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Emprendedores

Amayluna, bolsos y zapatillas pintados a mano contra el duelo

Lo que empezó como una terapia conjunta entre madre y hija en plena quimio, se convierte en un legado como empresa

Amayluna, bolsos y zapatillas pintados a mano contra el duelo
Leire Tomé Gracia, artista tafallesa que ha montado su empresa de pintado a mano de bolsos y zapatillas.
Jose Antonio Goñi
  • P.M.
Actualizada 27/04/2018 a las 09:15

“Mi madre era una artista. Sacaba sus pinturas al óleo y su tabla de DM en el bar y se ponía a pintar. Tenía esa creatividad innata” recuerda Leire Tomé Gracia, tafallesa de 41 años. Sus padres regentaron un bar en Tafalla durante 30 años. Ella misma compartió mostrador 18 años con ellos. Por eso, cuando a su madre, Cristina, le diagnosticaron un cáncer de colon hace cinco años, Leire supo que iniciaba un camino sin retorno. Y lo llevó mal.


“Siempre compañeras, nosotras teníamos una conexión muy grande. Más que de madre e hija”, explica. Para aquietar su angustia, Leire 'descubrió' los mandalas. Los dibujaba ella misma, compás y regla en mano, como le salían del alma. Y entre quimio y quimio, enganchó a su madre para pintar.


“Tenía unas zapatillas tipo converse viejas y con unos rotuladores textiles, le pedí que las pintara”. El resultado gustó mucho y la gente conocida empezó a llevarles zapatillas para pintar. “Las hacíamos en el hospital. Y en casa, con la petaca de quimio que le ponían. ¡La pintura le daba la vida! Era como una obsesión para ella, para seguir. Se convirtió en una terapia. Para ella y para mí. Una forma entretenida de pasar tiempo juntas, de canalizar el dolor”. Su madre destacaba en la técnica zentangle (crear patrones a partir de garabatos) que repartía en alpargatas.


Así, cuando Leire, que trabajaba en un taller mecánico, se quedó en paro hace un año, el pasatiempo maternofilial tomó cuerpo de negocio. “Si a la gente le parece guay lo que hacemos, tiene aceptación y a mí me gusta hacerlo, voy a abrir una empresa y quiero que lo vea mi madre” se empeñó. “Ahora no te vayas a ir, que las vamos a vender” le azuzaba para resistir. Pero era tarde. En septiembre de 2017, Leire enfocaba su negocio en la lanzadera de emprendedores de CEIN, cuando la madre falleció. “Sé que la disfruté un montón y tuve la suerte de poder despedirme de ella”, dice la hija, que transformó el duelo en determinación.


Empezar “no me está siendo fácil”. En enero, creó la marca: Amayluna. Ama, por su madre y luna por ella, que siempre fue muy lunera. En marzo, se hizo autónoma. Trabaja por encargo, a través de Facebook o Instagram, y pronto de una web que está a punto de estrenar. Además de zapatillas, pinta bolsos. Dibuja a su libre albedrío, dentro de un estilo boho chic. “No puedo competir con China. Ni quiero. Lo que yo hago es auténtico y único. No repito mis diseños. Ni siquiera la zapatilla izquierda es igual que la derecha. Además, pinto a mano alzada; hay cierta imperfección” reconoce.


“Cuando empecé a publicar fotos de mis zapatillas, me llamaron un par de mayoristas de Barcelona y Bilbao, pero no es un trabajo que pueda producir en grandes cantidades, ni delegar en otras personas”. Por ejemplo, pintar cada bolso le lleva entre 6 y 7 horas. Hasta ahora, como era artesanal, cobraba 10 euros por hora de trabajo, más el coste de la prenda. Ahora sabe que también deber repercutir en el precio parte del diseño, los materiales, los errores, etc...


De momento, empieza a profesionalizar la producción del pintado a mano acotando la oferta a 10 modelos de bolso, y en cuero. Con las zapatillas, pretende crear una “línea empresa”. Tiene en I+D un diseño para imprimir digitalmente y coser una edición limitada de 150 pares con un proveedor de Alicante.

 

 

DISEÑO ONLINE


Emprendedores: Leire Tomé Gracia, tafallesa de 41 años. Soltera, sin hijos.

Trayectoria. Estudió un grado superior en Estética, aunque trabajó durante 18 años en la hostelería, en el bar que regentaban sus padres en Tafalla y que fue traspasado.


Empresa. Amayluna. La idea surgió de la afición adquirida por madre e hija de pintar zapatillas de lona a mano para compartir el tiempo de la terapia y los tratamientos de quimio cuando a su madre, Cristina Gracia, le diagnosticaron un cáncer, del que falleció en septiembre de 2017, tras cinco años de tratamientos.

Apoyo emprendedor. Su historia dejó huella en la lanzadera de CEIN, donde aterrizó con la idea en otoño pasado. Ahora intenta canalizar su hobbie en negocio como autónoma.

Inversión. Línea de crédito de 10.000 euros abierta por su oficina de Caja Rural, sin aval, en paro, solo por creer en su proyecto. La usa para hacerse con una serie de 10 modelos de bolso y el I+D de una serie limitada de zapatillas con su diseño.

Clientes. Mujeres de 20 años en adelante, con cierto nivel adquisitivo y que valoren la exclusividad.

Contacto
www.amayluna.com
@amayluna.shop (Fbook)
@amayluna76(instagram)
correo: amayluna.shop@gmail.com

 


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