Pamplona Fórum

A quién acudir en Navarra para financiar proyectos disruptivos

María Victoria Iriarte (Sodena), Óscar Muguerza (Laboral Kutxa), José Javier Armendáriz (Clave Mayor) y Pablo Cámara (Sonagar) participaron en la mesa ‘Instrumentos de financiación para proyectos disruptivos’

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A quién acudir en Navarra para financiar proyectos disruptivosJesús Garzaron
A quién acudir en Navarra para financiar proyectos disruptivos

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M. Carmen Garde

Publicado el 13/11/2018 a las 14:50

La I edición de Pamplona Fórum acogió una mesa redonda bajo el título ‘Instrumentos de financiación para proyectos disruptivos’, en la que participaron María Victoria Iriarte (Sodena), Óscar Muguerza (Laboral Kutxa), José Javier Armendáriz (Clave Mayor) y Pablo Cámara (Sonagar).

 

María Victoria Iriarte (Sodena) expuso que, cuando se realizan estudios o encuestas sobre nuevos proyectos, la financiación siempre sale en los tres primeros puestos. “Está claro que la financiación es problemática, sobre todo si es disruptiva, no es fácil”. No obstante, Iriarte apuntó que “cada vez hay más instrumentos para proyectos innovadores”. Así, recordó que el sector del capital privado cada vez invierte más dinero. “Antes de la crisis, la inversión era de 120 millones de euros y ahora, son datos de 2017, son casi 300 millones. Si comparamos los 300 millones con otras economías similares, la foto todavía tiene mucho camino para mejorar”, comentó.

 

La responsable de Sodena recordó que, además del apoyo público a través de Fond- ICO, también han nacido otros instrumentos de apoyo, como el crowdfunding o financiación colectiva (mecanismo colaborativo de financiación de proyectos). “Está cogiendo fuerza. Hace unos años no sabíamos qué era y ahora hay un montón de plataformas. Hay muchísima innovación en este instrumento financiero. Los datos hablan que el crowdfunding en España estaba en 2017 por encima de los 100 millones de euros y, de ellos, una parte mayoritaria es para proyectos innovadores”.

 

Iriarte apuntó que también “hay mucho fondo corporativo”. “Se ha ido aumentando la preocupación por financiar la innovación no solo en sus propias organizaciones sino también la innovación externa. Y han surgido fondos que apuestan por este tipo de proyectos”. No se olvidó de las aceleradoras y viveros. “Se habla que en 2017 había más de 470 viveros de empresas en España, aunque no todos tienen herramienta o instrumento financiero asociada y de 96 aceleradoras, de las que una mayoría cuenta con instrumento financiero asociado. 

 

“Se ha recorrido un camino importante, pero la realidad es que sigue siendo complicado financiar los proyectos disruptivos. En Navarra, desde Sodena, hemos tratado de que esas dificultades sean menores. Tenemos préstamos participativos para proyectos en fase temprana y en 2017, junto con Clave Mayor, creamos ‘Navarra tech Transfer’ pensados para proyectos de empresas emergente (startups) base tecnológica en fases tempranas. “Es un fondo de 4,7 millones, de los que la mitad viene de empresas navarras que han hecho un esfuerzo importante por cubrir este nicho y 2,3 millones vienen de corporaciones que todos conocemos. Se van dando pasos”, apuntó.

 

La responsable de Sodena también mencionó Orizont. “Desde Sodena, también tenemos la aceleradora Orizont, focalizada en el sector agroalimentario. Es un programa de 6 meses , que tutela CEIN y se hace en la Ciudad Agroalimentaria de Tudela y ligamos un apoyo de hasta 110.000 euros”.

 

Óscar Muguerza, de Caja Laboral Kutxa, afirmó que el crédito es una cuestión de confianza. “Cuando das dinero piensas en que te lo devuelvan en muchos años. Que nos falle un 5% de los proyectos ya es mucho. El listón, por tanto, es muy ajustado. Solemos decir que ningún proyecto viable quede sin financiación, pero ¿qué es ser viable? Es un concepto muy variable. En general, la banca está preparada con los instrumentos de financiación y en lo que no está preparada es para ver los proyectos más allá de la parte financiera”.

 

El directivo aseguró que existe un gran número de instrumentos financieros puros que, dijo, son “complementarios” a los que pueden prestar otras entidades como Sodena o Sonagar. Detalló que su entidad cuenta con apoyos europeos en algunas de sus líneas. “La línea más interesante es la de innovación y ahí hay un aval del 50%”, indicó Muguerza, quien destacó el aumento de los proyectos disruptivos que llegan a la entidad y que hoy suponen alrededor del 22% del total.

