Fagor Ederlan Tafalla reanuda la actividad
La factoría, cerrada desde el 24 de marzo, tomará medidas de prevención y protección frente al coronavirus


Actualizado el 15/04/2020 a las 06:00
Fagor Ederlan Tafalla reanudó el martes su actividad. La principal empresa de la Zona Media, dedicada a la fundición de bloques y culatas para motores y que emplea a unas 750 personas -entre socios y trabajadores-, se vio obligada a cesar su actividad, como les sucedió a tantas otras empresas del sector industrial, el pasado 24 de marzo debido a a situación de alerta sanitaria provocada por el coronavirus. Tres semanas después, el martes volvió a ponerse en marcha y lo hizo adoptando medidas de protección y prevención frente al coronavirus con el objetivo de garantizar la seguridad y la salud de los operarios.
Algunas de estas medidas se concretan en las entradas y salidas de los trabajadores. Éstas se llevarán a cabo de forma escalonada por secciones con el objetivo de evitar grandes concentraciones de gente en estos momentos puntuales. En concreto, se ha establecido un protocolo de entrada escalonado, en el cambio de turno, de dos horas. De esta forma se pretende reducir el número de trabajadores que coinciden en estos momentos en la empresa tanto al entrar y salir de la misma como en los vestuarios al cambiarse de ropa tanto para comenzar el turno como para terminarlo.
REPARTO DE MASCARILLAS
Por otro lado y siguiendo las directrices marcadas por el Gobierno centra, efectivos de Policía Municipal de la ciudad del Cidacos estuvieron el martes entregando mascarillas a la entrada de Fagor Ederlan Tafalla. Comenzaron con el reparto de madrugada, para entregarlas ya entre los empleados que comenzaban a trabajar en el turno de las seis de la mañana. Una tarea ésta que los agentes repitieron durante la mañana entre trabajadores de otras empresas y usuarios de transporte público.
La factoría tafallesa intentó evitar el cierre que finalmente tuvo que acometer el pasado 24 de marzo. De hecho, la semana anterior al cierre -la del 16 al 20 de marzo- estuvo funcionando con servicios básicos -para cubrir compromisos- con el objetivo de preparar sus instalaciones para dotarlas de una mayor seguridad para proteger así a los trabajadores ante el avance que ya entonces estaba experimentando el coronavirus. Finalmente, el comité nombrado para abordar la problemática sanitaria acordó que lo mejor era cerrar la empresa hasta nuevo aviso y tramitar un ERTE para los trabajadores durante el tiempo que tuviera que permanecer cerrada por la crisis sanitaria.