Fiestas
Baztandarren Biltzarra 2025: la Historia regresa a Elizondo
Miembros de los 15 pueblos del valle de Baztan lucieron sus carrozas un año más en un desfile que rememoró momentos y elementos históricos de la zona durante la mañana del Baztandarren Biltzarra
Actualizado el 20/07/2025 a las 21:12
En la calle de Santiago las carrozas se ponían a punto. Romanos que comenzaban a construir calzadas, puestos de feria desaparecidos hace décadas que volvían a la vida y viejos oficios que resurgían por un día. Ayer, día 20, a las 11.15 horas comenzó el tradicional desfile de carrozas del Baztandarren Biltzarra en el que miembros de los 15 pueblos de Baztan homenajean momentos y elementos históricos del valle en las calles de Elizondo.
Este evento popular que se celebra desde 1963 reúne cada año a los habitantes de todo el valle. En él, las representaciones, que cuenta con una o varias carrozas, se realizan por parte de cada uno de los pueblos que conforman esta zona del norte de Navarra: Almandoz, Berroeta, Aniz, Ziga, Oronoz-Mugaire, Arraioz, Irurita, Gartzain, Elizondo, Elbete, Lekaroz, Arizkun, Azpilikueta, Erratzu y Amaiur.
De esta forma el desfile termina conformando una sucesión de escenas que llevan a los presentes a vivir la historia del valle de Baztan. Este año no fue menos.
El desfile comenzó a ritmo lento, el mismo que llevó a lo largo de todo el evento. Una velocidad moderada que permitió que las construcciones y las representaciones lucieran el trabajo y el esfuerzo realizado para esta jornada que a todos los presentes emociona.
A la cabeza, los de Almandoz arrancaron el tractor que tiraba de la carroza y comenzaron a interpretar su escena. “Vamos a representar cómo se construyó la calzada del puerto de Belate y a enseñar cómo los romanos no eran los que trabajaban, sino que cogían a los del pueblo como esclavos para que trabajaran”, señaló Iosu Aguerre, vecino de Almandoz y líder romano en la escena.
Después de 15 años participando en este desfile de carrozas sigue “marcando este día en el calendario porque es un momento en el que se junta gente de todos los pueblos, desde niños hasta adultos, y es muy bonito”.
Algunos metros por detrás, una de las recreaciones más grandes se ponía en marcha. Los vecinos de Ziga trajeron de vuelta el Carrusel Raimundo, el Tío Lucas (tirapichón), la Churrería Bernabé y la Orquesta Gerlatxo. “Hemos intentado representar las fiestas en Elizondo, que en los pueblos de Baztan no había y la gente venía a aquí”, indicó Ana Oteiza, vecina de Ziga y presente en la Churrería Bernabé.
El tiovivo, en marcha durante todo el trayecto, giraba y giraba acogiendo en sus asientos a niños y jóvenes. En el Tío Lucas las carabinas apuntaban a los palillos con la intención de conseguir un premio. Incluso alguna vecina del valle se acercó para recordar este puesto. “Todo el mundo se acuerda del tío Lucas”, aseguró Oteiza. La Orquesta Gerlatxo animaba la escena conformado exclusivamente por hombres, “cómo era en la época”, y en la Churrería Bernabé el chocolate se ponía a punto. “Lo vamos hacer como se ha hecho toda la vida, como se hace en la Mañueta”, declaró Oteiza.
El orgullo de los presentes no residía tan solo en las carrozas, sino en el proceso y el trabajo realizado por mayores y pequeños durante las semanas previas al evento.
Ya entre las últimas carrozas, los de Erratzu crearon una ficción. Los presentes inventaron que un instrumento prestado entre pueblos nunca se llegó a devolver. “Recreamos una escena de 2026 en la que los de Erratzu van a ir a ir a Arizkun para recuperar el instrumento”, explicó Patxi Irigoyen, vecino de Erratzu.
Reconoció entre risas que la preparación en su caso duró tres días, pero también señaló que “lo bueno que tenemos nosotros es el teatro”.
Junto a ellos, los demás pueblos del valle participaron en el desfile: Berroeta representó la llegada del teléfono al pueblo; Aniz un conflicto entre clases sociales en la iglesia; Oronoz-Mugaire una cena; Arraioz los trabajos con la piedra; Irurita los herreros con sus molinos para hacer las herraduras de los animales; Gartzain trabajos con las ovejas y la elaboración de productos con sus materias primas; Elizondo una clase y un altar porque “la pizarra y el altar en la escuela Beatzun están uno al lado del otro”; Elbete la búsqueda del “dulce oro de Baztan” y su contrabando; Lekaroz el camino del esparto; Arizkun los trabajos con la lana de la oveja; Azpilikueta el trabajo de las frutas y verduras; y Amaiur una boda.

