Deportivo-Osasuna
Otra cara en Riazor
Osasuna vuelve a examinarse a domicilio (21h)


Publicado el 02/11/2026 a las 05:00
Riazor se presenta como la segunda oportunidad consecutiva fuera de casa en Liga para comprobar la fiabilidad de Osasuna como visitante, uno de sus grandes problemas en los últimos tiempos. Con el aprendizaje de Sevilla y el impulso anímico del trámite copero, el equipo de Jagoba Arrasate afronta una nueva reválida importante esta noche para medir la capacidad competitiva lejos de El Sadar. Un buen resultado supondría un golpe de moral necesario a domicilio.
La fórmula pasa por dar continuidad al buen destello inicial en el Sánchez-Pizjuán y mostrar mayor consistencia, en lo que se ha convertido en un reto futbolístico y psicológico. El Deportivo, que lleva seis jornadas sin ganar, será una piedra de toque interesante en un escenario clásico que regresa a Primera. Con ambos equipos igualados a 11 puntos, dentro de un pelotón interminable de rivales, el encuentro se antoja importante para cortar esa sensación de fragilidad.
CAMBIOS
La cita supone abrochar una semana exigente lejos de Pamplona y habrá cambios respecto a la apuesta de hace una semana, según anunció el propio Arrasate, aunque se mantendrá el grueso de la apuesta, ya que descansaron en la Copa. El primer foco apunta a la portería, donde se ha asentado Aitor en Liga. El entrenador tiene en su hoja de ruta la alternancia aseguró que pronto iba a ser el turno de Sergio Herrera, que viene de jugar en Calatayud.
Existen más vías abiertas al relevo, como la duda entre Lucas Torró o Iker Muñoz por delante de una defensa que parece clara, Rosier, Boyomo, Catena y Bretones. En el plano ofensivo sí aparecen más incógnitas, con Raúl Moro opositando para entrar en la alineación en busca de profundidad y desequilibrio. En la convocatoria no entraron los tres lesionados, Jorge Herrando, Aimar Oroz y Romain del Castillo, que estarán disponibles a la vuelta del parón.
El Deportivo dirigido por Antonio Hidalgo en el banquillo y Fernando Soriano en los despachos, ambos exjugadores de Osasuna, está pendiente del estado físico de Aubameyang, la pieza diferencial de un proyecto que desembolsó unos 25 millones este pasado verano.