaciones de las autoridades sanitarias, todas han tomado medidas de prevención, tanto para empleados como para clientes. Entre las adoptadas por Caixabank para la red comercial, la reducción del horario de atención al público en oficinas y centros, incluidos aquellos con horario singular, la recomendación a clientes de evitar desplazamientos innecesarios y la de utilizar las oficinas sólo en caso de urgencia recordándoles como alternativa, el servicio de banca online, CaixaBankNow, disponible tanto vía web como a través de la aplicación móvil, que permite realizar la práctica totalidad de la operativa y la posibilidad de establecer contacto telefónico con el gestor de referencia.
La derivación de las operaciones de efectivo a los cajeros, el mantenimiento de las distancias y el refuerzo de la desinfección y limpieza de los centros abiertos han sido otras de las medidas adoptadas. Pero de forma paralela se ha impulsado la flexibilidad laboral para los profesionales. Así, para asegurar la atención al público, cada oficina ha establecido su propia organización en función de las diferentes circunstancias de sus profesionales, con medidas especiales como establecer turnos de teletrabajo y trabajo presencial, y flexibilidad horaria. Asimismo, los empleados que pertenecen a colectivos vulnerables (mayores de 60, hipertensión, diabetes, enfermedades cardiovasculares, pulmonares crónicas, cáncer, inmunodeficiencias y embarazadas) no acuden a los centros de trabajo y trabajan en remoto. Teletrabajan unos 435 de sus empleados..