Micología
Primer golpe de hongos en Navarra
Las precipitaciones de semanas pasadas han regado en los últimos días parajes del norte con una abundante fructificación. En dos días, un aficionado recogió 80 kilos


Publicado el 20/10/2026 a las 05:00
Puede decirse de Baztan, como Urdax, Zugarramurdi, Sunbilla, Bertizara o Cinco Villas. La comarca de Baztan-Bidasoa está bendecida estos días con el maná del suelo por estas épocas del año, que es el hongo. Las cestas de mimbre rebosan igualmente en Leitza y alrededores. El domingo, Policía Foral informó del decomiso de 11 kilos, cosechados de forma fraudulenta en el Parque Micológico de Erro por carecer del perceptivo permiso y superar las cantidad permitidas. La radiografía de los últimos episodios retrata una realidad de abundancia.
“Me contó el otro día una mujer que su hijo en dos días había recogido 38 y 42 kilos” en una localidad fronteriza. La voz anónima da fe del golpe de boletus, cuya variedad de especies copan los primeros puestos en la predilección de los aficionados que estos días se cuentan por legión. ¿Qué ha sucedido para que se haya producido una eclosión de esta envergadura? Es la pregunta del millón, pero que puede hallar una respuesta convincente en la coincidencia de factores favorables. Por de pronto, la tan necesaria lluvia, además de suponer un alivio tras una pertinaz sequía, ha empapado el suelo impregnado de micelio.
Y eso que, como bien señala el Parque Micológico de Ultzama en su portal digital, lluvia no es sinónimo de inminencia de fructificación. La apreciación tiene su lógica, más después de un dilatado período de tierra reseca por el intenso calor. Pero la combinación del agua y altas temperaturas ha dado sus frutos en una proporción más que benévola. Las cantidades han alcanzado tales dimensiones que han sido causa de comentarios en distintas poblaciones del norte.
“La gente dice que no recuerda un brote tan espectacular”, apuntaba un vecino de Elizondo por la producción más que notable apreciada no sólo en Baztan sino en municipios circundantes.
Te puede interesar

PUEBLOS SIN RESTRICCIÓN
Ahora bien, la recogida, que no la fructificación, ha sido diferente en zonas, en función claro está si está regulada por alguna figura de protección o no. Por ejemplo, únicamente los vecinos de Bertizarana y limítrofes tienen derecho a recolectar en el Señorío de Bertiz, por los preceptos establecidos en su plan de gestión. El Parque Micológico de Ultzama dispone de sus propias normas, con un máximo (8 kilos por día) permitido y eso, sí, con obligación de portar licencia diaria o disponer de abono. Su exigencia tiene por objeto evitar copiosas cosechas y la tan temida masificación, que se registraba antes de ponerse en marcha el acotado en 2007. Aunque pueda ser para consumo propio, con las posibilidades que ofrece almacenarlas en el congelador, las recogidas en cantidad tienen en ocasiones como fin la venta a restaurantes. Todo, con la necesaria prudencia a la que siempre apelan los entendidos, porque, como bien dicen, las diferencias entre setas comestibles y sus dobles tóxicas a veces son mínimas.
