Nieve
"¡Llama al aita para que vengan los tíos con el tractor!"
La reacción de una menor de 11 años precipitó este miércoles la ayuda de un familiar para arrastrar con su tractor el autobús escolar salido de la vía por la nieve en Ultzama. Ninguno de la veintena de alumnos resultó herido


Actualizado el 11/01/2024 a las 11:46
No pasó de un susto. Lo dicen padres y madres de la veintena de alumnos que acuden a diario en autobús desde Lantz y Arraitz (Ultzama) hasta Larraintzarko Ikastetxea y que este miércoles sufrieron un sobresalto en el trayecto. Un cuarto hora antes de que se iniciasen las clases, a eso de las nueve menos cuarto de la mañana, a la salida de Iraitzotz sentido Larraintzar, el vehículo perdió el trazado cubierto de una lámina de nieve por las adversas condiciones meteorológicas. En un momento de intensa precipitación de nieve, se desvió ligeramente y quedó “escorado” en un margen de la calzada, según el término utilizado por Ignacio Martín Erviti, de Casa Guruzerena, de Alkotz. Con un ligero grado de inclinación sobre su lado derecho, el transporte quedó inmovilizado sin poder reanudar la marcha y con los escolares en su interior. La ruta de Lantz a Larraintzar, que atraviesa Arraitz, recoge a menores de Infantil y Primaria. Ninguno de ellos resultó herido en el percance.
A la vista de las circunstancias, Belate Mariñelarena, de 11 años de edad, que estaba con sus dos hermanos, se dirigió a la monitora de apoyo en el viaje: “¡Llama al aita para que vengan los tíos con el tractor!”. La destinataria del mensaje siguió su consejo y marcó el teléfono de David Mariñelarena, de Lantz. Con premura, el progenitor llamó a los Erviti Urroz, de Alkotz, a los que está unido por lazos familiares por parte de su mujer. Sabedor de su dedicación a labores del campo y ganadería y de su posesión de un tractor de gran potencia, recurrió en su ayuda. Sin dilación, Martín Erviti puso en marcha su vehículo agrícola y acudió en socorro del autobús escolar siniestrado. Para entonces, Policía Foral había movilizado una patrulla y Bomberos, desplazado desde su parque de Trinitarios a un dispositivo de emergencia. Claro está, la maniobra de arrastre aconsejó vaciar su interior, con la salida de los escolares en medio de la nevada. La coordinación de los efectivos de socorro y de Martín Erviti con su tractor logró estabilizar y reponer el autobús a su senda habitual para que continuase el viaje hasta Larraintzar.
LLAMADA DE TRANQUILIDAD
“No se salió del todo”, apreció Ignacio, hermano del voluntario de Alkotz que respondió a la llamada de ayuda. Por el relato que pudo escuchar su boca, el suceso quedó reducido “a un susto”, sin la inquietud que en un primer momento pudo instalarse en la opinión pública con la difusión en soportes digitales de la notificación oficial de la salida de la salida de vía de un autobús escolar sin heridos.
Para cuando todo pasó, y el alumnado estaba a buen recaudo en su lugar de destino en Larraintzar, un mensaje informativo y a la vez tranquilizador de la acompañante del grupo había llegado a los padres. “¡Antes sí que salíamos a ayudar a camiones y coches!”, sorprendidos por la nieve, recordaba Ignacio Erviti. Lo de este miércoles se redujo a un percance sin más consecuencias.

