Fiestas de San Juan

Vino en tazas de plata y callos en Arbizu

El municipio de Sakana inauguró sus fiestas con una misa en honor a San Juan y el primer aate, donde el ayuntamiento sirvió vino en tazas de plata y callos a los arbizuarras

Imágenes del inicio de las fiestas de San Juan en la localidad de Arbizu
Imágenes del inicio de las fiestas de San Juan en la localidad de ArbizuEDUARDO BUXENS

Fátima Villalobos Quelopana

Actualizado el 24/06/2024 a las 20:36

Cada uno de los siete días de fiesta en Arbizu tiene un nombre propio, pero en todos se sirve el vino en tazas de plata y se picotean los populares callos. Alrededor de la una de la tarde del lunes 24, después de que el cura pusiera fin a la misa en honor a San Juan, los arbizuarras salieron de la ermita del pueblo para dirigirse a la Plaza Consistorial, donde el ayuntamiento ofreció el primer aate, un aperitivo diario propio de las fiestas que se sirve al mediodía y por la tarde y en cuya organización van rotando las asociaciones del pueblo.

Cualquiera que pise Arbizu entre el 23 y 29 de junio se dará con la sorpresa de que quienes protagonizan la semana de jolgorio son la txistorra, el queso, el vino, los callos y toda la comida que se sirve a lo largo del día. En honor a esto, entre los arbizuarras se comenta, de manera informal, que lo que se celebra en realidad son las fiestas de san “jan”, que significa comer en euskera. Un sentimiento que transmite Adur Bakaikoa Goikoetxea, de 39 años, al escoger como sus momentos favoritos de las fiestas “las meriendas que se hacen todos los días en la plaza y las cenas de las quintas”.

Los hinchables y juegos montados para los más pequeños a los pies de las calles del municipio reflejan el ambiente familiar que Gorka Tubilla Artetxu presume que se respira en las fiestas de su pueblo. Se trata de un festejo que reúne a los casi 1.200 habitantes que alberga actualmente Arbizu, por eso, Gorka recuerda que más tarde se vive “mucho jolgorio”. Familias enteras bailan al ritmo de las charangas y se amontonan para ver a los dantzaris.

En la noche, quintas como la de Miren Mendinueta Goikoetxea, de 43 años, cenan juntas en sus mesas asignadas alrededor de la plaza, calentando motores para la fiesta que le sigue después, este lunes animada por la música de folklore navarro a manos de Destino Sonora antes de caer la medianoche.

Hogueras de domingo

Para Miren, lo más especial y bonito de las fiestas se aúna en la primera fecha. “Vas a la ermita, meriendas con los quintos, le das la vuelta al pueblo saltando las hogueras y luego cada uno va a su ritmo”. Este año, lo descrito por Miren se celebró el domingo 23, después de que el alguacil encargado prendiera la mecha del cohete para inaugurar las fiestas.

Al chupinazo le siguió el salto de hogueras, una tradición que se mantiene en el pueblo para ahuyentar a los malos espíritus de los hogares. Los arbizuarras van saltando acompañados de las charangas a lo largo de un camino de hogueras, que se prende desde la primera casa hasta la última.

Para la programación cultural de este año, el ayuntamiento dispone de un presupuesto de 45 a 50.000 euros. La novedad de estas fiestas estará a cargo de las cinco cuadrillas que participarán en distintas modalidades de deporte rural vasco este viernes. La actividad dará lugar a tributos y apuestas entre el vecindario.

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