Fiestas
La fiesta empapa Ziordia
Las hermanas Iratxe y Anne Lapuente Pérez, laureadas en en patinaje de velocidad en el país, prenden la mecha festiva
Publicado el 04/09/2024 a las 21:13
En el pueblo de Carmen Arbizu Cadreita, que a poco que el tiempo le respete cumplirá 109 años de edad el 23 de octubre como la persona navarra de mayor edad, el cielo se abrió en un claro con el estallido del cohete de fiestas. La fina lluvia caída minutos antes de las siete de la tarde desapareció casi por respeto al comienzo de la celebración popular. Si algo empapó el suelo fue el anhelo de fiesta de la nutrida concurrencia, que arropó a las hermanas Anne e Iratxe Lapuente Pérez, de 21 y 17 años, respectivamente, en el encendido del primer cohete. En ambas confiaron la encomienda privilegiada la comisión de festejos por acumular triunfos en distintas modalidades de patinaje de velocidad, tanto en el ámbito foral como estatal. Bronce la mayor y plata y bronce la pequeña en el campeonato nacional dan lustre a una brillante trayectoria. Estudiante Anne de cuarto de Historia y Patrimonio e Iratxe, iniciada en el doble grado de Fisioterapia y Ciencias del Deporte pusieron rostro al “reconocimiento al deporte femenino” brindado por su pueblo. Curiosamente, ellas y el resto de los mimebros de su cuadrilla darán estas fiestas una muestra de dedicación y esfuerzo en la atención y servicio de Etxaleku Taberna, situada en los bajos del edificio consistorial.
El primer estallido encontró eco en las alturas de la parroquia con el repicar de campanas a cargo de Juan Urra, Juanjo Calvo y Ángel Herrero. Cuando callaron las voces metálicas, llegó el reconocimiento tributado a la vida. Los nacidos en el último año fueron recibidos con el pañuelo anudado a su cuello menudo. La nómina de agasajados incluyó a Exhi Flores Mendia, Uni Illarramendi Pinto, Malen Urra Aizpurua, Aia Madinabeitia López de Goikoetxea, Luma Flores Ojer, Nora Urdiain Moreno y Amir Tlagui.
HOMENAJE A LOS MAYORES
En la celebración de la vida, implícita de alguna manera en las fiestas, los vecinos con más experiencia en vicisitudes y avatares fueron igualmente honrados. Además de Carmen Arbizu Cadreita, religiosa con vitalidad en su residencia de Zaragoza, recibieron un homenaje Sabino Urdiáin Mendoza y su esposa, Sesi Arregui Arregui, como matrimonio mayor, representado en el evento ante su ausencia. El hombre fue doblemente agasajado por ser el varón con mayor recorrido vital.
Quien sí compareció fue una sonriente Ruperta Gámiz Quintana, quien en un ejercicio de humor trató de ocultar su edad. “Tengo 69 años” cuando en realidad le sonríen 96. El secreto de la longevidad se encuentra, a decir suyo, “en trabajar mucho aunque también haya habido vacaciones”. Viuda de Enrique Urdiáin, cuenta con dos hijos, cuatro nietos y una biznieta, casualidad, entre las recibidas en la bienvenida a la última generación de nacidos en Ziordia.


Pese a la demora, por un imprevisto en los altavoces, se pudo bailar el zortziko de Ziordia y unos jóvenes intérpretes deleitaron con una coreografía musical. Todo en una tarde en que el cielo fue aliado de la fiesta.

