Trabajo
Los autónomos en otros países europeos
Las imposiciones legales en materia de pago de impuestos y coberturas de los autónomos españoles son muy diferentes a las de otros países europeos


Actualizado el 22/11/2017 a las 15:51
Un estudio elaborado por María José Arteche Luna, economista y master en empresa familiar por el IESE, detalla qué implicaciones tiene el hecho de ser autónomo en otros países europeos. Las conclusiones han sido publicadas en la web de Sapientia Asesores y Consultores y desvelan ventajas como la exención del pago del IVA que existe para el colectivo en las vecinas Francia y Portugal. En Francia, por ejemplo, los emprendedores con menos de un año de antigüedad no abonan cuota. Después de esa fecha se enfrentan a un sistema progresivo que funciona según el tipo de actividad. Deben abonar al Estado el 12% de los ingresos para las comerciales, el 18,3% para las profesiones liberales y el 21,3% para los servicios. Pese a todo, en el país galo las condiciones irán cambiando de forma progresiva porque, según Emmanuel Macron, el actual sistema presenta “graves disfunciones”. Entre ellas, el hecho de que los autónomos no tengan coberturas sanitarias, pero puedan desgravar hasta el 100% de los gastos médicos. Reino Unido, por su parte, dispone de una cuota mensual de autónomos ascendente para facturaciones por debajo de los 8.400 euros mensuales, supone un desembolso de 16 euros al mes. Por encima de ese umbral, asciende a 58 euros. A esta cuota se suma el 9% de los ingresos totales. De esta forma, los autónomos que facturen por encima de los 2.000 euros al mes pagarán más seguridad social que en España, donde la cuota mínima mensual es de 275 euros con rebajas para nuevos emprendedores. El seguro no cubre incapacidad temporal ni el subsidio por desempleo.
Los italianos también hacen frente a un único pago de IVA al año. Es igual en todos los casos, un 22%. Otra de las ventajas de ser emprendedor es que sólo pagan el impuesto de la renta en función de sus ganancias: 20% de lo que facturan anualmente. Con ello, tienen aseguradas coberturas por jubilación, enfermedad, discapacidad, prestaciones por desempleo y asistencia sanitaria. El caso de Dinamarca se asemeja al italiano en que están exentos de abonar una mensualidad y en que el pago en la declaración de la Renta se realiza en función de los ingresos: comprende entre el 25% y el 50% del beneficio al final de año. También disponen de prestaciones ante situaciones de desempleo, maternidad o enfermedad. Holanda y Alemania presumen de tener unas obligaciones fiscales más ventajosas para los autónomos que tienen menos ingresos, pero los dos países obligan a estos trabajadores a contar con su propio seguro médico, según refleja Arteche en su análisis. El gasto médico en el país de los tulipanes es de 100 euros al mes y en el germano ronda los 260. Además, en el primero la cuota es de 50 euros al año por estar en la Cámara de Comercio, mientras que en Alemania no hay que abonar nada si se gana menos de 17.500 euros por año; cuando se supera esta cantidad, el pago es de 140 euros al mes. Otra ventaja que tiene el autónomo alemán frente al español es que, los menores de 30 o aquellos que facturen menos de 1.700 euros mensuales evitan pagar el IVA.
