Fiestas en Navarra
Bailes en Isaba por Santiago
El pequeño pueblo roncalés celebró el acto más destacado de sus fiestas grandes, el ‘Ttun-ttun’, en honor a Santiago.
Publicado el 26/07/2026 a las 05:00
Los nervios ya se respiraban mucho antes de que sonaran los primeros acordes de los txistus. Mientras la misa en honor a Santiago daba comienzo a las doce del mediodía, en el exterior de la iglesia los dantzaris repasaban una y otra vez los pasos del baile que posteriormente interpretarían ante el pueblo. Unos se ayudaban a colocarse correctamente el traje roncalés; otros aprovechaban los últimos minutos para ensayar la coreografía. Algunos reconocían haber dormido pocas horas, pero todos compartían el mismo objetivo: mantener viva una de las tradiciones más queridas de Isaba.
Al mismo tiempo, la plaza del pueblo, bajo la carpa instalada junto al frontón y el Ayuntamiento, comenzaba a llenarse de vecinos y visitantes. Muchos buscaban un buen sitio desde bastante antes de que terminara la celebración religiosa para no perder detalle del acto más esperado de las fiestas grandes de Isaba en honor a Santiago. La elevada afluencia no pasó desapercibida entre los propios vecinos. “Hay mucha más gente que otros años”, comentaban varios jóvenes mientras esperaban el comienzo del ‘Ttun-ttun’, la danza típica de Isaba.


Poco antes de la una del mediodía, las puertas de la iglesia se abrieron y la comitiva inició su breve recorrido hacia la plaza del ayuntamiento, encabezada por la bandera de Isaba. Tras ella, por parejas, avanzaban los dantzaris mientras los txistularis marcaban el paso. El silencio de la espera dio paso a los aplausos cuando comenzó el solemne baile de la bandera, uno de los momentos más simbólicos de la jornada.
Finalizado este, llegó el turno del tradicional baile de Isaba, interpretado por los dantzaris en honor a Santiago. La plaza presentó un ambiente excepcional, con una asistencia incluso superior a la de otros años. Vecinos, familiares y numerosos visitantes siguieron cada movimiento , convirtiendo el acto en uno de los grandes atractivos de la mañana festiva.
El ‘Ttun-ttun’, una de las danzas más representativas del valle de Roncal, se interpreta por parejas ataviadas con el traje tradicional roncalés. La coreografía se desarrolla en varias partes, en las que los dantzaris alternan movimientos enfrentados y otros unidos por un pañuelo, hasta concluir recorriendo la plaza entre giros y puentes al son de los txistus.
La programación continuó con el baile de Uztárroz, otra de las piezas tradicionales que forman parte de esta jornada, antes de concluir con el baile popular, en el que no solo participaron los dantzaris , sino también numerosos vecinos del municipio.
La música de los txistularis volvió a unir a varias generaciones en la plaza, que durante unos minutos se convirtió en el corazón de la fiesta en pleno pirineo navarro.

