La construcción se recupera al 80% y la industria lo hace tímidamente
La exigencia de medidas de seguridad colectivas marca el regreso a la actividad bajo la supervisión del ISPLN


Actualizado el 15/04/2020 a las 09:45
La vuelta a la actividad de sectores económicos considerados no esenciales como la construcción y la industria la protagonizaron el martes, sobre todo, los tajos de obra donde los trabajos pudieron reanudarse sin apenas contratiempos. “La construcción ha funcionado a una media del 80%”, aseguraba a primera hora de la tarde Lorenzo Ríos, secretario general de FICA-UGT. También desde la Asociación de Construcción y Promotores de Navarra, su presidente Juan Las Navas, hablaba de “normalidad” y actividad notable en las obras. Según detalló Ríos, mientras que en las empresas del área residencial y, también, en la principal obra pública que está en marcha -la del AVE- se trabaja con total normalidad, en las que se dedican a reparaciones en domicilios existen limitaciones por el veto del Gobierno a los trabajos en edificios habitados. Una limitación que no afecta a las empresas de carpintería que trabajan para la obra nueva donde el regreso a la actividad “fue relativamente sencillo”, según manifestó Patricia López, gerente de ADEMAN, que agrupa a cerca de 800 trabajadores. Algunos reconocieron que el anunciado reparto de mascarillas les había generado” ciertas dudas” y que estaban teniendo “dificultades” para adquirir equipos de protección individual más específicos, una necesidad que, aseguran, irá en aumento en los próximos días.
Frente al vigoroso retorno al trabajo en la construcción, la industria vivió una jornada mucho menos intensa con un goteo de aperturas a medio gas, sobre todo en empresas pequeñas y algunas medianas. El grueso de la actividad en el sector manufacturero no se recuperará hasta dos o tres días antes de que Volkswagen Navarra vuelva a la producción, algo que está previsto que suceda a partir del 27 de este mes.
Según los testimonios recogidos, no se registraron problemas en cuanto a la disponibilidad de mascarillas y otras prendas de protección. La propia directora el Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN), Marian Nuin, señalaba por la mañana en rueda de prensa que no le constaba que se hubieran registrado incidentes en relación con la falta de material de protección.
Nuin destacó la importancia de “extremar las medidas preventivas y protectoras” para garantizar la salud laboral durante las próximas jornadas, un proceso en el que el ISPLN “asesorará y acompañará a las empresas para garantizar un retorno seguro”, un papel que va a ser esencial entre las empresas más pequeñas y los autónomos. Recordó que todas las empresas habían recibido por carta una guía con las pautas a seguir y que debían primarse las medidas colectivas para garantizar la entrada y salida escalonada de plantillas, el respeto a las distancias y el cuidado de las medidas higiénicas y de desinfección tanto de zonas comunes y herramientas de trabajo. Las empresas pequeñas y autónomos que no tengan acceso a las mascarillas deberán, señaló, deberán ponerse en contacto con el ISPLN para recibirlas.
Algunas empresas industriales se han encontrado con el contratiempo de que no llegaron a tiempo las prendas de protección de una compra conjunta realizada a través de la Fundación Industrial Navarra. Según confirmaban desde la entidad, la semana pasada se gestionó un pedido para proporcionar material para sesenta empresas. Pese a que se realizó el pago por adelantado “como es requisito por parte de los fabricantes chinos”, el proveedor les informó el pasado domingo de que no iba a ser posible entregarlo a tiempo y que no iba a llegar “en su totalidad” hasta el 27 de abril. Ante esta contrariedad y tras la insistencia de la Fundación Industrial Navarra, el proveedor se comprometió “a intentar adelantar todo el material que pudiera en varias entregas”.
AUMENTO DE LA MOVILIDAD
La reanudación de la actividad en estos dos sectores provocó un incremento del tráfico, sobre todo en las primeras horas del día, y estuvo marcada por la exigencia de medidas de seguridad en los centros. Los trabajadores de la construcción cuentan con hasta tres guías de actuación -la del Instituto de Salud Pública y Laboral, la elaborada por ACP y los colegios profesionales y la de la Fundación Laboral de la Construcción-. Atañen a todos los centros de trabajo temporales o móviles y a todas las personas que actúen en los diferentes puestos o instalaciones. Lo que incluyen son los procedimientos a seguir para garantizar la seguridad y prevención ante el virus. Desde contar con termómetros en las obras, a no compartir las herramientas de mano, los vehículos u otros equipos. También se dice que no se deberán formar corrillos en los descansos y se habla del uso de las mascarillas quirúrgicas, recomendadas pero no obligatorias, y cuyo reparto fue generalizado en las obras.
ENTRADAS ESCALONADAS
En todas las empresas consultadas se aseguró que se habían extremado las medidas de higiene, con el uso de guantes y geles, y de seguridad, con controles para garantizar las distancias mínimas. Se escalonaron las entradas a los tajos y se restringieron los accesos a vestuarios y comedores. “La recomendación es trabajar en horario continuado y establecer turnos”, señalan desde una obra. Pero fueron muchas las empresas que admitieron dificultades para conseguir equipos de protección específicos, como mascarillas FFP2 que se requieren en algunos procesos donde no es posible mantener la distancia mínima.
