Línea directa de Sakana con Paiporta
Dos nuevas furgonetas se unen al envío anterior de diez vehículos en un corredor de solidaridad abierto con damnificados de la DANA en la localidad valenciana


Publicado el 19/11/2024 a las 12:56
Sin intermediarios, directamente a damnificados de Paiporta. Es la línea abierta por Sakana con la recogida de alimentos y material, centralizada desde días atrás en la bajera de DYA Sakana, en Alsasua. Tres nuevas furgonetas se han unido en las últimas horas a los convoyes anteriores de solidaridad, lanzados con el apoyo de otros diez vehículos.
La novedad en la línea directa Sakana-Paiporta estriba en el modelo de entrega. Las furgonetas descargan en un local, que hace las veces de entrega en mano a afectados por la devastación de la DANA. Un segundo punto de apoyo en el reparto de las donaciones navarras se encuentra en una red de voluntarios en bicicleta que llegan a distintos rincones.
"Hacen falta manos para quitar el barro"
“Hacen falta manos. Personas que no tengan nada que hacer los fines de semana y deseen venir a ayudar. Aquí hay mucho barro, mucho trabajo por hacer. Esto es no es un día o dos”. Mari José Bueno reside en Valencia capital y participa como voluntaria en la organización de logística de las donaciones que llegan desde distintos rincones del país: “Ha sido Navarra, ha sido Burgos, ha sido Valladolid, ha sido Madrid. Ha sido toda España la que ha tendido su brazo de solidaridad con la línea de devastación de la DANA en 70 municipios de Valencia".
Quien dice sentirse afectada, cuyo hijo vive en unos de los términos alcanzados por el azote de la virulenta tempestad, Algemesí, asegura que hoy la necesidad está en una nueva fase: “Ya no necesitamos tantas latas, tanta comida. La ayuda fundamental son productos de limpieza, detergentes, lavavajillas.. en muchos sitio no hay luz, no hay gas. Si traen una cocina con gas, estupendo. Hay iniciativas particulares y una web donde personas concretas ponen lo que necesitan. Se ayuda directamente. Cuando se quite el barro, la gente va a necesitar amueblar sus casas. Y las ayudas están llegando lentas. La gente necesita levantar sus negocios. Hay familias que han trabajado duro para levantar sus negocios y no tienen nada”, señala quien trabaja como comercial.
En su caso particular, participa de un contingente de voluntarios que se encarga de la recepción de donaciones, como las enviadas desde Sakana, para luego realizar una distribución a los afectados. “Lo hacemos gota a gota, en plan Glovo. Viene gente con mochilas, bicis y furgonetas para llegar a sitios donde no pueden entrar camiones”, relata.

