Fiestas
Mecha festiva prehistórica en Olazagutía
El equipo de la Sociedad de Ciencias Aranzadi que excava e investiga el conjunto de yacimientos de Koskobilo en Olazagutía fue el encargado de dar inicio a 4 días de fiestas con amenaza de lluvia
Publicado el 24/07/2025 a las 17:56
La Prehistoria, y sus diferentes etapas, pueden leerse casi como un libro en Sakana. Hace ya 6 años que la Sociedad de Ciencias Aranzadi comenzaba un proyecto para excavar e investigar el conjunto de yacimientos de Koskobilo, en Olazagutía. Cada verano desde 2020, en julio, se realizan campañas in situ, tanto en el interior como en el exterior de la cueva, que han permitido acceder a restos humanos y de especies animales, así como a herramientas que se empleaban. “Es como abrir diferentes ventanas a distintos momentos de la historia”. Así lo aseguraba este jueves 24 de julio Daniel Ruiz González, director de la excavación y arqueólogo de Aranzadi, encargado a su vez, por decisión municipal, de prender la mecha festiva en reconocimiento a la labor desarrollada. “Es un honor, así se visibilizan estas acciones”.
Se sabe que en el lugar se encuentran restos de fauna cuaternaria con una antigüedad que alcanzaría los 220.000 años. “Empezamos con poblamientos humanos prehistóricos de las primeras sociedades de cazadores y agricultores, y desde ahí vamos hacia atrás en el tiempo. Estamos ya en niveles de hace 34.000 años, con los primeros homo sapiens que llegaron aquí. Según vamos excavando y bajando en la cueva, vamos retrocediendo en el tiempo”, indicaba. Como curiosidad, se han encontrado restos de animales cuya presencia es hoy impensable en Sakana como el león de las cavernas, macacos, panteras o jaguares. “Es este un yacimiento con gran número de restos y bien conservados”. También hay presencia de herramientas de sílex, que “en la sierra de Urbasa es un material de gran calidad”.
"LA HISTORIA, NECESARIA"
Desde el balcón consistorial, Daniel Ruiz González deseaba a los olaztiarras unas felices fiestas. “Hoy la historia es más necesaria que nunca, pues sin historia no hay memoria, y sin memoria no hay raíces”, expresaba, mandando a su vez apoyo a la causa palestina. Estuvo acompañado por compañeros de excavación, algunos de ellos estudiantes en prácticas: Maddalen Moreno Rekarte, Olaia Granizo Candelas, Kerman Guridi Cantalapiedra, Daniela Azocar Fernández, Irene Giménez López y Aimar Núñez Oñatibia.
Una vez prendió la mecha, los vecinos se anudaron el pañuelo al cuello y disfrutaron con la txaranga La Cigarra y los gigantes. En una mañana a apenas 18 grados, el sol trataba de asomarse entre los grises nubarrones que habían dejado antes algo de lluvia.
“Veremos si el tiempo nos respeta las fiestas. Si no, habrá que llevar actividades a cubierto”, refería Joseba Vizuete Askargorta, alcalde de Olazagutía. Con un presupuesto de 80.000 euros, se prolongarán hasta el domingo. Destacaba que el programa “mantiene una estructura estable” y, entre las novedades, dos conciertos de carácter local: “The Marteens, grupo de chavales del pueblo, y Mariachi a toda madre, al que pertenece la vecina y acordeonista Leire Ayestaran”. Refería asimismo que “se ha tenido que suspender la exhibición de cesta punta por problemas en el suelo del polideportivo al haber entrado agua”. El sábado, con concurso de calderetes, “será el día más potente”.
Antes del cohete, se imponían pañuelos de fiestas a 14 txikis nacidos en el último año, y se entregaban los premios del concurso de carteles a: Maialen Aldabe San Román (categoría de 11 a 14 años); Maider Galbete Herrero y Karen Gastaminza Aldasoro (menores de 11 años); y Ander Gil Amado (mayores de 15 años). Este último tiene como protagonista a Miguel Goñi, joven vecino con síndrome de down y muy involucrado en las fiestas. “¿A que está chulo?”, reconocía él mismo, bien orgulloso, en el propio consistorio.