El presidente de ACP quiso destacar pese a todo que las actividades del ramo se contemplan como trabajos de baja exposición al contagio haciendo hincapié en la importancia de retomar la actividad garantizando la salud de los trabajadores “Estar parados no nos llevaba a ningún lado”, apostilló aludiendo al consenso alcanzado entre empresas, colegios de arquitectos y aparejadores, ANECOP, Nasuvinsa, y los sindicatos más representativos (UGT y CC OO) para exigir unos requisitos de seguridad mínimos en las obras.
El titular del centro de trabajo deberá ahora, explican, garantizar la adaptación del plan de seguridad y salud, con la incorporación al mismo del nuevo procedimiento al objeto de contemplar los cambios organizativos y de cualquier otra índole, que sea preciso implementar. “Velar por la salud de todos nuestros trabajadores y evitar los contagios es nuestro objetivo primordial, pero también lo es la protección de nuestras empresas como garantes del mantenimiento del empleo y la actividad económica, y para ello, apostamos por la reanudación de la actividad como la mejor opción”, defendieron ayer a través de una nota de prensa que firman las siete organizaciones, entidades y colegios profesionales.
La construcción emplea en Navarra de forma directa a algo más de 13.000 trabajadores, pero son en torno a 30.000 las personas que dependen de ella. Entre ellas, los cerca de 5.000 que trabajan para empresas de fontanería (en enero había 190 registradas), electricidad (272) y carpintería (326) o los 10.000 en proveedores derivados del cemento. El veto del Gobierno a los trabajos en edificios habitados impidió que cientos de operarios reanudaran su actividad. Sí pudieron hacerlo los que trabajan en edificios en los que sólo se hace rehabilitación y no vive nadie aunque, como desveló el presidente de la Asociación de Constructores y Promotores de Navarra (ACP), Juan Las Navas, hubo cierta confusión en las primeras horas del día. “El anuncio del Gobierno provocó algún malentendido que llevó a los coordinadores de seguridad a paralizar obras en las que en realidad ya se puede trabajar. Pero el problema ya está solucionado”, aseguró. ACP empezó a distribuir ya el lunes entre sus asociados cerca de 2.000 mascarillas quirúrgicas de las 12.000 que ha encargado, pero su presidente admite que las más específicas (las FFP2) todavía no las han recibido. Cada empresa se las ha ingeniado como ha podido para hacer acopio de material de protección para sus trabajadores. Algunas, entre ellos la constructora Erro y Eugui, empezaron a hacerlo antes incluso de que se decretara el estado de alarma. Íñigo Eugui admite que tienen material suficiente aunque algunas de las mascarillas que han encargado todavía no han llegado. Asegura que los operarios trabajan “con amplitud suficiente” y que no han tenido que limitar la presencia de trabajadores en las obras. Ayer al mediodía ya habían logrado recuperar su actividad en más de un 95% y confían en que el parón de estos días no suponga dilación alguna en los plazos de entrega de las viviendas que tienen en marcha.
El retorno gradual a la actividad de la industria llegó ayer con menos intensidad de la prevista. Debido a que un número considerable de empresas mantenían un hilo de actividad para suministrar piezas y repuestos a sectores esenciales, en muchos casos la reactivación sirvió para aumentar ligeramente la producción y poder atender pedidos atrasados. Será la semana que viene cuando, según los sindicatos, se experimente un repunte más importante con la puesta en marcha, con dos o tres días de antelación sobre Volkswagen Navarra, de la industria auxiliar.
El secretario general de la Federación de Industria de CC OO en Navarra, José Manuel Romeo, recalcaba ayer que la prioridad pasaba por “la seguridad de los trabajadores y el cumplimiento de los protocolos”. Desde LAB tampoco apreciaban “un gran movimiento” en la industria debido a que muchas empresas seguían paradas tras activar sendos Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE). Su portavoz para el sector en Navarra, Jon Ander Goñi, sí denunciaba que habían detectado “bastante inseguridad” en la pequeña empresa debido a “la falta de medios y equipamientos”.
Por su parte, el secretario general de la Federación de Industria, Construcción y Agro (FICA) de UGT en Navarra, Lorenzo Ríos, informaba de la reapertura de CEVI y UNICE en Villatuerta o Schneider Electric en Puente la Reina. Las restricciones a la movilidad impidieron, según relataba ayer Ríos, que varios empleados de la empresa navarra de estructuras metálicas Añuri pudieran llegar a Ibiza para completar unos trabajos en el vertedero de la isla. El máximo responsable de FICA-UGT en la Comunidad foral alertaba que la recuperación de la industria “no va a ser en V” y reclamaba una “acción política” para estimular la actividad y salvaguardar los puestos de trabajo.
