Políticas transfronterizas para restaurar los montes tras el incendio de Bera
Los alcaldes de Bera, Lesaka, Biriatou, Ciboure, Sara, Urruña y Ascain piden responsabilidades


Actualizado el 14/03/2021 a las 06:00
El grave incendio forestal registrado el 20 de febrero a ambos lados del Bidasoa ha unido en una misma causa a los municipios navarros y franceses porque el fuego “no sabe de fronteras”. Bera acogió este sábado una comparecencia de los alcaldes de este municipio y de Lesaka y de las localidades francesas de Biriatou, Ciboure, Sara, Urruña y Ascain. El fuego arrasó 2.000 hectáreas en estos ocho términos municipales. Las autoridades locales reclaman “responsabilidades” ante las sospechas de que el incendio fue “intencionado y provocado”. A medio plazo, los ocho municipios se comprometen a trabajar juntos en la restauración de sus bosques y garantizar un “uso sostenible, equilibrado y respetuoso del monte”.
La Policía Foral, la Ertzaintza y las autoridades galas continúan las pesquisas. El alcalde de Bera, Aitor Elexpuru, y el de Lesaka, Ladis Satrustegui, señalaron que no hay novedades reseñables. “Creemos que el fuego se encendió para causar dolor y daño. Y no vemos otro interés oculto. Quien o quienes lo hayan hecho, lo tendrán que pagar de alguna manera”, señala el comunicado leído por los alcaldes.
Elexpuru destacó la “buena sintonía” entre los ocho regidores, que se han comprometido a “trabajar juntos” en políticas de montes y tierras comunales transfronterizas. “Tenemos mucho que aprender, y trabajar juntos en la misma dirección será beneficioso para todos. Nos gustaría recorrer este camino de una manera democrática. Escuchando a todos los usuarios de la montaña y llegando a acuerdos y consensos”, señala el comunicado.
LABORES DE REFORESTACIÓN
Explican que los montes y las tierras comunales tienen varios usuarios: cultivadores, ganaderos, deportistas, cazadores, explotadores de madera... “Creemos que hay espacio para todos y tendremos que poner todos de nuestra parte para garantizar un uso sostenible, equilibrado y respetuoso del monte. Habrá que analizar cómo mejorar la gestión de los terrenos comunales, con el consenso de todos los usuarios, para que nadie quede fuera o desplazado”, señalaron en su nota.
Estos municipios se muestran dispuestos a proteger su “patrimonio natural”, conscientes de que viven en un entorno “bello, rico y privilegiado”. Admiten que en las últimas décadas la situación socio-económica de estos pueblos ha ido cambiando. “Pero para mantener nuestro entorno y paisaje tan bello, sabemos lo importantes que son algunas actividades y habrá que seguir fomentándolas y protegerlas”, añaden.
Elexpuru destaca que los municipios franceses tienen una mayor actividad ganadera y por ello cuidan especialmente sus pastos. En Navarra, por contra prima la actividad forestal, con plantaciones cercadas donde durante los primeros años no se permite la entrada de ganado. Cuando el bosque está ya asentado resulta más difícil mantenerlo limpio.
En cuanto a las labores de restauración de los montes, el Gobierno de Navarra asumirá íntegramente las labores de reforestación de los árboles dañados. Se ha previsto una línea de ayudas para infraestructuras ganaderas y se está estudiando la forma de compensar los daños causados por la pérdida de animales.
En Francia, de momento van a ser los propios municipios los que afronten la reforestación de sus comunales afectados.
Según comentaron ambos alcaldes navarros, los técnicos de Medio Ambiente del Gobierno foral deberán esperar hasta primavera para comprobar la capacidad de regeneración de la vegetación y, tras su valoración, se realizarán los proyectos de restauración necesarios. Los primeros trabajos comenzarán en las plantaciones más jóvenes, por ser las que más han sufrido y donde es más difícil su restauración.
AGRADECIMIENTOS
En su comparecencia, los alcaldes dieron las gracias a todos aquellos que trabajaron y ayudaron en las labores de extinción: tanto los bomberos profesionales como los bomberos voluntarios de Bera, Lesaka y otras localidades, así como a los voluntarios de Protección Civil. “Pensamos que hay que seguir apoyando con dinero público a estas entidades que nos protegen y vigilan en situaciones de emergencia”, señalaron en su escrito.
También dieron las gracias a los particulares que echaron al monte y la ciudadanía que estuvo “repartiendo comida y agua silenciosamente”. Destacaron la “oleada de solidaridad que ha habido en los días posteriores al incendio ha sido enorme”.
