Prehistoria
Hallan restos humanos de hace 3.500 años en una cueva de Ezkurra
Se trataría de una cavidad funeraria, que podría ser de la Edad de Bronce a juzgar por las primeras conclusiones de un laboratorio de Miami


Actualizado el 25/03/2026 a las 07:56
La localización hace año y medio del punto exacto de la denominada cueva de Hartzan zulo, en un punto intermedio entre el pueblo de Ezkurra y el alto de Basakabi, concita el interés de especialistas en arqueología, antropólogos y Administración por profundizar en el estudio de una probable cavidad funeraria de la Edad de Bronce. Por de pronto, un primer análisis, remitido por una antropóloga de la UPV a un laboratorio de Miami (Estados Unidos), data los restos humanos encontrados con una antigüedad de 3.500 a 4.000 años.
Los espeleólogos y arqueólogos enviados tanto por la Institución Príncipe de Viana como por mediación de la Sociedad de Ciencias Aranzadi se inclinan a pensar en la necesidad de llevar a cabo un estudio pormenorizado dada la valía y el interés del hallazgo. Por de pronto, el Ayuntamiento de Ezkurra, una localidad de poco más de 120 habitantes, busca reunir 15.000 euros en gestiones emprendidas con entidades de ahorro y empresas. En principio, dentro de la discreción con que el consistorio lleva a cabo conversaciones y estudios tras la grata sorpresa que supuso el descubrimiento, las pesquisas realizadas apuntan a una cueva, que hasta ahora no estaba registrada en el Catálogo Espeleológico de Navarra, así como a un nuevo yacimiento dentro del Inventario Arqueológico de Navarra “por contener restos humanos”.
En la cronología de la localización fue clave la iniciativa del concejal Bautista Mariezkurena Mariezurrena, jubilado de la construcción, en la apertura y señalización de senderos y puntos de interés que pudiesen ser visitados por vecinos y visitantes. Aunque sabía de su existencia, el edil reconoce que desconocía la localización exacta de Hartzan Zulo y que, por esa razón, recurrió a la experiencia de un pastor en el reconocimiento del terreno. Su decisión no pudo ser más fructífera. Reconocida la entrada a la gruta, se ocupó de retirar maleza y adecentar en lo posible el acceso. Su sorpresa fue mayúscula al hallar “huesos y un cráneo de animal”.
La descripción exacta corresponde a Fernando Etxeberria Mariezkurrena, a la sazón estudioso y recopilador de episodios que entretejen la historia local.
ARAZANDI Y PRÍNCIPE DE VIANA
Lazos de parentesco entre el propio historiado local con la arqueóloga Koro Mariezkurrena y con el antropólogo Jesús Altuna abrieron una vía de conexión con la Sociedad de Ciencias Aranzandi, que, a su vez, contactaron con los espeleólogos de Aizpitarte Elkartea, de Rentería. Al adentrarse en la galería y despejar un hueco, hallaron restos humanos: un cráneo y huesos largos, coincidentes con las características de fémur o tibia.
A partir de este instante se iniciaron gestiones en una doble dirección: buscar la mediación de una catedrática de Antropología Física de la UPV para intuir, cuando menos, la antigüedad de los restos; y poner al corriente a la Institución Príncipe de Viana de las novedades. He de aquí, que una vez informada, la propia institución encargó a un equipo de espeología de Satorrak realizar un reconocimiento. Las conclusiones fueron evidentes puesto que los técnicos volvieron a encontrar más pruebas tras franquear un paso estrecho y alcanzar una sala circular. El registro y documentación de cada muestra conduce a los expertos a pensar en una cavidad funeraria. Los propios técnicos son cautos en su pronunciamiento sobre la determinación de una época exacta del hallazgo al no haber encontrado material, tipo cerámicas o útiles.
Sea como fuere, y a la espera de un plan de investigación como el que desea el ayuntamiento, los primeros análisis de Estados Unidos apuntan a 3.500 o 4.000 años de antigüedad.
LAS BATIDAS PARA CAZAR DOS OSOS QUE DEVORARON 20 CERDOS
La denominada cueva Hartzan Zulo era “conocida desde hace mucho tiempo por los vecinos” de Ezkurra, señala el estudioso local Fernando Etxeberria. Su nombre guarda estrecha relación, como mantiene, con la abundancia de especies de caza mayor que había en la montaña navarra.
En un libro suyo sobre la práctica cinegética en Ezkurra alude a la recopilación realizada por Florencio Idoate en ‘Rincones de la Historia de Navarra’, donde se da cuenta de la contratación por parte de “gentihombres para sus cacerías” de vecinos del propio término que gozaban de destreza.
Se sabe, por la misma referencia documental a la que refiere el investigador local del municipio de Malerreka, que “en 1550, el Concejo de Ezkurra –definido como tal– contrató a varios cazadores para que batieran dos osos que habían devorado 20 cerdos en la zona de Arangoiza y más de 50 un oso grande en terreno de Goizueta”.
UN PEQUEÑO PUEBLO CON RIQUEZA MEGALÍTICA
Ezkurra goza de una amplia muestra de estructuras megalíticas repartidas en la zona norte. Se trata de dólmenes, menhires y crómlechs. De confirmarse la hipótesis de cavidad funeraria, vendría a constatar la práctica en la prehistoria de combinar enterramientos en el exterior con los utilizados en el interior de cuevas.
Existe documentación al respecto en Navarra, conforme a un informe solicitado por Príncipe de Viana. De momento, el registro de la gruta es ya un primer paso e incluso su inclusión en el inventario de información geográfica de Navarra aportaría, por la opinión señalada por los técnicos de Satorrak, “conocimiento sobre los rituales funerarios en el municipio”. Las conclusiones, de septiembre pasado, incorporan la propuesta de realizar una prueba de Carbono 14. Dos meses después, llegó el resultado del análisis de Miami por otra vía, según el historiador local Fernando Etxeberria.
LA CAVIDAD HARTZAN ZULO
63,5 metros cuadrados. Es lo que mide la superficie explorada.
1 Acceso. La boca es de cerca de 3,5 metros de largo y algo menos de un metro de alto.
2 Galería. El acceso comunica con una gruta de algo más de 4,5 metros de largo. Fue aquí donde se encontraron huesos de fauna y un cráneo humano, como detallan los especialistas.
3 Paso estrecho, de 1,83 metros. Los primeros reconocimientos concluyeron con el hallazgo de huesos humanos largos.
4 Sala circular, de 6 metros de diámetro, con restos de fauna, microfauna y un radio y un fémur humanos.
