Medio Ambiente
Malestar vecinal en Sunbilla por la demolición del azud de Jorajuria
Generaba una balsa de agua en torno al casco urbano y el proyecto busca eliminar barreras en el río Bidasoa para peces y el movimiento de sedimentos


Actualizado el 06/08/2026 a las 06:59
La fisonomía del río Bidasoa a su paso por el casco urbano de Sunbilla va a cambiar. Esta semana han comenzado las obras para demoler el azud de Jorajuria, a escasos 50 metros aguas arriba del puente viejo y que contribuía a generar una amplia lámina de agua en torno al pueblo. Un proyecto que se argumenta como una mejora medioambiental pero que no gusta a una parte del vecindario, que defiende que la infraestructura, de unos 35 m de longitud, formaba parte del paisaje histórico de Sunbilla desde hacía generaciones.
La obra se enmarca dentro del proyecto Life Kantauribai, financiado por la Unión Europea y en el que participan distintos socios, entre ellos el Gobierno de Navarra (Orekan). Interviene en diferentes ríos y afluentes que desembocan en el golfo de Vizcaya y entre sus acciones figuran la restauración y mejora de hábitats relacionados con el ecosistema fluvial, con algunos proyectos dirigidos a la eliminación y permeabilización de obstáculos. Ese es el caso de Sunbilla.
Este azud se construyó hace más de un siglo para derivar agua al antiguo molino harinero de Jorajuria y, posteriormente, a la central hidroeléctrica que daba luz la localidad (en 1932 se extinguió la concesión para el aprovechamiento con destino a usos industriales).


“Lleva décadas sin uso. Y, de hecho, la pequeña presa que se veía hasta ahora no es la original, que era aún mayor y se derribó”, explica Paco Errandonea, teniente de alcalde de Sunbilla, quien aclara que el actual proyecto de demolición no es municipal. “Sabemos que hay malestar vecinal, pero esto viene de más arriba, y contra ello poco se puede hacer”, añadía. Y reconocía además algo contrariado que “el consistorio no tenía notificación alguna de que iban a empezar ya las obras”.
A FAVOR Y EN CONTRA
Ante el revuelo vecinal generado al anunciarse la demolición del azud, el consistorio organizó hace un año una jornada informativa con expertos de la mano del Gobierno de Navarra. En esta se apuntó que la decisión de eliminarlo compete a la Confederación Hidrográfica del Cantábrico y que se enmarca dentro de las directivas y normas europeas en materia de agua y biodiversidad.
Los técnicos explicaron los beneficios ambientales de eliminar barreras fluviales, tanto para especies piscícolas como para el movimiento de sedimentos, así como una reducción del riesgo de desbordamiento e inundación. Y se puntualizó que solo se eliminan barreras en desuso. Aguas abajo, a escasos metros del azud de Jorajuria y el puente viejo, cruza el río un colector de medidas similares que se mantendrá porque está en uso.
“Era una presa muy pequeña, no suponía obstáculo para los peces (salmones, truchas...), que podían pasarla sin problemas”, explican por su parte los vecinos críticos, quienes recuerdan además que ya hace unos 15 años se invirtieron fondos públicos en ejecutar una escala de peces en el mismo azud que ahora se derruye. “Es una contradicción. Un ejemplo de mal aprovechamiento del presupuesto y los fondos europeos”.
Creen que con su desaparición “la imagen del pueblo ya no será la misma”. “Era muy bonito ver toda el agua remansada desde el puente viejo, una lámina que además en no pocas ocasiones se aprovechó para que los helicópteros pudieran coger agua para apagar incendios”, defienden. “Con estas pequeñas presas se meten, pero no con las de las centrales hidroeléctricas, esas son intocables”.
