Folclore

Tradición de campaneros

En honor al presidente de los campaneros Tomás Gamboa, un año más en Ciáurriz se celebró este sábado la exhibición de repiques en su nombre. Con el objetivo de no perder la tradición quieren acercar a los jóvenes al oficio

Julen Redín y Mike Taboada tocando las campanas pequeñas del repique
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Julen Redín y Mike Taboada tocando las campanas pequeñas del repique
Julen Redín y Mike Taboada tocando las campanas pequeñas del repique

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Leyre Olza

Actualizado el 19/10/2024 a las 22:13

Campaneros de Zariquiegui, Gazólaz, Artajona, Ripa y Anocíbar, entre muchos más pueblos, se reunieron este sábado en Ciáurriz para hacer honor al oficio de campanero y para no dejar en el olvido la trayectoria de Tomás Gamboa, campanero con muchos premios de repiques a la espalda.

“Aunque no haya estudiado música me han gustado las campanas desde siempre. Además, un repique anima a la gente”, confirmó con orgullo Gamboa emocionado. En los años 60 y 70 ganó todos los repiques de la Sacana, no se le resistía ninguno. “Le veía a mi padre y fui cogiendo afición. Por supuesto, tuve que aprender de muy buenos compañeros que tenía. Iba a concursos y empecé a ganar uno tras otro. La gente se asombraba por ganar y ser tan pequeño, pero tenía mi truco, toco con dos cuerdas atadas, se pueden hacer más combinaciones de sonido y es más fácil tocar”, afirmó entre risas. “Nunca me va a dejar de hacer ilusión que cuenten conmigo y, mucho menos, que alguien me pueda tener de referencia”, siguió diciendo.

Gamboa estaba muy bien acompañado. Compañeros campaneros de muchos pueblos acudieron a Ciáurriz, y no fueron los únicos, Arantzeta amenizó con sus bailes entre repique y repique la mañana. Lo hicieron con sus danzaris Iker Ibiriku, Maialen Ojer, Mirari Lanza y Maider Soto. Esta última fue quien hizo el último baile de la bandera, el cual fue aplaudido con mucho amor por todos .

Ángel Herrero, de Olazagutia, fue uno de los asistentes. La afición la ha heredado de su padre. “Cuando él repicaba, yo bandeaba las campanas pequeñas a las que les llamábamos ‘angélicas’. Así aprendí”, dijo con emoción. “Tocar las campanas es revivir el pueblo. Comunican. Dicen algo”, añadió.

MUJERES CON LA MISMA AFICIÓN

La afición por subir al campanario no solo viene por parte de los hombres. Mujeres como Saray Berrio Fernández, Rosalinda Caballín y María Luisa Aguinaga también participaron. Aguinaga fue la encargada de abrir el repique con dos minutos de delicadeza con ambas campanas, y Caballín quiso hacer un repique “corto pero especial”, como dijo ella. “Es muy especial poder estar aquí. Es tan bonito lo que hacemos, cada uno hacemos sonar las campanas de manera diferente”, dijo emocionada al acabar el repique. En dicho repique participaron hasta 20 campaneros, sin contar los que habían intervenido en la iglesia de Anocíbar y Ripa, minutos antes, y que también acudieron a ver como tocaban en Ciáurriz.

Todos los campaneros y campaneras estaban de acuerdo en que la campanas son especiales. La forma en que se tocan muestra parte de la personalidad de cada uno, por eso nunca el sonido va a ser el mismo, a diferencia del campanado mecanizado que siempre es igual. Sin embargo, algo en lo que discrepaban algunos era sobre el futuro de esta afición. La mayoría, tras ver que la juventud casi no se interesa por ello, ha perdido la esperanza. Aunque no todos pensaban lo mismo.

GENERACIÓN TRAS GENERACIÓN

Los campaneros relacionan la pérdida de interés por la iglesia entre los jóvenes con la falta de afición de tocar las campanas. Sin embargo, este sábado acudieron algunos pequeños para demostrar que, aunque los gustos sean diferentes, la tradición sigue. El ejemplo son Max Spinu, Julen Redín y Mike Taboada.

Spinu tiene 14 años y comenzó a tocar al ver a Ángel Herrero , fue quien le invitó cuando tan solo tenía 9 años. “Es como una llamada. Siento que las campanas piden que las toque. Además, me parece una tradición que es muy bonita y que se debe mantener”, aseguró el joven. “Claro que al principio no tenía ni idea, pero cada día aprendo más y no tengo intención de dejar de hacerlo”, añadió con orgullo.

“Entiendo que los jóvenes prefieran las discotecas. Los gustos han cambiado. Pero confío en que perdure durante mucho años”, aseguró Gamboa. Y aunque otros campaneros duden de la continuación por dicha afición, Spinu, Redín y Taboada mantienen la esperanza.

Rosalinda Caballín dando comienzo a la exhibición de Tomás Gamboa
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Rosalinda Caballín dando comienzo a la exhibición de Tomás GamboaJesús Garzaron
Rosalinda Caballín dando comienzo a la exhibición de Tomás Gamboa

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