 

José Javier Armendáriz, de Clave Mayor, afirmó que la entidad mira los proyectos disruptivos desde un prisma tecnológico. "Somos una sociedad gestora de capital riesgos y gestionamos diferentes tipos de ‘vehículos’. Desde el año 2002 nosotros invertimos 100 millones, de los que dos tercios, tanto en volumen de proyectos como en capital, se destinaron al mundo de las startups", señaló.

 

“El otro gran carril son las empresas en expansión. Desde 2014, en las startups, hemos generado cuatro fondos de capital riesgo, con unos 32,5 millones en startups tecnológicos. Hemos derivado a ese mundo y hemos apostado por él. Por eso, para nosotros es muy importante el componente tecnológico. Nuestra experiencia nos dice que los proyectos que tienen una base tecnlógica tiene más posibilidades de éxito que aquellos que no la tienen”.

 

Armendáriz destacó que en su modelo han podido contar, entre sus inversores, con una mayoría de empresarios. “Hemos conseguido financiación pública, pero tenemos a 35 empresas y empresarios que son inversores. Y estoy convencido de que, además de la rentabilidad financiera, que como es lógico todos queremos alcanzar, también buscan otras cosas. Buscan proyectos, tecnologías y nosotros estamos encantados de poder ofrecerles ese desarrollo”. El responsable de Clave Mayor comentó que la rentabilidad de su negocio siempre se obtiene con la venta. “Solemos tomar participaciones minoritarias en las empresas para acompañar el proceso de creación de valor y, en un momento determinado, vender nuestra parte. Los fondos de capital riesgo tienen fecha de caducidad, normalmente en torno a los diez años. Nos aproximamos a los proyectos y los promotores tienen que ser conscientes que lo nuestro es un matrimonio con el divorcio pactado”.

 

Clave Mayor, según Armendáriz, ofrece a los inversores la posibilidad no solo de poner dinero en el fondo, sino también de colaborar con los emprendedores. “Está la soledad del emprendedor y, cuando él se deja, la aportación de conocimientos de otros empresarios, el viaje suele ser más agradable”. El directivo recordó que algunos proyectos que estaban “a punto de perderse todo” han sido luego los que mejor han funcionado “porque en una startups la velocidad es enorme”.

 

Clave Mayor dispone ahora del orden de 32 millones de euros y quiere tener 25 millones más próximamente. “En los próximos, 5 o 6 años invertiremos en el orden de 80 o 90 proyectos de startups tecnológicas. Y, además del esfuerzo que hacemos en el análisis, nuestra estadística es muy clara: un 33% de los proyectos van a caer, no vamos a recuperar nada del dinero. Un 33% debería empatar y otro 33% debería generar la rentabilidad para los inversores”.

 

Armendáriz lamentó que muchos proyectos de este tipo mueran porque se quedan sin tesorería. “Para nosotros es fundamental disponer de un plan de negocio que recoja las necesidades financieras del proyecto, no si se cumple todo, sino si no se cumple. Una especie de Plan B pero con cobertura financiera”.

 

Pablo Cámara, de Sonagar indicó que esta sociedad de garantía recíproca suele ser desconocida para muchos emprendedores. Por eso, explicó que se encarga de dar avales a pymes y autónomos. “Tenemos una participación pública del 22% y el resto son empresarios (más de 2.000) que son los que deciden sobre las operaciones. Acompañamos al nuevo proycto, se hacen informes y se somete a un comité. Somos empresarios que acompañamos a empresarios. Somos entidad financiera con toda la legislación que tenemos que cumplir, pero no tenemos ánimo de lucro”.

 

En los últimos años, Sonagar ha crecido en torno a un 60%. “Apostamos por el crecimiento de la empresa en fases tempranas. Gestionamos más de 100 millones de euros en riesgo. Hemos llegado a 150 millones y esperamos volver a alcanzarlos en breve. Tenemos amplio conocimiento de la economía navarra. Se agradece que alguien te diga por aquí yo creo que vas bien o no. Hay tantos instrumentos que la gente no sabe siempre por dónde tirar. Nosotros, a lo que aspiramos es a empatar el partido, a que se devuelva ese importe. No vamos a pisar ningún proyecto”.

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