Emprendedora
La navarra enganchada al ganchillo: de afición a trabajo remunerado
Dentro de una amalgama, la alsasuarra Susana Santano Díaz elabora desde bolsos, carteras y muñecos personalizados con una pericia manual que le aporta relajación y conciliación familiar


Publicado el 02/11/2026 a las 05:00
El ganchillo fue siempre una afición que le proporcionaba relajación. Labor tras labor, Susana Santano Díaz, de Alsasua, empezó a subir fotos en la ventana abierta al mundo que procuran las redes sociales.
Y he de aquí, que había personas que se fijaron en el resultado de su labor minuciosa y paciente. "Pues voy a intentar un poco a ver si lo que voy haciendo puede ser una salida" laboral. Y en febrero de 2025 dio un salto y emprendió un nuevo camino. Lo que al principio fue "una vía de escape", acabó por convirtiéndose en "un propósito de vida".
En su regreso al mercado laboral priorizó la posibilidad de conciliar su labor con la atención y cercanía a su familia. Además, de la elaboración artesanal, su experiencia es un grado para compartir sus conocimientos con otras personas en talleres que ofrece, como, por ejemplo, en Ziordia.
Lo que hoy día llega a popularizarse como crochet es, en realidad, el ganchillo que, en su caso, le sirve de técnica para confeccionar bolsos, carteras o muñecos, "muchos de ellos personalizados. Hay gente que me pasa una foto de un perro o un gato y lo reproduzco en ganchillo".
La amalgama de pedidos alcanza en ocasiones tintes locales, como la réplica de una muñeca con la indumentaria de quintos o quintas, que tan popularidad tiene en Alsasua en torno a Santa Águeda. "Estoy muy contenta", ofrece por respuesta su autora a la sensación que tiene, consciente también de las limitaciones de una especialidad como la que realiza con primor.
