Concentración
Los clásicos conquistan Bakaiku
Bakaiku acogió este sábado la sexta edición de la concentración de vehículos clásicos. De la mano de la sociedad Bakarreko Etxea, congregó a más de 200 coches, camiones, motos, bicicletas... El más antiguo, un Ford T de 1923
Publicado el 15/10/2023 a las 05:00
Bakaiku en un Simca 1000, en un Seat 600, o un Ford de 1923. El municipio regresó este sábado al pasado sobre ruedas en la sexta edición del Katxarro Eguna, un evento que concentró en la plaza del pueblo a variopintos vehículos clásicos como coches, camiones, bicicletas, motos, y hasta herramientas antiguas. Tras el parón por la pandemia del covid-19, esta edición fue especial para el pueblo, que recordó también a sus camioneros.
A las 9 de la mañana comenzaron a llegar los “katxarros”, como los denomina la sociedad organizadora Bakarreko Elkartea. Se esperaban alrededor de 200 vehículos, ya que eran los que estaban inscritos, la respuesta superó las previsiones y las calles de Bakaiku se llenaron. A los participantes se les entregó un tique para almorzar. Pintxo y pote antes de salir a la carretera. Cubrieron una ruta de unos 25 kilómetros saliendo de Bakaiku pasando por Etxarri Aranatz, Lizarrando, Arbizu y volviendo por Etxarri, Bakaiku, Iturmendi para recalar de nuevo en la plaza de Bakaiku.
Iñigo Celaya, Saioa Celaya, Haizea Galarza y Jesús Ayestarán son quienes se encargan todos los años de organizar el día. Durante la mañana estuvieron pendientes de los vehículos que llegaban para asignarles un espacio, después prepararon la comida para 120 personas y entregaron tres premios. Al vehículo más antiguo se lo llevó Gorka Arbizu con su Ford T de 1923; al que llegó de más lejos fue para Paco Román de Casetas de Zaragoza; y al más curioso se le otorgó al grupo Arana Sport con el patriarca Terentxo al frente.
Ignacio Arbizu es de Iturmendi y lleva varios años participando con su coche, un Renault de 1958 que conduce desde hace 25 años. “Me apasionan los trastos viejos pero este es especial. Todo arreglo necesario lo hacemos entre mis hijos y yo. Le hemos dedicado muchas horas”, confesó. Su coche de color verde pistacho llamaba la atención de los visitantes. “¿Cuántas marchas tiene?”. Arbizu no se cansó de responder: “Tres”.
VECINOS VOLUNTARIOS
Los habitantes de Bakaiku comenzaron días antes a preguntar cuántas personas se han apuntado. “Es emocionante ver cómo los pequeños del pueblo buscan las bicicletas viejas y las limpian para prepararlas para el día”, aseguró Ayestarán. El municipio se involucra y la mayoría trabaja como voluntaria para que todo salga bien. De Zaragoza, Bilbao, Vizcaya o La Rioja con sus Seat, Jaguar, Vespa, Mercedes, Fiat, Ford, Renault, Volkswagen, o Peugeot entre otros, se reunieron este sábado. Jon Martínez de Aguirre fue desde Vitoria y es el primer año que acude a la concentración. Es mecánico y como hobbie restaura coches. Llevó un Trabant 601 de 1975 de la República democrática de Alemania. “Lo tengo desde hace ocho años y me encanta hacerle cosas y luego irme a conducirlo”, explicaba.
Vehículos de todas las épocas volvieron a conquistar las calles de Bakaiku. El día acabó por todo lo alto, con música de la mano de Psicodelia DJs y celebrando la vuelta de la concentración de vehículos clásicos.

